Desde Barcelona
Dicen que el primero en verlo fue un linyera llamado Francisco Gil.
El psicólogo le preguntó si podía ubicar temporalmente el hecho que estaba contando. Rápidamente le respondió “marzo del 83”.
El que con el tiempo habría de convertirse, sólo para sorpresa de quienes no lo conocíamos, en “el ídolo de los estudiantes rebeldes” del Mayo francés del 68, nació setenta años antes en Berlín en
Ya no quedan lugares donde esconderse. Las islas antes desiertas fueron adquiridas por millonarios. Y Entre Ríos vive rodeado de fuego, de humo, con animales y plantas secas.
“El enemigo nunca descansa… Tu misión es la nuestra”.
A Tucho, un conocido detective de barrio, le tocó un caso especial de origen futbolero, el del arquero manco, al que no le veía solución posible.
La abuela era modista y peronista, creo que es redundante aclarar obviedades y explicar silogismos.
De joven usaba el pelo largo, de viejo... también.
El delfín respira voluntariamente. Sus dos hemisferios cerebrales duermen por turnos. Uno siempre permanece despierto para no ahogarse o para protegerse de sus depredadores.
Estábamos en el parrillero del montecito. La pileta estaba con el agua podrida. Fue en el mes de abril. Me acuerdo porque recién habían pasado los cumpleaños de Diego y Felipe.
Aquella tarde de otoño a pocos años de recuperada la democracia, me había acercado a la peluquería de mi infancia empujado por un cierto viento de melancolía, pero también con la curiosidad de sabe
Hoy, 22 de marzo, es el Día Mundial del Agua, resuelto en 1993 por la ONU. Esta fecha nos interpela como humanidad y como vivientes de la Tierra.
El tipo se le acerca en el club y le dice que la mejor manera de llegar a X es tomar un colectivo que, minutos más tarde, ven desaparecer delante de sus ojos.
Tengo en mis manos la carta que mi padre, el Capitán Soriani, me escribió el 31 de marzo de 1978 a la cárcel militar de Magdalena, donde yo llevaba casi cuatro años detenido.
Faltaban algunas horas para que la madrugada se anunciara en los Midlands, que en nuestra lengua significa “tierra media”, pero lo que valía era sus besos y sus jadeos que aumentaban la temperatura
Hace un año escribí esta nota en mi portal (dejamelopensar.com.ar), en el que a veces me permito ablandar el registro y dar testimonio de algunas percepciones que después de tantos años de escribir
Mi Tío Santi era el marido de la Tía Lita, hermana de mi abuela materna. La gente grande decía que era mi “tío abuelo político”, pero abuelo yo ya tenía uno, y con el que tenía, me sobraba.