DEPORTES › ARRANQUE EN LA DAVIS CON VICTORIAS SOBRE ALEMANIA

2 a 0 es el mejor resultado

En cancha pesada y con demoras por lluvia, Gaudio –el mejor– superó con facilidad al temido Schuettler y Nalbandian a Burgsmüller.

 Por Ariel Greco

Argentina cumplió con los pronósticos. De arranque mostró la jerarquía de sus jugadores para ponerse 2-0 ante Alemania y hoy tiene la posibilidad de liquidar la serie cuando se dispute el encuentro de dobles. El primer punto para los capitaneados por Gustavo Luza llegó por intermedio de Gastón Gaudio, que en una nueva demostración de su clase para la Copa Davis venció 6-2, 6-3, 6-0 a Rainer Schuettler, número uno alemán, 16º del mundo y flamante finalista de Australia. Más tarde, la chance fue para un David Nalbandian que, sin desplegar todo su potencial, batió 6-1, 7-6 (7-4), 7-5 a Lars Burgsmüller. La definición de la serie puede llegar a partir de las 11.30 cuando Nalbandian y Lucas Arnold se midan ante David Prinosil y Michael Kohlmann (televisa TyC Sports).
La jornada de ayer resultó paradójica. Mientras en la previa se suponía que el escollo a superar era Schuettler y que vencer a Burgs-müller se convertiría en un trámite, la realidad fue diferente. El número uno alemán fue una sombra del reciente finalista de Australia y apenas le pudo sacar cinco games a Gaudio. En cambio, sin presiones, Burgsmüller cumplió una actuación por encima de sus posibilidades y le trajo muchos problemas a Nalbandian, que sintió la responsabilidad de debutar ante su público.
Para todos, el primer punto de la serie era básico. Para los alemanes significaba acrecentar las chances de triunfo. Para los locales era una manera de ratificar el favoritismo. Por eso lo de Gaudio fue muy meritorio. Sin la espectacularidad de presentaciones anteriores, pero con una seguridad llamativa, el segundo singlista argentino impuso su talento y terminó borrando de la cancha a Schuettler. Primero entendió a la perfección la manera de jugar ante las adversas condiciones que se presentaban. Con mucho viento y la cancha pesada, Gaudio se limitó a meter la pelota, sin tomar demasiados riesgos, aunque con la premisa básica de variar cada uno de sus golpes. De esa forma, el alemán no consiguió entrar nunca en ritmo, por lo que sus errores no forzados se sucedieron de manera sistemática. “La idea era variarle la pelota constantemente jugándole alto, porque él se mueve muy bien cuando le juegan bajo”, comentó Gaudio sobre la táctica que tan buenos resultados le dio. Además, fue clave su mejor adaptación a la cancha.
Luego, con la confianza del marcador favorable, el argentino empezó a soltarse cada vez más. Se animó con algunos drops, intentó un par de globos con top-spin y con su revés pasó a su rival siempre que se lo propuso. Con esos toques le otorgó brillo a una victoria contundente. Por el contrario, Schuettler se mostraba incapaz de poder cambiar el rumbo. A medida que pasaban los games, su frustración aumentaba, hasta que casi terminó tirando el partido. Más tarde fue muy gráfico para explicar lo que sucedió: “Fue un día de mierda. Se dieron todas las condiciones que menos me gustan. Viento, frío, cancha muy lenta y bola pesada”. Claro que más allá de su bronca, también reconoció que con el nivel que mostró Gaudio, ayer no se podía. “Jugó demasiado bien. Intenté cambiar, pero no tuve opciones”, señaló el alemán. El capitán argentino, Gustavo Luza, se mostró sorprendido por la escasa capacidad de reacción que mostró el visitante. “No tenía ninguna duda de que Gastón iba a jugar como lo hizo, lo que no esperaba era que a Schuettler se le quebrara la cabeza tan rápido”, indicó el debutante Luza.
Con la tranquilidad del 1-0 le tocó el turno a Nalbandian. Y de arranque pareció que la historia sería similar. Sólido desde el fondo, el cordobés se llevó el primer set. Sin embargo, Burgsmüller comenzó a forzar más con sus golpes y ya no le permitió mandar en el desarrollo. Entonces el top ten argentino falló con su derecha, no pudo imponer su devolución de saque y debió sufrir más de lo esperado para quedarse con elsegundo punto. Ya con el partido parejo, la determinación del argentino en los puntos importantes le posibilitó el triunfo.
Tras el partido, con sinceridad, Nalbandian reconoció que quedó en deuda con su juego, más allá de que resaltó la importancia de su victoria. “Lo más importante era ganar y siento que cumplí el objetivo, pero reconozco que no jugué bien y creo que puedo rendir más”, comentó el cordobés, que descartó que su actuación se haya visto influida por la responsabilidad de jugar como local por primera en Copa Davis. “No estaba nervioso, simplemente no me sentía en un buen día. No estuve cómodo en la cancha, por el viento y porque estaba muy pesada. No demostré lo que realmente puedo hacer, aunque espero levantar mi nivel y definir la serie”, comentó Nalbandian. A su vez, Burgsmüller dejó en claro que sus posibilidades no eran demasiadas. “Estoy conforme, no puedo jugar mucho mejor de lo que jugué”, admitió el alemán.
La serie está 2-0 y sólo una debacle impensada podría modificar el panorama. Por eso, la ilusión argentina en la Davis es cada vez más grande.

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Gastón Gaudio rompió el fuego: 6-2, 6-3 y 6-0 a Schuettler.
Nalbandian no brilló pero cumplió: 6-1, 7-6 y 7-5 a Burgsmüller.
 
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