SOCIEDAD › ASALTO Y TIROTEO EN EL SHOPPING UNICENTER DE MARTíNEZ

Un trabajo de relojería

En un operativo sincronizado, cuatro hombres se llevaron entre diez y doce relojes de alta gama. Actuaron a cara descubierta, al mediodía. Se enfrentaron a balazos con la policía en el estacionamiento, pero lograron escapar.

En un audaz robo ocurrido en horas del mediodía, tres hombres –con el respaldo de un cuarto al mando del vehículo en el que lograron escapar– se llevaron entre diez y doce relojes de alta gama. El asalto, poco usual por la hora y la modalidad, se produjo ayer en el shopping Unicenter de Martínez. Los ladrones, que actuaron a cara descubierta, hicieron un trabajo sincronizado: mientras uno rompía una vidriera y sacaba parte del botín, otro amenazaba con un arma a una empleada, a la que obligó a abrir la caja fuerte y el tercero oficiaba de campana. Consumado el hecho escaparon por los pasillos del shopping a largos trancos, sin llegar a correr, mientras la custodia privada del local y la policía los seguían a prudente distancia sin hacer disparos. Los tiros recién se oyeron cuando llegaron a la playa de estacionamiento para subir al auto en el que huyeron. La policía cree que uno de los ladrones está herido, pero todos siguen prófugos. Hasta anoche no se habló del monto que alcanza lo robado. La mayoría de los relojes robados son marca Rolex, cuyo valor de mercado oscila entre los 6500 y los 11.000 dólares, aunque los de oro pueden incluso superar los 35.000 dólares.

El robo se registró ayer al mediodía en la joyería Giovanna Di Firenze, en la planta baja del shopping, cerca de una de las entradas principales. Mientras uno de los hombres se quedaba en la puerta del local, otro rompió la vidriera desde el interior del comercio y el tercero obligó a una empleada a abrir la caja fuerte, donde guardaban los relojes en pequeños cajones. Al botín lo cargaron en una mochila. Fuentes de la joyería dijeron que todavía no se había hecho el inventario, pero estimaban que se habían llevado “entre diez y doce relojes marca Rolex y Gucci”. Un testigo que estaba en la galería comercial dijo que escuchó “como platos que se rompían” cuando destrozaron la vidriera.

“Rompieron los vidrios con tranquilidad y salieron corriendo uno para un lado y otro para el otro”, aseguró el testigo que dijo haber visto a sólo dos de los asaltantes. Agregó que desde el lugar en que los vio “parecían ser unos pibes que no llegaban a los treinta años”. Precisó que se fueron “al trote, ni siquiera corriendo, con una impunidad total”, mientras seguía sonando la alarma de emergencia, accionada no bien rompieron la vidriera. Uno de los empleados llegó a decir que el objetivo era “llevarse todos los Rolex” que había en el lugar.

El tiroteo recién comenzó en la playa de estacionamiento, hasta donde llegaron los ladrones, con tres policías que fueron alertados por la custodia privada del shopping. Un joven que se encontraba cerca de esa zona relató que “habrán sido unos diez o quince disparos”. Este testigo sostuvo que uno de los asaltantes fue herido en una pierna. A los tres los estaba aguardando un cuarto al mando de un Ford Focus de color blanco.

El jefe departamental de San Isidro, comisario Daniel Herrera, explicó que “no hubo ningún inocente herido porque el personal esperó que los delincuentes se retiraran del comercio y buscaron un lugar abierto para dar la voz de alto. Los policías actuaron con mucho profesionalismo”. Una hora después del robo, el Ford Focus fue hallado abandonado en el cruce de las calles Avalos y Díaz Vélez, de Carapachay, partido de Vicente López.

El auto quedó en marcha porque los ladrones se subieron a un segundo vehículo con el que continuaron el escape. En el Focus los peritos encontraron varias vainas servidas y manchas aparentemente de sangre que confirmarían que al menos uno de los ladrones resultó herido en el tiroteo. Ese auto presenta al menos trece impactos de bala. El vehículo había sido robado el domingo pasado en jurisdicción de la comisaría primera de San Martín.

El caso es investigado por el fiscal de Martínez Gastón Garbus, quien se hizo presente en el shopping para coordinar la labor de la policía y ordenó el secuestró de todos los videos de las cámaras de seguridad para intentar identificar a los asaltantes. Por orden del fiscal, la policía hizo una búsqueda en hospitales y centros asistenciales de la zona para detectar si había sido asistido en alguno de ellos el ladrón herido.

El shopping Unicenter de Martínez ya fue escenario de otro enfrentamiento armado. El 24 de julio de 2008, también en la zona del estacionamiento, fueron asesinados dos ciudadanos colombianos, en el marco de lo que las autoridades policiales calificaron como un “ajuste de cuentas entre narcotraficantes”.

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Mientras uno rompió la vidriera desde adentro, otro obligó a una empleada a abrir la caja fuerte.
Imagen: Télam
 
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