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“Que se vaya a cuidar los nietos, ya hizo mucho daño”

El intendente de Córdoba, Luis Juez, sigue pegándole durísimo al gobernador De la Sota, a quien llamó el sábado “enemigo de los cordobeses”. En este diálogo, explica que es “un menemista” que “disfruta de los problemas de Kirchner”.

Por Camilo Ratti
Desde Córdoba

“En Córdoba pretenden que nos llevemos bien, pero eso es imposible porque los proyectos políticos de cada uno se chocan y no podemos convivir en paz. Yo soy la única traba importante que De la Sota tiene para su aspiración presidencial.” Así de fortalecido luego de su reunión con el presidente Néstor Kirchner, que le prometió ayuda y dinero para su ciudad, el intendente de la capital cordobesa Luis Juez cargó toda su artillería contra su ex jefe político, a quien responsabiliza de operar por todos los medios para que su gestión naufrague.
En tan sólo 50 días de gobierno del Partido Nuevo de Juez, los cordobeses ya pueden sacar una conclusión: en los próximos cuatro años serán testigos de una encarnizada y salvaje disputa. El gobernador José Manuel de la Sota mueve sus piezas para arrinconar a una gestión inexperta; Juez confía en su proyecto y en las buenas relaciones con el presidente para pelearle sin tregua.
–¿Cuál fue el principal escollo en este mes y medio?
–El gobierno provincial, claro. Nosotros presuponíamos que íbamos a tener inconvenientes, pero en esto hay que manejarse sin hipocresías: ante la lógica de mercado y el manejo clientelar, mercantilista y marketinero del gobernador, mi gestión antepone los problemas de la gente. Y eso fastidia terriblemente a De la Sota, que ve en mí el único obstáculo serio a sus ambiciones políticas. Necesita mostrar que es un modelo de centroderecha eficiente, que supuestamente mantiene los números estables, pero a los argentinos no les cuenta que en Córdoba imprimió casi mil millones de Lecor (bonos provinciales) y que no sabemos a cuánto asciende la enorme deuda provincial. Lo que pasa es que invierte grandes recursos en marketing, instala una imagen de buen administrador, disciplinado, en función de un solo objetivo: reemplazar a Kirchner en el 2007.
–¿De qué manera puede interferir usted en ese proyecto presidencial?
–Le disputamos el liderazgo político, no sólo en la ciudad. Esto es lo que no entienden algunos periodistas de acá: la gente nos eligió para gobernar esta ciudad, la más importante de la provincia y la segunda del país, pero al mismo tiempo los votos obtenidos nos garantizan la suficiente cantidad de espacio político para que seamos la oposición en Córdoba. El Partido Nuevo tiene hoy un senador nacional, 3 diputados nacionales y 16 diputados provinciales. Algunos olvidan que somos la segunda fuerza política local, hecho que nos obliga a tener una clara actitud de control del gasto público. Y a De la Sota le molesta muchísimo que no le aprobemos las leyes, que controlemos el presupuesto, que pongamos la lupa en las agencias del Estado (una entidad mixta que permite el ingreso del capital privado), que es por donde se despilfarra el dinero público. Dentro de 4 años los cordobeses vamos a estar preguntándonos qué diferencia hubo entre este gobierno y el de Angeloz de la peor época.
–¿Por qué dice que el gobernador es cómplice de la situación que padece la ciudad?
–Porque en los graves casos de corrupción que involucran a Germán Kammerath aparecen varios funcionarios delasotistas. No hay que olvidar que en los primeros dos años y medio de gestión, cuando eran socios políticos, se firmaron los grandes negociados, como fueron los convenios con Tecsa, Motorola, Oca, etc...
–Por lo visto, es imposible imaginar siquiera una relación institucional.
–Nos encantaría llevarnos bien con De la Sota, pero él nos ve como una adolescente tierna, que si consentimos con lo que quiere no le da ningún valor porque somos adolescentes. Entonces, en lugar de ser una violación es un estupro, pero es lo mismo. La única posibilidad de que la relación sea madura es haciendo lo que él dice. Y eso no lo vamos a hacer.
–¿A De la Sota le molesta su buena relación con Kirchner?
–Le fastidia totalmente. Pero yo soy amigo del presidente por convicción, no por conveniencia, y lo vamos a demostrar trabajando en un proyecto común.
–Por lo que cuenta, le muy fue bien en sus reuniones con el Presidente.
–Sí, nos fue muy bien.
–¿Cómo ve Kirchner esta disputa de poder?
–Yo trato de no involucrar al presidente en esto. No vamos a hacer la gran Popi: “Acúsalo con tu mamá, Kiko”, como salía en El Chavo. Nosotros no viajamos a Buenos Aires para acusar a De la Sota. Kirchner sabe que no estamos a su lado porque tiene el 80 por ciento de popularidad, también vamos a estar si tiene 20 o 30. Pero De la Sota es el mismo gobernador que le prometió al presidente trabajar para su campaña electoral y lo sacó quinto. Si había 6 listas, Kirchner salía sexto en Córdoba, porque De la Sota es un menemista trasnochado, tardío. En la intimidad, nosotros sabemos que disfruta y va a disfrutar profundamente los fracasos que pueda tener el gobierno nacional.
–¿Cuál es el desafío de su partido? ¿Desembarcar en el interior?
–Administrar la ciudad como nunca se hizo, con honestidad y eficiencia, quebrando ese mito de que no se pueden confundir estos elementos. Y también vamos a demostrarle a De la Sota que somos un partido en crecimiento. Sin recorrer el interior en la campaña, perdimos la elección por 30 mil votos. En el interior también están fastidiados con el gobernador, también sufren este modelo marketinero, lo que pasa es que no tuvimos posibilidad de recorrerlo, pero lo vamos a hacer, para que le permita a la gente ver otro modelo de política. La tarea de los próximos cuatro años es seleccionar los mejores referentes provinciales, departamentales y territoriales para que podamos extender la estructura del Partido Nuevo.
–¿Cree poder hacerlo con el apoyo que los intendentes, tanto radicales como peronistas, le prodigan a De la Sota?
–Vamos a hacerlo con la gente. Los intendentes necesitan del gobierno provincial, pero la situación de la capital es diferente. No tenemos que humillarnos para tener una buena relación. De la Sota se equivoca porque ya no está Kammerath, está Juez, que tiene 200 kilos y 500 denuncias penales menos.
–¿Qué lugar imagina para De la Sota en el peronismo cordobés en caso de naufragar otra vez en sus aspiraciones presidenciales?
–Me encantaría que se fuera a cuidar los nietos, ya demasiado daño ha hecho a los cordobeses.
–¿Y a quiénes vislumbra como sus herederos y sus futuros rivales en el poder provincial?
–Hoy se vive una disputa feroz dentro del gobierno provincial para ver quién se queda con la herencia delasotista. Y nosotros estamos dispuestos a disputársela. El poder que ostenta De la Sota es prestado, lo único propio era el peronismo de la capital, y con nosotros perdió catastróficamente.

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Juez lleva 50 días como intendente y líder anti-De la Sota.
Dice que el gobernador lo odia y sabotea su trabajo.
 
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