ECONOMíA › EN EL SEGUNDO TRIMESTRE QUEDó EN 7,2 POR CIENTO PESE A LA CRISIS GLOBAL

La desocupación se mantiene a raya

El desempleo se ubicó en el mismo nivel del segundo trimestre de 2012, con un leve aumento de la cantidad de personas que buscaron empleo y del número total de ocupados. Pero eso no fue suficiente para absorber la nueva demanda de puestos de trabajo.

En el segundo trimestre, la tasa de desocupación fue de 7,2 por ciento, un nivel idéntico respecto del mismo período del año pasado. Así lo informó ayer el Indec, que precisó además que la tasa de actividad pasó del 46,2 al 46,4 por ciento en los últimos doce meses, mientras que la tasa de empleo avanzó del 42,8 al 43,1 por ciento. En cuanto al nivel de subocupación hubo un alza del 9,4 por ciento al 9,7 por ciento. Estas cifras dan cuenta de la resistencia del empleo en un contexto de tensiones económicas a nivel local y mundial. No obstante, evidencian un mercado laboral con dificultades para reducir el desempleo por debajo del 7 por ciento. Expertos señalan la necesidad de reforzar políticas económicas que impulsen producción de mano de obra intensiva y estimulen la creación de puestos de trabajo.

En el último año, los cambios en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec para 31 ciudades fueron los siguientes:

- La población total en esos distritos aumentó en 214.000 personas, para ubicarse en 25.499.000 habitantes.

- La población económicamente activa (cantidad de habitantes que busca empleo o que trabaja) avanzó en 169.000 personas, al ascender hasta 11.843.000.

- De estos 169.000 aspirantes a tener empleo, hubo 153.000 que consiguieron trabajo en el último año, por lo que la población ocupada alcanzó a 10.985.000 asalariados. A su vez, hubo otros 16.000 aspirantes que no lograron incorporarse al mercado, por lo que la población desocupada se ubicó en 858.000 personas.

- Por último, el año pasado había 1.094.000 personas que trabajaban menos de 35 horas semanales y estaban dispuestas a trabajar más, mientras que ahora se registraron 1.151.000 asalariados en esta condición.

Este desempeño del mercado laboral entre el segundo trimestre del año pasado y el mismo período de 2013 adquiere relevancia en distintas direcciones. Una es que, a pesar de tensiones económicas tanto en Argentina como en el mundo, las empresas no ajustaron costos a partir de la reducción de la plantilla de personal. El crecimiento de la actividad local pasó de 8 por ciento en 2011 a 1,9 por ciento en 2012 sin que eso implicara fuerte destrucción de puestos de trabajo.

El análisis también es válido para los últimos años. El desempleo argentino, tras tocar un pico de 9,1 por ciento en el tercer trimestre de 2009 debido al estallido de la crisis financiera internacional, se estabilizó en torno del 7 por ciento. A diferencia de esta tendencia, la crisis de las potencias maduras –que atraviesa su sexto año consecutivo– se complementó con un incremento masivo de despidos. Por caso, el nivel de ocupación en la Zona Euro fue uno de los más afectados. Durante 2007, antes del inicio de la recesión, España tenía una tasa de desempleo del 8 por ciento, mientras que ahora alcanzó un valor superior al 24,7 por ciento. La situación no mejora si se revisa el nivel de desempleo juvenil. Entre 2007 y 2012, el indicador pasó del 17,8 por ciento al 52,5 por ciento. En Grecia el recorrido fue similar. El nivel de desempleo total subió del 8,3 al 23,9 por ciento en los últimos cinco años, al tiempo que la desocupación juvenil avanzó desde 22,8 hasta 54,3 por ciento. Otro ejemplo es el de Irlanda, con una desocupación que ascendió del 4,5 por ciento hasta un 14,7 por ciento.

Un punto de conexión entre estos países europeos es que aplicaron políticas de austeridad sobre las cuentas públicas para intentar salir de la fase económica recesiva. Por caso, el gobierno español firmó un ajuste de alrededor de 65 mil millones de euros (entre recortes de presupuesto y aumento de impuestos) con el objetivo de reducir el déficit fiscal al 2,8 por ciento del Producto en 2014.

A diferencia de esas políticas de austeridad, el Estado argentino reforzó su presencia para devolverle dinamismo a la economía. En el primer semestre de 2013, las iniciativas públicas para impulsar el consumo y crear trabajo tuvieron el siguiente impacto, según un informe del Ministerio de Economía:

- El plan de créditos para la vivienda Pro.Cre.Ar explicó la creación de 6932 puestos laborales directos e indirectos.

- El aumento de la Asignación Universal por Hijo y las asignaciones familiares contributivas generaron 1659 empleos.

- También la movilidad jubilatoria incentivó la demanda de la economía, lo que permitió ocupar a 32.072 personas.

- En cuanto a las transferencias de recursos para la construcción de obra de infraestructura y vivienda social se estimó la creación de 3555 empleos directos e indirectos.

Informe: Federico Kucher.

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El PBI pasó de crecer 8 por ciento en 2011 a 1,9 en 2012 sin que eso destruyera empleos.
Imagen: Gustavo Mujica
 
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