ECONOMíA › COMPLEJA NEGOCIACION CON EL GOBIERNO DE BRASIL Y LAS TERMINALES POR EL ACUERDO AUTOMOTOR

Más autos brasileños en la plaza local

La profunda crisis económica brasileña y la apertura comercial dispuesta por el gobierno de Macri derivaron en que Argentina violara por primera vez el máximo previsto para las importaciones con relación a sus exportaciones previsto por los acuerdos bilaterales.

 Por Javier Lewkowicz

El desplome de la economía de Brasil junto a la apertura importadora de la Argentina generaron un fenómeno inédito en el sector automotor: por primera vez, la Argentina violó el máximo previsto para las importaciones en relación a sus exportaciones previsto por los acuerdos bilaterales.

El comercio entre ambos países está regulado por un coeficiente que fija una brecha máxima entre las importaciones desde Brasil y las exportaciones hacia ese país. Ese número fue superado porque los envíos hacia Brasil bajaron mucho y las adquisiciones desde ese país subieron. Esta situación generó una encrucijada diplomática que tendrá que resolverse en los próximos días. Brasil junto a varias terminales locales quieren relajar el coeficiente, que permitiría ampliar el déficit argentino. Por ahora, la administración de Mauricio Macri se niega a ceder. Mientras tanto, las empresas responsables de la violación del acuerdo comercial se salvarían de las multas.

El coeficiente flex define el grado máximo de desbalance comercial entre Argentina y Brasil en los sectores de autos terminados y autopartes. Si Brasil vende a la Argentina 2000 millones de dólares y adquiere bienes por el mismo valor, el coeficiente flex “observado” es igual a uno. Si Argentina goza de superávit con Brasil (lo que sería casi una anomalía), el coeficiente observado sería inferior a uno. En cambio, si el comercio es superavitario para Brasil, el flex observado es superior a uno. Un tema recurrente en la discusión bilateral es el tope para ese desbalance, o sea, dónde se ubica el “flex” teórico. Es un punto central porque si el flex “observado” supera al flex “teórico” se cobran multas muy altas a las empresas que se sobrepasaron. En cambio, dentro del flex rige el libre comercio, que es la piedra fundante de la estrategia regional de las multinacionales automotrices.

En 2001, se compraron tan pocos autos por la crisis argentina que se violó el flex. Desde ese momento, el comercio se mantuvo dentro de los márgenes del coeficiente. En 2014/2015 el flex teórico era de 1,5 y el real se ubicó en 1,08 y en 1,21 el año anterior. Entre 2006 y 2013 el flex teórico fue de 1,95 y el observado, entre 1,09 y 1,67.

Desajuste

La situación cambió en el último año a partir de la dinámica que mostró el comercial bilateral desde enero. Según datos de la consultora Abeceb.com, las exportaciones de autos hacia Brasil fueron de 903 millones de dólares en los primeros cuatro meses, cuando el año pasado en el mismo período ascendieron a 1229 millones, una caída del 26 por ciento. Las exportaciones de partes y piezas se ubicó en 272 millones, una merma del 21 por ciento. En cambio, las importaciones de autos desde Brasil subió de 978 a 1322 millones de dólares, un avance del 35 por ciento que compensó la caída de 972 a 743 millones en las compras de partes y piezas. El resultado es que el flex observado se ubicó cerca de 1,70, por encima del máximo previsto de 1,5.

El deterioro del resultado comercial para la Argentina al punto de violar los límites del comercio se explica por dos motivos. El más evidente es la grave crisis política y económica de Brasil, cuyo sector industrial cayó 9,8 por ciento entre enero y abril, que se monta sobre la merma del 9,9 por ciento en 2015. En ese contexto, es natural el desplome de las exportaciones de autos y autopartes hacia Brasil.

Menos evidente es la evolución de las importaciones desde Brasil, que crecieron a pesar de que en cinco meses los patentamientos en el mercado local acumulan una caída del 5,1 por ciento según Acara. En este punto jugó un papel importante la liberación comercial que dispuso la administración de Macri, junto al acceso al mercado cambiario que tuvieron las empresas para pagar las deudas acumuladas con sus casas matrices. Sólo Toyota, Ford y Honda se mantuvieron dentro de los márgenes comerciales del flex. El resto violó ese límite.

Negociación

Funcionarios de ambos gobiernos mantuvieron varias reuniones durante los últimos días porque el 30 de junio vence el acuerdo automotriz y es indispensable su renegociación. Un punto en el que hay acuerdo es fusionar el año que pasó con el próximo para que el flex observado se pueda diluir en los valores de los próximos meses. De esa forma no se tendría que multar a las empresas. Ese camino se tomó en 2001. “Las sanciones recaerían sobre nosotros y generarían recorte de abastecimiento al mercado interno y también sobre las importaciones desde Brasil”, alertan las terminales. El Gobierno de Macri no parece dispuesto a descargar la multa sobre las empresas. Incluso el cálculo de las multas es materia de discusión y no está para nada claro de qué montos se trata, aunque se trataría de valores de mucha relevancia. La aplicación efectiva de las multas es un escenario improbable.

El punto de discordia entre ambos países es la definición del flex que regirá para los próximos años. Argentina propuso mantener el actual valor de 1,5, mientras que Brasil quiere establecer el flex en 1,80 el año que viene y en 1,95 en 2018. En esa misma postura están las filiales argentinas de las fábricas más deficitarias, como por ejemplo Fiat, Volkswagen, Peugeot y General Motors. Es decir, quieren tener la posibilidad de que Argentina profundice su déficit en el comercio con Brasil. La discusión seguirá esta semana en Brasilia.

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Los envíos hacia Brasil bajaron mucho y las adquisiciones desde ese país subieron mucho.
Imagen: Télam
 
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