SOCIEDAD › UN CARTONERO GRAVEMENTE HERIDO AL ASOMARSE

El tren blanco, cuestionado

Estaba demasiado oscuro. Damián quiso saber si había llegado a destino y se asomó por la ventanilla del tren que lo llevaba de vuelta a casa. Se dio de lleno la cabeza contra una columna de la estación San Isidro y desde aquel día está internado en coma grave. Tiene 14 años y trabaja como cartonero para ayudar a su familia. El vagón en que viajaba es el que la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) destinó para los recolectores informales de basura y, según denuncian, no tiene vidrios ni iluminación. El ombudsman nacional Eduardo Mondino elevó recomendaciones a los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Justicia, Juan José Alvarez, para que se garantice la seguridad en el servicio ferroviario.
En la madrugada del 3 de septiembre, Damián Méndez volvía junto a uno de sus cinco hermanos de recoger material reciclable en la Capital. Viajaban en el tren que cubre el trayecto Retiro-Tigre, especialmente habilitado para los cartoneros. En la estación San Isidro –donde habitualmente no para– el tren se detuvo y el chico se golpeó fuertemente cuando sacó la cabeza para ver dónde se encontraba. De acuerdo a los compañeros del adolescente, los vagones no tienen pasamanos ni luces.
“Por más que no haya iluminación se identifica perfectamente cada estación, sobre todo las que, como San Isidro, fueron remodeladas”, sostuvo Jorge Molina, gerente de Relaciones Institucionales de TBA. “Es un tren igual a todos los que operamos en la línea Mitre –aseguró–, salvo que no tiene asientos para permitir la subida de los carros.” Además, desmintió que no hubiera pasamanos y reconoció la falta de vidrios o elementos de iluminación “porque hay personas que los han retirado” debido a que es material apto para reciclar. Y sostuvo que “no hay ninguna columna en ninguna estación”, aunque admitió que podría haberse golpeado contra “el enrejado que está sobre el final del andén”.
No bien ocurrido el accidente, el hermano de Damián había intentado utilizar el freno de emergencia, que no funcionaba. Pese a los gritos de la gente que lo acompañaba, el tren paró como de costumbre en Victoria, dos estaciones después. Y la ambulancia demoró 30 minutos, según denuncian los compañeros del chico. Pero la empresa afirma que la asistencia médica llegó mucho antes y se trasladó al chico al hospital.
En tanto, el defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, recomendó al ministro de Economía, Roberto Lavagna, que exigiera a la concesionaria “la prestación de un servicio de calidad con las medidas de seguridad adecuadas”. Y también pidió al ministro de Justicia, Juan José Alvarez, que “arbitrara las medidas pertinentes a fin de garantizar la protección y defensa de los derechos fundamentales de todas las personas por parte de las concesionarias de servicios de transporte ferroviario”.

Compartir: 

Twitter

 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.