EL PAíS › EL BLOQUE DE SENADORES K DEFINE SU ESTRATEGIA PARA LA SESIóN DEL JUEVES

A desempolvar el porotómetro

Antes del debate por las facultades delegadas en la Cámara alta, los senadores oficialistas medirán sus fuerzas. Prevén reunir 38 votos propios, uno más de los necesarios para alcanzar el quórum y la aprobación.

 Por Miguel Jorquera

El bloque de senadores kirchneristas se reunirá hoy para alinear la tropa detrás del proyecto aprobado en Diputados e intentar convertir en ley la prórroga por un año más de las facultades delegadas por el Congreso al Poder Ejecutivo, entre ellas la atribución de fijar retenciones a las exportaciones agrícolas. A pesar de contar con los números a favor, el jefe de la bancada K, Miguel Angel Pichetto, no quiere sorpresas y sabe –por la experiencia de la 125– que hasta la sesión del jueves deberá resistir la embestida de las patronales ruralistas, que ya anunciaron que ejercerán presión sobre cada uno de los senadores oficialistas.

Pasado mañana, el recinto del Senado será nuevamente escenario del debate por las retenciones, aunque no será el único tema controvertido de la sesión. La prórroga para que el Gobierno retenga en sus manos el manejo del artículo 755 del Código Aduanero, a través del cual se fijan los derechos de exportación, desató la furia de los ruralistas y se convirtió en el eje de las críticas opositoras. Advertido de que no será una tarea sencilla de sobrellevar, Pichetto quiere ajustar su propia estrategia parlamentaria, teniendo también en cuenta que llega con un margen estrecho de tiempo: la ley vigente sobre facultades delegadas vence el 24 del actual. La reunión de hoy será a puertas cerradas, donde los senadores oficialistas evaluarán las repercusiones políticas del proyecto y ratificarán su alineamiento con el Gobierno que lo impulsa. Tampoco faltará el repaso del porotómetro, para volver a medir fuerzas y llegar más relajados a la sesión.

Al menos, así lo indican los números previos. El kirchnerismo mantendría unida a la casi totalidad de sus senadores, con la única excepción –al menos por ahora– de la chaqueña Elena Corregido, que habría planteado algunas dudas sobre el proyecto. De esta manera, el bloque K sumaría 38 senadores propios, uno más de los estrictamente necesarios para alcanzar quórum e imponerse en la votación –que requiere mayoría simple–, siempre que al recinto concurran los 72 senadores, como sucedió durante aquella discusión por la Resolución 125.

Pero el oficialismo también podría arrimar aliados a su propuesta. Como lo harían el neuquino del MPN Horacio Lores y al menos uno de los dos senadores fueguinos alineados con la gobernadora Fabiana Ríos. Este también sería uno de los argumentos que Pichetto volcaría en su arenga a la tropa K. Incluida la decisión del oficialismo de “dialogar y buscar consensos”, aunque dejaría en claro que la cuota de concesiones ya está agotada.

Del texto original del proyecto se eliminó –a pedido de los bloques de diputados de centroizquierda– la posibilidad de “subdelegar” esas facultades en funcionarios de segunda y tercera línea; para pasar a ser ejercidas “exclusivamente” por el titular del Poder Ejecutivo y el jefe de Gabinete. Así como la ampliación a 16 miembros (ocho senadores y ocho diputados) de la comisión bicameral que revisará cuáles de las 1900 leyes que componen el paquete de facultades delegadas quedarán o no en manos del Gobierno, con un plazo de ocho meses, sólo prorrogables por 30 días más y con la obligación de rendir informes mensuales. Además, finalmente, de incorporar un equipo técnico-jurídico de “probada capacidad profesional” y dotarlo de recursos económicos para su funcionamiento.

En tanto, el conjunto de los bloques opositores contabiliza, hasta ahora, 28 votos seguros en contra del proyecto oficial. Una lista que incluye a la UCR, la CC, el peronismo disidente, partidos provinciales y el PS. Mientras que otros cuatro senadores, incluida la díscola Corregido, plantearon dudas sobre el sentido final de su voto. Los propios referentes del radicalismo en el Senado, el jefe del bloque Ernesto Sanz y el presidente del partido, Gerardo Morales, admitieron que “el oficialismo ya tendría los números” para convertir en ley la prórroga.

De todos modos, la oposición no abandonaría la pelea. A pesar de que la propuesta de separar el Código Aduanero del resto de las facultades delegadas fracasó en las comisiones legislativas, el grueso de las bancadas opositoras –empujado por la Mesa de Enlace– volverá a insistir sobre este tema en el recinto. Los ruralistas consideran que así podrán ejercer su poder de lobby sobre los senadores.

Sin embargo, éste no será el único proyecto cuestionado por la oposición que estará en el orden del día de la sesión del jueves en el Senado. El kirchnerismo buscará también hacer prevalecer la supremacía numérica en la Cámara alta –que mantendrá hasta diciembre– para darle media sanción al proyecto oficial sobre los llamados “superpoderes”, donde el Gobierno limita sus propias facultades para reasignar partidas presupuestarias al 5 por ciento del total del presupuesto. Un porcentaje que el arco opositor todavía considera “excesivo”.

Compartir: 

Twitter
 

Pichetto, jefe de la bancada K, calcula que mantendrá a toda su tropa, excepto una senadora chaqueña.
Imagen: Leandro Teysseire
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.