SOCIEDAD › AGRAVARON LOS CARGOS JUDICIALES CONTRA LA PERIODISTA Y EL FALSO PASTOR

Una pareja más complicada

Sonia Molina detalló ante la Justicia los padecimientos a los que fue sometida en la casa de Heit y Olivera, en Coronel Suárez. La fiscal sumó entonces la acusación de “tentativa de homicidio” y “estafa”. Ante el nuevo panorama, el matrimonio se negó a declarar.

La periodista Estefanía Heit y su marido Jesús Olivera se negaron a declarar ante la Justicia luego de que Sonia Molina, la mujer que los acusó de secuestrarla, torturarla y violarla durante tres meses declarara y agravara las imputaciones. El abogado de Heit, Leonardo Gómez Talamoni, insistió en que la mujer es “inocente”, y contó que “se quebró y se puso a llorar” al escuchar la acusación. El abogado de Olivera, en cambio, no informó reacción alguna de su defendido. “Heit siempre fue partícipe de todo”, advirtió la fiscal especializada en Delitos Sexuales María Marta Corrado a la prensa, al explicar que “ya sea por acción o por omisión, consentía los actos” de privación ilegal de la libertad, “tentativa de homicidio y estafas reiteradas”. No hay nueva fecha para indagatoria, aunque, explicó la fiscal, Heit y Olivera podrían declarar en caso de pedirlo. Ambos siguen con prisión preventiva hasta el 13 de diciembre, en tanto en estos días se practican los peritajes sobre teléfonos celulares, la filmadora y las computadoras hallados en la casa de Coronel Suárez.

Heit y Olivera habían sido trasladados a los tribunales de Bahía Blanca en la mañana y, aunque no declararon, por conocer recién en el lugar que las imputaciones en su contra se habían agravado, fueron llevados de regreso a sus respectivos lugares de detención al fin de la tarde. Aunque ante ella se arremolinaron cámaras de televisión y micrófonos, la periodista Heit subió al transporte policial sin hablar a la prensa. Olivera, en cambio, musitó “soy inocente” ante los micrófonos. Luego, el hermano de Heit, Pablo, declaró ante la prensa que aunque “los cargos son horrorosos”, cree en la inocencia de su hermana, porque “Estefanía decía que Sonia es una persona complicada”. Pablo Heit echó un manto de sospecha sobre la causa, porque Molina “estuvo 17 días con el aparato político, los médicos, la psicóloga”.

De acuerdo con el testimonio y los indicios disponibles, lo que vivió Molina durante su cautiverio a merced de Heit y Olivera fue “lo más parecido a una situación de tortura”, dijo la fiscal Corrado. La mujer declaró entre la tarde del jueves y la madrugada del viernes, horas durante las cuales Corrado constató “lesiones, quemaduras, cortes, golpes” y escuchó un relato pormenorizado que la llevó a actualizar los cargos. El propio abogado de Heit, Gómez Talamoni, lo reconoció: la periodista “no tenía participación necesaria, o primaria, en el abuso, y ahora la tiene; no tenía imputación de tentativa de homicidio y ahora la tiene; no tenía imputación de estafas, y ahora las tiene”. Cuando la fiscal le leyó las 38 páginas de la declaración de Molina, contó el abogado, la periodista “se quebró y se puso a llorar”. “Tal vez ella antes no se daba cuenta de la gravedad” de las acusaciones, agregó. Hasta la declaración de Molina, Olivera estaba acusado de “abuso sexual” y la periodista de “privación ilegal de la libertad”. La vida de Molina, contó la fiscal, estuvo “en peligro”, al punto que “nos han dicho los médicos que con una semana más iba a fallecer porque estaba en un estado de deshidratación, desnutrición absoluta y de hecho hoy tiene una trombosis en una de las piernas”.

La situación de los imputados es, de momento, idéntica en cuanto a cargos imputados. Sin embargo, insistió Claudio Lofvall, abogado defensor de Olivera, que el relato de Molina haya sido minucioso y –según la propia fiscal declaró, verosímil– “no quiere decir que Heit y Olivera sean culpables”, porque ese testimonio todavía debe ser corroborado por pericias y pruebas materiales. Lofvall aseguró que la declaración de Molina es “falsa” y dijo que, de acuerdo con Olivera y Heit, “ellos la echaban de la casa y ella volvía”.

Tras haber tomado declaración a Molina, la fiscal Corrado había explicado que la situación de la periodista se había agravado porque, de acuerdo con el testimonio, “Heit siempre fue partícipe de todo estos hechos, ya sea por acción o por omisión consentía los actos. Ha estado en muchos casos presente”.

La fiscal también señaló que es posible que la pareja haya dejado “más víctimas” en “otros puntos del país” o “en otras partes del mundo” y pidió que quienes hayan atravesado una situación similar se presenten a denunciarlo en su fiscalía o en la jurisdicción que corresponda. “Estas personas tenían una página de Internet que habían creado, un espacio con un nombre de una congregación que habían inventado e incluso estaban haciendo las tratativas para otorgarle algún reconocimiento a nivel jurídico, todo esto lo hacía Estefanía Heit, que era la encargada de sanear esta congregación y darle visos de legalidad”, explicó Corrado. La funcionaria judicial recordó que Molina sufrió una “captación” de índole “religiosa”, ya que la víctima es una mujer con fuertes creencias que fue captada por Olivera, quien decía ser “pastor” o “apóstol”.

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Heit y Olivera, cuando fueron trasladados, días atrás, al ser detenidos.
Imagen: Télam
 
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