SOCIEDAD › LA JOVEN QUE FUE VIOLADA EN LA DISCO DE CONGRESO DECLARó ANTE LA FISCALíA

Reclamo de justicia frente al boliche

Jóvenes y vecinos se concentraron ayer frente al boliche. La denunciante contribuyó a elaborar el identikit de un agresor.

La joven de 19 años que denunció haber sido violada el sábado pasado en el boliche Le Click, del barrio de Congreso, ratificó ayer su versión ante la Justicia y contribuyó con su relato a elaborar el identikit de uno de los agresores, el único que alcanzó a identificar aquella madrugada. Ayer, el mismo local bailable, pero en la parte de afuera, fue escenario de una concentración de un grupo de jóvenes habitués, vecinos y organizaciones de mujeres, que se autoconvocaron en solidaridad con la víctima y en reclamo de que se juzgue a los atacantes y a los responsables del lugar.

Camila, el nombre de fantasía con que se identifica a la chica abusada, se presentó en la mañana de ayer ante la fiscal Graciela Gils Carbó, quien subroga la Fiscalía de Instrucción 31, y contó con detalles lo sucedido en el interior de Le Click, situado en Rivadavia 1910, a metros del Congreso nacional. En la declaración, estuvo acompañada del abogado de la Asociación de Víctimas de Violaciones (Avivi) Andrés Bonicalzi, quien la representa.

Según la joven, fue al boliche con tres amigas para festejar un cumpleaños y, cerca de las 5 de la madrugada, cuando pasaba de una pista a la otra dentro de la discoteca, fue interceptada por un hombre “alto, con músculos marcados, de ojos celestes y pelo rubio oscuro”.

Ese hombre comenzó a besarla por la fuerza y la llevó a un rincón oscuro donde la tiró al piso y comenzó a abusar de ella. La joven contó que luego vinieron otros tres hombres que también la violaron y que, pese a que ella alcanzó a gritar y pedir ayuda, nadie dentro del boliche se acercó a socorrerla.

En base a la descripción que hizo la chica, los expertos elaboraron un identikit del agresor que ahora será comparado con algunas fotografías encontradas en la red social Facebook y con las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del local. “La clave ahora es ir advirtiendo las imágenes de cámaras de seguridad. Son siete horas de grabación sólo de la puerta de entrada. Y ahí se busca ver a la persona que ella puede reconocer, en qué momento ingresa y egresa”, afirmó Bonicalzi.

El abogado dijo a Página/12 que “se busca advertir el rostro y poder identificarlo para imputarlo. El identikit por el momento está reservado. Pero si no se puede dar con los autores, se hará público”. Además, contó que va a presentar como testigo en la causa a otra chica que se contactó con Avivi en las últimas horas y relató que esa misma madrugada, alrededor de las 3, la quiso violar un hombre de aspecto similar al descripto por la otra víctima. “El modus operandi fue muy similar. Esta chica logró, pegándole algunas patadas, liberarse y meterse entre otras personas”, indicó.

“Vemos que el grupo de violadores busca aprovechar el contexto del ambiente, la circunstancia de libertad sexual, para lograr la libertad del delito. Estamos de acuerdo en que existe una norma sobre el derecho de intimidad sobre qué hace cada individuo con su sexualidad entre cuatro paredes, pero esto es otra cosa, fue por la fuerza y contra su voluntad”, aseguró Bonicalzi, quien reclamó que el gobierno porteño regule la actividad en este tipo de locales.

El organizador de la llamada Fiesta @[email protected] todavía no se puso en contacto ni con la Fiscalía ni con Avivi, pero ayer apareció una publicación en el muro de la página oficial del evento, en Facebook, que generó el repudio de sus seguidores: “Me voy a almorzar, más tarde me pongo a hacer la gráfica para la fiesta de este viernes (todavía no decidimos si abrir o no). Cuando violaron a alguien en el subte no se clausuró el subte, cuando violaron a una chica en el baño de un shopping no se clausuró el shopping, ¿por qué se tendría que clausurar @[email protected]?”.

En tanto, un grupo de chicos que frecuentan las fiestas de Le Click, vecinos y organizaciones feministas, autoconvocados a través de la misma red social, se reunieron en la puerta del boliche para apoyar a la víctima y reclamar que se juzgue a los responsables del hecho.

“Nos juntamos con la idea de apoyar a Camila, reclamar que se juzgue a los responsables y concientizar a las chicas que sufrieron situaciones similares de que es importante que las denuncien. Esto pasa en muchos boliches. Tiene que terminar”, sostuvo Dalila, de 22 años, impulsora de la movilización a través del grupo de Facebook Justicia por Camila.

Hace alrededor de cuatro años que Dalila va a bailar al boliche de Congreso. “Se dijeron un montón de cosas del lugar que no son. Que va gente rara, que vale todo, que se hace satanismo. Se culpabiliza a los que van. Lamentablemente, como en muchos boliches, hay droga y sexo. Los encargados de seguridad hacen lo que quieren. Ven pibes drogándose y no les dicen nada. Uno se acostumbra y no está bueno”, comentó.

Brenda y Camila tienen 23 años y también son clientes habituales. Camila explicó que “las pistas de baile están en un subsuelo y para llegar hay que pasar un entrepiso. Ahí se sabe que pasan cosas, pero siempre consensuadas. Es un lugar oscuro, con dos parlantes, nunca se puede escuchar nada. Puede haber pasado que hayan llevado a la chica allá, que haya gritado y no la hayan escuchado”.

“Hay gente de seguridad dentro del boliche, pero por lo general están en las pistas. Son cómplices de estas situaciones. Una amiga estuvo con uno. Después otra chica, en Facebook, denunció que otro la había manoseado en un baño. Nunca pensamos que podía pasar algo así, estuvimos un día entero shockeadas. Hay negligencia del boliche, cuatro enfermos y una víctima”, concluyó Brenda.

Informe: Gonzalo Olaberría.

Compartir: 

Twitter

“Se sabe que en el entrepiso pasan cosas. Es un lugar oscuro, no se puede escuchar nada”, dijo una habitué.
Imagen: Pablo Piovano
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.