EL PAíS › JORGE CAPITANICH, GOBERNADOR DE CHACO

Cuando calienta el sol

 Por Alejandra Dandan

“No hay una excesiva pejotización”

Jorge Capitanich está terminando uno de sus proyectos más faraónicos: la reunión de 193 autores chaqueños en un libro sobre la historia de la provincia. En los últimos días, entre los más complicados frentes de conflicto local como los efectos de la sequía, los reclamos del campo y las internas del peronismo, el gobernador del Chaco encontró espacio para sentarse tranquilo. Terminó de revisar el proyecto, corregir algunas cosas y lo cerró. Después de todo se trata de una mirada de la historia que es, por qué no, como refundarla.

Capitanich llegó a la gobernación de Chaco en 2007, cuando pocos lo creían posible. Al amparo del gobierno nacional sumó amigos y menos amigos en un frente para ganarles a los radicales, que gobernaban la provincia desde hacía doce años. El era un aspirante joven, uno de los cuadros del PJ que crecieron cerca del poder. Ahora su nombre suena entre la ya profusa lista de candidatos 2011.

–La provincia atraviesa un momento complicado por una sequía sin antecedentes en los últimos 70 años. Usted acaba de declarar la emergencia agropecuaria. ¿La seca es culpa de los desmontes y la “sojización” del modelo productivo?

–Lo que ocurre es que estamos inmersos en un ciclo, hemos tenido una irregularidad alarmante con las lluvias. En este momento tenemos una seca más prolongada de lo normal, desde noviembre y según nuestros pronósticos va a seguir hasta el otoño, luego va a pasar. Son factores climáticos.

–Ante ese diagnóstico, parece que no es necesario replantear el modelo de producción.

–Lo que hay que entender es que las causas del desastre no son unívocas. Por eso, nosotros estamos reforestando, plantando miles de hectáreas.

–Vuelvo a la emergencia agropecuaria. Varios gobernadores del oficialismo también la declararon o la pidieron. Kunkel dijo que el Gobierno, a través de ustedes, intentaba acercarse al campo. La oposición, en cambio, sugirió que se trataba de un grupo de gobernadores en rebeldía. ¿Qué dice usted?

–La decisión de declarar la emergencia agropecuaria fue acompañada por el Gobierno. La propuesta partió de acá, pero es un procedimiento técnico por lo cual yo hablé con la Presidenta. La provincia sufrió una fuerte reducción de la superficie de trigo y de girasol. En trigo, lo normal es 40.000 hectáreas y no llegamos a las 10.000. Eso significa que el rendimiento promedio será menos de la mitad que la temporada anterior.

–La Concertación ahora atraviesa un momento complicado. ¿Cómo toma las críticas de algunos movimientos a la “pejotización” del kirchnerismo?

–Primero, la visión desde el justicialismo siempre es la construcción de un proyecto amplio, plural y democrático. Desde ese contexto, no hay excesiva pejotización para responder a esos interrogantes, sino que entendemos que el justicialismo, desde el punto de vista doctrinario y filosófico, constituye la columna vertebral de un frente nacional y popular con inclusión social, propendiendo a la justicia social. En ese contexto sumamos a todas las fuerzas políticas institucionales que tienen la voluntad de sostener la construcción de este proyecto.

–¿A pesar de que eso signifique perder fuerzas propias?

–No hay restricción de espacio para nadie. Hemos cumplido un año por ejemplo nosotros acá con el Frente Chaco, que es tan amplio y tan plural que no tiene ni siquiera afinidades ideológicas pero es un objetivo para construir la provincia. En este contexto, la visión que han tenido Cristina y Néstor es sostener esta Concertación Plural. Que algunos por diferentes circunstancias hayan abjurado de este compromiso es otro problema. Me refiero al vicepresidente de la Nación o me refiero a...

–¿A Solá?

–A diferentes circunstancias... pero el proyecto logró resultados y en definitiva necesita de la construcción de todos para consolidarlo.

–Cristina Fernández ve dos grandes bloques en la oposición. Por un lado, Lilita, la UCR y el socialismo y por otro De Narváez con Macri.
¿Comparte ese escenario?

–Son dos polos de oposición que uno observa que se están vertebrando.

–Elisa Carrió es chaqueña. ¿La siente como opositora en su provincia?

–El ARI representa la tercera fuerza electoral aquí, es la única que quedó afuera de nuestra concertación pero ejercen una oposición muy respetuosa. Lilita es una figura de peso político que no viene recurrentemente a la provincia.

–¿Qué pasaría en el Chaco si esos dos posibles bloques se consolidan? ¿Evalúan un posible escenario de acuerdos entre la UCR y el ARI?

–Sí lo evaluamos, pero nosotros tenemos alta proporción de votos.

–Ganaron por muy pocos.

–Pero hemos trabajado duramente este año.

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