EL MUNDO › HONDURAS VIVE UNA FACHADA DE NORMALIDAD; EL DIáLOGO SE RETOMARíA EN OCHO DíAS

Sin toque de queda, pero con censura

El gobierno de facto ordenó la expulsión de las cadenas televisivas Telesur y VTV. Organizaciones de DD.HH. denunciaron cientos de detenciones. Micheletti no descarta una amnistía para Zelaya.

Al tiempo que Oscar Arias, presidente de Costa Rica y mediador entre las partes para Honduras, anunció ayer desde San José que espera poder convocar a una nueva ronda de negociaciones entre los delegados del presidente de facto, Roberto Micheletti, y el presidente legítimo, Manuel Zelaya, “dentro de unos ocho días”, la dictadura, al interior del país centroamericano, anunció el levantamiento del toque de queda. “El gobierno informa que a partir de este domingo 12 de julio se suspende en todo el territorio nacional el toque de queda”, señaló un breve comunicado oficial emitido ayer por las autoridades del gobierno de facto. Además, el dictador Roberto Micheletti declaró que no descarta una amnistía para Zelaya como salida al conflicto.

El toque de queda, vigente desde la usurpación del poder llevada a cabo el 28 de junio, regía entre las 23 y las 4.30 de la madrugada. Durante las dos semanas de su aplicación, diversas organizaciones locales e internacionales de derechos humanos denunciaron que el régimen llevó a cabo centenares de detenciones en horarios nocturnos, asesinatos políticos (ver aparte) y que, en casos de heridos o golpeados por agentes policiales y militares, se impidió la asistencia de equipos médicos de socorro dejando a las víctimas sin cuidado alguno.

Sin embargo, y más allá de lo formal del anuncio y su ambición de crear un clima de normalidad en Honduras, la dictadura demostró mediante hechos que el goce de las libertades fundamentales se encuentra bien lejos. Y es que ayer, sin más, se ordenó la expulsión del país de los periodistas pertenecientes a la cadena multiestatal Telesur y de la cadena de televisión pública venezolana VTV bajo argumentos primero migratorios y luego de irregularidades del vehículo de prensa que utilizaban. Según los periodistas, es claro, las razones fueron otras. “Fue un claro amedrentamiento contra Telesur”, relató la periodista Madelein García. “Nos amenazaron de muerte; nos dijeron que le agradeciéramos a Hugo Chávez por lo que estaba pasando”, afirmó, por su parte, el periodista Eduardo Silvera, de la televisión pública de Venezuela.

De acuerdo con su testimonio, los periodistas aseguraron que fueron detenidos durante un par de horas en la madrugada de ayer en el hotel en el que se encontraban y que luego, sin brindarles explicación alguna, se les advirtió que debían abandonar el país de inmediato, lo que hicieron algunas horas después. “Fueron deportados. Esa es la democracia que nos quieren imponer en el continente: la dictadura”, comentó ayer el mandatario venezolano, Hugo Chávez, en su programa de radio y televisión Aló, Presidente, a quien los golpistas señalan como mentor y financista del depuesto presidente Zelaya.

Pero Zelaya, lejos de buscar apoyos en Caracas, transitó ayer una vez más los pasillos de Washington, donde se reunió por primera vez desde el inicio de la mediación de Arias con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. “El presidente Zelaya quiere retornar a su país y está buscando la manera de que se logre un consenso”, declaró Rodolfo Pastor, encargado de negocios de la embajada hondureña en Washington.

Patricia Esquenazi, vocera de Insulza, se negó a su vez a brindar detalles del encuentro, al que calificó como “privado”, y expresó simplemente que el jefe de la OEA “valora como positivas” las reuniones que tuvieron lugar en San José para acercar a las partes.

Mientras tanto, al interior de Honduras marchar sigue siendo, a dos semanas del golpe, la estrategia más visible de la resistencia pacífica de la población. Ayer, al tiempo que en el interior del país continuaron los bloqueos de rutas, con particular intensidad en los alrededores de la norteña San Pedro Sula, la capital fue el escenario para una nueva concentración de manifestantes zelayistas que se dieron cita en la plaza central de Tegucigalpa. “Tenemos unas 2000 personas manifestándose en una jornada que incluye la participación de artistas de todo el país, representaciones callejeras y protestas de todo tipo. El pueblo sigue firme en sus reclamos, no reconoceremos a los golpistas”, afirmó el dirigente sindical Juan Barahona.

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Artistas teatralizan el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya como parte de las manifestaciones.
Imagen: EFE
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