EL MUNDO › MONTI Y RAJOY FUERZAN LA MANO DE MERKEL Y CONSIGUEN AYUDA DE LA UNION EUROPEA

Bonos y rescates para bancos europeos

En la cumbre de Bruselas, los líderes de la Unión Europea alcanzaron ayer un acuerdo para adoptar medidas de corto plazo para estabilizar los mercados y avanzar hacia una mayor integración para devolver la confianza en el euro.

Dos años después del estallido de la crisis de deuda de la Zona Euro, los líderes de la Unión Europea (UE), apremiados por la situación crítica de España e Italia, alcanzaron ayer un acuerdo para adoptar medidas de corto plazo para estabilizar los mercados y avanzar hacia una mayor integración para devolver la confianza en el euro. Los 17 países que comparten la moneda común cedieron finalmente a la presión del eje Madrid–Roma y acordaron que los fondos europeos de rescate puedan utilizarse para recapitalizar directamente a la banca, sin intervención pero con supervisión del Estado, así como para comprar bonos soberanos para la presión de los mercados sobre la deuda pública de un país.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y su par italiano, Mario Monti, llegaron a la cumbre de dos días que se celebró en Bruselas con el agua hasta el cuello después de que la presión de los inversores sobre la deuda pública de España e Italia se disparara hasta límites insostenibles. La canciller alemana, Angela Merkel, se había mostrado reticente a aprobar cualquier tipo de medida que suponga la flexibilización de las ayudas europeas, como pedían Rajoy y Monti, con respaldo del presidente francés, François Hollande; pero una alianza inesperada de los países del Sur para bloquear la aprobación de un pacto de crecimiento de la UE la forzó a cambiar de posición.

Al comienzo de la cumbre, España e Italia condicionaron el jueves su apoyo al plan de crecimiento de 120 mil millones de euros (uno por ciento del PIB de la UE), que había sido “preacordado” en Roma la semana pasada junto con Alemania y Francia, a que la Zona Euro adoptara medidas urgentes para estabilizar los mercados.

La cumbre de la UE se situó, así, al borde de otro fracaso, un extremo que pudo ser evitado con las intensas negociaciones que mantuvieron los líderes de la Eurozona hasta bien entrada la madrugada. Merkel se encontraba presionada no sólo por sus socios europeos sino también por aliados internacionales como el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a quien había garantizado el paquete de estímulo para evitar que la recesión de la Zona Euro siga siendo una amenaza para el crecimiento global. Finalmente cedió.

La cumbre constituyó un triunfo de Rajoy y Monti, con el fundamental apoyo de Hollande, sobre Merkel; pero la canciller alemana intentó minimizar esta derrota, asegurando que se mantuvo “fiel a su filosofía de ninguna prestación sin contraprestación”. Merkel remarcó en conferencia de prensa tras la cumbre que “habrá condiciones” para la recapitalización directa de los bancos y para la compra de bonos en el mercado primario y secundario, pero reconoció que la “troika” de prestamistas internacionales –Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE)– no intervendrán.

Además, la canciller alemana aceptó la recapitalización directa de la banca, pero sólo una vez que el BCE se convierta en el único supervisor del sistema financiero en la Zona Euro. “Fue una negociación dura que llevó horas y que no se puede resumir en ganadores y perdedores”, afirmó el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, en la conferencia de prensa final de la cumbre, rechazando así que Rajoy y Monti se hayan impuesto a Merkel. “Tenemos una misión común que es estabilizar la Eurozona, y para lograrlo tenemos que apoyar a los países bajo presión del mercado. Pero esos países también deben cumplir, y cuando reciben ayuda es siempre con condiciones estrictas”, subrayó Van Rompuy en línea con la canciller alemana.

Si bien el “Sur” europeo parece haberle ganado la batalla a corto plazo al “Norte” liderado por Alemania, la UE se mantiene firme en exigir drásticas medidas de austeridad a sus socios a cambio de las ayudas. En este punto, la “flexibilidad” acordada ayer dependerá de los acuerdos que negocien los Estados miembro que soliciten asistencia en el futuro y de si los países intervenidos, como Grecia, Irlanda y Portugal, ahogados económicamente, podrán ahora obtener mejores condiciones para sus ayudas.

“El proceso fue duro, el resultado fue bueno. Hemos sacado adelante medidas que sobre todo le interesaban a España”, dijo a la prensa Monti, quien añadió que Italia no tiene intención de solicitar la ayuda de emergencia. El presidente Rajoy, por su parte, expresó su “satisfacción” por los acuerdos alcanzados, pero también aseguró que su gobierno no tiene pensado solicitar la compra de bonos con fondos europeos.

“Es un triunfo del euro. El proyecto europeo es hoy más fuerte y creíble”, dijo en conferencia de prensa el jefe del Ejecutivo español, al tiempo que agregó que su país seguirá comprometido con las reformas económicas estructurales. Según explicó Rajoy, su gobierno ya está negociando el memorando de las ayudas europeas, que se canalizarán a través del actual FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad), y que luego pasarán al nuevo MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) y finalmente se pasará a la recapitalización directa.

La fórmula permitirá que una vez que el MEDE esté operativo, el dinero vaya directo a los bancos y éstos paguen su deuda al Estado, eliminando así la carga, explicó una fuente en Bruselas, citada por la prensa española. “Por lo que se refiere a España, se ha previsto una recapitalización directa sin aumentar la deuda del Estado español”, confirmó Hollande tras la cumbre, y recordó que la contrapartida es dar más poder al BCE para que supervise a las entidades europeas.

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Merkel intenta convencer al presidente del Banco Central Europeo, Draghi (izq.), y a Monti (der.).
Imagen: EFE
 
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