DEPORTES › FUTBOL CON UNA MUESTRA GRATIS DE MESSI E HIGUAíN EXPULSADO, LA SELECCIóN IGUALó EN CERO CON COLOMBIA

Argentina sólo empató, pero Brasil se acerca

Con la igualdad, Argentina dio otro paso hacia su cada vez más cercana clasificación para el Mundial de Brasil. El desafío de jugar buena parte del partido sin el mejor jugador del mundo no fue superado y habrá que esperar a ver qué sucede el martes en Ecuador.

Con el mejor jugador del mundo sentado en el banco, la gran pregunta entre los miles y miles que llenaron el Monumental a reventar era saber cómo plantearía el partido Alejandro Sabella. A los pocos minutos, el misterio estaba resuelto: el supuesto reemplazante de Lionel Messi, Walter Montillo, jugó rertrasado y fue Angel Di María el que se cargó sobre los hombros la responsabilidad de jugar y hacer jugar al resto.

A los 4 minutos metió un lujoso taco que dejó a Zabaleta solo y a toda la defensa de Colombia a contrapierna. El centro del marcador de punta no pudo ser conectado por Gonzalo Higuaín ni por Sergio Agüero y así perdió Argentina su primera posibilidad clara.

Dos minutos después, otra vez Di María puso un pase frontal, entre los dos centrales, que dejó solo a Higuaín frente al arquero. Era una de esas pelotas que el nueve por lo general manda a la red, pero esta vez el arquero se quedó con la pelota.

A esa altura, Argentina tenía el control del partido. Colombia no pasaba la mitad de la cancha y sólo inquietó a Sergio Romero con un cabezazo de Radamel Falcao, muy desviado.

A los 16 minutos, un tiro libre de Di María desde la derecha terminó en los pies de Higuaín, que fusiló al arquero a un metro de distancia. La pelota le pegó en el cuerpo y el rebote quedó justo para Marcos Rojo, que cabeceó con tan mala suerte que la pelota dio en el travesaño y se fue afuera.

El dominio argentino era notorio y Di María seguía siendo el eje que generaba fútbol. A los 19 minutos, y en otro contragolpe, Colombia llegó a la red, pero estaba todo anulado por una clara posición adelantada. Trascartón, se lo perdió Falcao que, entrando por la derecha, le pegó al segundo palo y la pelota se fue afuera.

Sobre los 25 minutos y en una jugada intrascendente, cuando Higuaín peleaba una pelota que ya era del arquero, se cruzó con Cristian Zapata y ambos fueron expulsados, en una jugada que seguramente no merecía ni siquiera una tarjeta amarilla.

A partir de allí, el partido cambió. El juego se hizo más trabado y el final del primer tiempo llegó sin que ninguno arriesgara o provocara situaciones en las áreas. El segundo tiempo, para el público argentino, empezó con el ingreso de Messi por el intrascendente Montillo cuando ya se habían disputado doce minutos. Ya había quedado en el recuerdo un gol anulado a Agüero por posición adelantada.

Al minuto de su ingreso, Lío encendió a la tribuna con un amague hacia la izquierda y salida hacia la derecha, siguió el toque a Di María, devolución a Lío, alargue hacia Zabaleta a la derecha y centro que, tras rebotar en un defensor colombiado, terminó en el corner con una salvada milagrosa del arquero.

Salvo otro gol mal anulado a Agüero, luego de una excelente jugada de Messi y centro de Di María, el partido entró en una meseta intrascendente, donde ambos equipos cuidaban el cero a cero.

Sabella todavía no se resignaba y a los 35 minutos entró Lavezzi por Agüero, con el objetivo de brindarle más compañía al capitán, pero el panorama no se modificó. A esa altura, el partido se hizo trabado y anodino, con la única esperanza puesta en alguna jugada de Messi, que finalmente no apareció. Todos parecían conformarse con el resultado y nadie arriesgó demasiado. Hasta el silbato final, los bostezos fueron más que los aplausos.

Argentina jugó buen fútbol los primeros veinticinco minutos, alrededor de un Di María inspirado. La defensa respondió con solidez, lo mismo que Lucas Biglia y Pablo Zabaleta por derecha. Arriba, aparecían muy enchufados Higuaín y Agüero. Javier Mascherano solvente, como siempre, y Montillo y Rojo con aciertos y errores en igual medida.

Luego, con las expulsiones, cayó la producción argentina y el ritmo del partido. La entrada de Messi levantó el nivel futbolístico, y el entusiasmo, solo por diez minutos. Más tarde, el propio Lionel reconocería que su físico “no está bien”. A Sabella le quedan algunas preocupaciones de cara al martes contra Ecuador: Zabaleta (por dos amarillas) e Higuaín (expulsado) no serán de la partida. Montillo, por lo que mostró anoche, no es alternativa a Messi, que sigue siendo absolutamente imprescindible para este esquema.

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Fueron pocos los minutos de Messi en la cancha, pero volvió a mostrar su talento.
 
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