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El artista en la calle

Atraviesa la avenida Juan B. Justo, el Puma Flores; debe apresurarse, la pistola en el bolsillo le golpea el vientre.

Por Enrique Medina

La casa grande

Benigno Primero plantó sus tierras, familia y sueños en Las Rabonas, entre Nono y Los Hornillos -tierra perdida en el mapa argentino- en su Córdoba natal que, muchos años después, porteños pudiente

Por Mercedes Andrada

Carlitos, el rey

Diego Maradona, Carlos Gardel, el Che Guevara y el Indio Solari; solo una cosa en el mundo pudo dominar esos egos para reunirlos en un mismo lugar: la carta de Carlitos.

Por Juan Ignacio Provéndola

La memoria no es un cuento

“Contá la historia de la gente como si cantaras en el medio de un camino (…) Simplemente cantá con todo tu corazón: que nadie recuerde tu nombre sino esa vieja y sencilla historia”. 

Por Mariana Miranda

Homo Lovecraftiano

Desde Barcelona

Por Rodrigo Fresán

Reyes, leones y lobos

Mi papá era un diablo simpático, hedonista y liviano en sus sesenta y cinco kilos. Su audacia le crecía por saberse diminuto en ese bosque de gigantes que lo elevaba mediante pases mágicos.

Por Adrián Abonizio

Gente así, tan necesaria

 

Por Ana María Careaga

Tramas

Tal vez los secretos del oficio de guionista de historietas valen no sólo para la producción de cultura popular.

Por Guillermo Saccomanno

El sabalero

Con Inés buscamos el colchón inflable y nos metimos en el riacho. Era una tarde de noviembre y la isla estaba tranquila.

Por Ana Esther Koldorf

Apología del Gran Hermano

Crecí viendo telenovelas. Las de Alberto Migré, Abel Santa Cruz y Delia González Márquez por las noches; las de Nené Cascallar y Gerardo Galván durante las tardes (cuando no iba a la escuela).

Por Sergio Olguín

Una razón de fondo

Cuando don Juan Ochoa trazó una línea vertical con la tiza dividiendo el pizarrón en dos mitades iguales, arañó de tal modo la madera con la uña de su dedo índice que produjo un chillido agudo capa

Por Rubén Leva

Viaje 

Frené de golpe y volví a acelerar y miré por el retrovisor y le pregunté si se sentía bien. Perdón, la gente deja los perros sueltos. Son un peligro.

Por Maira Rosso*

La sinfonía número siete

Cada vez que un evento nacional o internacional la impactaba, mi mamá decía, moviendo la cabeza con gesto de judía milenaria, somos peones en un tablero de ajedrez.

Por Elina Malamud

Me siento bien

Cada día que pasa le cuesta un poco más. La rueda delantera de la antigua bicicleta parece crecer sin pausa frente al cuerpo cada vez más chiquito de su dueño.

Por Víctor Maini

Los verdaderos libertarios

Nuestro querido Osvaldo Bayer los conoció muy bien. Y los siguió de cerca.

Por Mario Goloboff

Tesoros

La primera vez que supe de las dos entradas fue sobre Avenida Las Heras, un edificio antiguo de estilo francés. Yo estaba emocionada porque ya tenía siete años y nunca había sido su asistente.

Por Luciana de Mello

La cautiva

Late como si el corazón quisiera escapársele por entre los dedos. Punzan en la palma y en el dorso un millón de agujas a la vez. Duele.

Por Guillermo Paniaga

Homo Lou

Desde Barcelona

Por Rodrigo Fresán

Los patoteros

Los patoteros son una especie de varones, marcados a fuego con la moral de la supremacía.

Por Eduardo Marostica*

Una certeza

La señora siempre llamaba porque le dolía algo, la cabeza, el cuello, la espalda. Una vez una médica le había dicho que sus dolores eran inventados y que fuera a un psiquiatra.

Por Sebastián Rogelio Ocampo