DEPORTES › SUMO APENAS EL 42 POR CIENTO DE LOS ULTIMOS 33 PUNTOS

Paso a paso, Racing se desinfló

Antes de consagrarse campeón del Apertura, el equipo de Avellaneda entró en una tendencia que se agudizó en lo que va del actual torneo. Sólo ganó tres de los últimos once partidos oficiales que disputó. ¿Cuáles son las causas?

El “paso a paso” ahora es “del piso al pozo”. Racing, el actual campeón del fútbol argentino, está último en este Clausura. Pero éste no es el dato más trascendental, si se tiene en cuenta que en el torneo sólo se jugaron cuatro fechas y el equipo de Avellaneda sólo jugó tres partidos; lo que preocupa es la caída en rendimiento que ya venía acusándose al final del Apertura que lo consagró: Racing ganó 14 de los últimos 33 puntos que disputó en forma oficial, es decir, apenas un 42 por ciento de eficacia: en sus últimos once partidos, ganó solamente tres. Más allá de que Reinaldo Merlo opine que “todos los equipos juegan ahora como Racing” y que los jugadores limiten el período crítico a estos tres partidos del Clausura –un empate y dos derrotas– lo cierto es que tras el comienzo vertiginoso en el Apertura, en el que Racing llegó a amasar ocho puntos de ventaja, la caída no se ha detenido. Se presume que Merlo hará varios cambios para el partido de mañana, ante Talleres.
Desde aquella derrota con Boca en la Bombonera, el declive se hizo pronunciado, al punto de que, en el mismo lapso, River conquistó 18 puntos más aunque con un partido más jugado. En efecto, esos ocho puntos de ventaja que Racing le llevaba a River se transformaron en uno solo al finalizar el torneo; hoy, River suma 12 puntos en el Clausura, contra una sola unidad del equipo de Merlo.
Los integrantes del plantel acotan la crisis. “Puede ser que nos hayamos relajado un poco después del título –sugiere Maximiliano Estévez– pero hay que entender que para nosotros pasó un campeonato con mucho desgaste y es normal que ahora estemos un poco cansados.”
Claudio Ubeda, el capitán, no opina lo mismo: “El jugador siempre debe tener la ambición de seguir peleando por cosas importantes y no me cabe ninguna duda de que todos nosotros la tenemos y que vamos a volver a ser el equipo que nosotros y toda la gente de Racing quieren”.
Los allegados que siguen al equipo apuntan dos causas distintas que confluyen en este rendimiento: la presión del final del Clausura 2001, que los jugadores sintieron después de ese comienzo fulgurante, y que redujo la eficacia; y un relajamiento que conspiró contra los principales atributos del equipo: la voluntad, las ganas y la determinación, más que el volumen de juego. “Como ahora aflojaron el ritmo, perdieron la condición primordial que los había llevado arriba –arriesgan–. Además, los rivales ya los conocen y saben cómo jugarle.”
Otros análisis van más allá: “Hay que acordarse que este equipo arrancó el Clausura para evitar la promoción –sostuvo otro allegado que sigue la campaña del equipo–; el énfasis no estaba puesto en el juego, y las características eran otras. Ahora, la presión desapareció, y el equipo quiere jugar, pero no tiene jugadores del todo apropiados y se nota que le falta un conductor en la cancha”.
Merlo sostuvo el martes un punto de vista curioso: “Un montón de directores técnicos copiaron a Racing, porque nuestro sistema es más ofensivo y como se ganó el campeonato, todos apuestan a jugar como lo hacía Racing”. El entrenador aplicó en el equipo de Avellaneda un esquema 5-3-2, que eventualmente se transformaba en un 3-5-2; podría buscarse algún paralelismo con el 3-4-1-2 que está aplicando River en esta campaña, pero por lo demás parece exagerado.
El técnico sostiene, con razón, que “no se puede analizar al equipo por tres partidos”, pero los números muestran que la recesión futbolística empezó antes. “Errores se cometieron también en el torneo pasado –apuntó Merlo– pero por ahí no se transformaban en goles en contra.”
Los jugadores también coinciden en que los errores futbolísticos se están pagando demasiado caros: “Ahora a la menor distracción o error nos convierten goles, cosa que antes no nos sucedía”, señaló Campagnuolo. “Creo que no tuvimos la cuota de suerte necesaria” apuntó Estévez. La sensación generalizada es que Racing no “liga”, como si se hubiera consumido la suerte en el torneo anterior. Ubeda descartó inclusive que posibles demoras en los pagos con el plantel por parte de la gerenciadora, Blanquiceleste SA, pudiera haber influido en el rendimiento. “Absolutamente no, porque está todo muy cristalino a la hora de haber hablado nosotros con la gente de la empresa”.
Pese al momento, Racing no pierde la ilusión. “Tenemos que volver a tener la mística que nos llevó a ser campeones –reflexionó Estévez– Quizás ahora estamos un poco desganados por toda esta situación, pero igual hay que estar tranquilos porque esto se puede revertir.” Para Merlo, “falta mucho y vamos a ganar un montón de partidos, porque el equipo está bien anímicamente y tiene ganas de salir adelante”.

Compartir: 

Twitter

Reinaldo Merlo y sus dirigidos en la práctica. Hay optimismo para el futuro.
De los últimos once partidos oficiales, Racing solamente ganó tres encuentros.
 
DEPORTES
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.