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No te tomes en serio nada que no te haga reír, decía Galeano

Para Helena Villagra,
 aire en el viento.

Por Román Cortázar

La vieja del agua

Ella tenía la piel muy gris, del color de un elefante hindú que se había extraviado por esta zona. Un poco más claro, eso es cierto. Pero con las mismas arrugas.

Por Mariana Miranda

Un gobierno de la negación

John Ford, en uno de sus mejores films, El hombre que mató a Liberty Balance, de comienzos de los sesenta, con John Wayne y James Stewart, y varios de sus magníficos secundarios como Lee Marvin, Ed

Por José Pablo Feinmann
El Vasco Bigarrena.

Historias de la Trova (XX)

El Topo Carbone es un milagro de subsistencia y un generador de corrientes que simpatizan con su vida singular. Quien le brindara su amistad y tiempo fue un grande: Luis Alberto Spinetta.

Por Adrián Abonizio

Pinzas políticas

Aquellas pinzas de las viejas máquinas de peluches que ya casi no se ven casi siempre eran tramposas.

Por Sandra Russo

Vas a revisar tu cama esta noche

Mientras manejo rumbo al hospital, voy escribiendo mentalmente este texto.

Por Ignacio Romero

La historia de la foto de María

“Yo sigo con el dolor de haber perdido a mi hermana. No encuentro explicación” me dijo Walter Campos hace unos días.

Por Mariana Carbajal

El concepto de ficción

Uno. La literatura ‑el concepto no me pertenece‑ sirve para presentar ante el lector ciertos destinos.

Por Carlos Bagnato

Los tribunales lo condenan; la historia lo absolverá

El proceso Lula da Silva pone descaradamente de manifiesto que algo está podrido en el sistema judicial brasileño, evidenciando procedimientos y prácticas incompatibles con principios y garantías f

Por Boaventura de Sousa Santos

La recompensa

Recién con el tercer disparo logré tumbarlo. Intentó pararse. Me miró con los ojos ciegos, ensangrentados; estiró un brazo con los dedos en garra, las uñas como dagas cubiertas de tierra y sudor.

Por Guillermo Paniaga

Memoria y complicidad

Salí temprano de mi casa, me até el pañuelo verde a la cintura, el día estaba teñido de ese color pero no era hora de llevarlo al cuello todavía.

Por Marta Dillon

A corazón abierto

Comprendo las señales de tránsito informativas anunciando zona de hospitales, destinadas a choferes iracundos, piropeadores compulsivos que suelen acompañar el sonido molesto de su claxon con grito

Por Víctor Maini

Homo Gadget

Desde Barcelona

Por Rodrigo Fresán

Delete

Me llamaron del sanatorio un miércoles a las siete de la mañana y fui con mis hermanos a recibir la noticia de la muerte de mamá.

Por Alejandro Adrián Hugolini

Lula, el fascismo y la esperanza

No hay eufemismos que valgan: Brasil muestra en estas horas lo peor y más descarnado del fascismo contemporáneo.

Por Mempo Giardinelli

Interior

Una segunda descarga te ayuda a saber dónde estás. Un recorrido eléctrico, como una cosquilla que lastima, y te das cuenta de que tus neuronas han hecho sinapsis.

Por Perla Hardoy

El viaje de los malditos

Los primeros meses de 1939 fueron el período durante el cual el mundo pudo haber salvado a cientos de miles de refugiados judíos. Pero por especulación política de distintos países eso no ocurrió.

Por Federico Pavlovsky

El discreto encanto de hacerse el boludo

¿Cómo se hace para mirar a un costado de la realidad sin sentirse un traidor? Me refiero a hacerse el boludo por un rato ante los dolores del mundo. A todos nos sucede, creo.

Por Javier Chiabrando

Antes era distinto

Antes era distinto... Cuando éramos chicos, para que no patearan fuerte decías “no vale fusilar”. Sobre todo en los penales. “No vale fusilar”.

Por Daniel Míguez

El verano amarillo

Guillermo Colussi i.m.

Por Jorge Isaías