SOCIEDAD › DETECTAN EN UN ASALTO Y SECUESTRO A UN PRESO FUGADO EL DOMINGO PASADO

Rápido para volver al trabajo

Gabriel “Larry” Figueroa, condenado por el secuestro y crimen de Matías Berardi, escapó de la cárcel de Marcos Paz junto a otro detenido. Ayer, una pareja asaltada en un country de Cañuelas lo reconoció por las fotos que aparecieron en los medios. Sigue prófugo.

Uno de los condenados por el secuestro y crimen del adolescente Matías Berardi, que el domingo pasado se escapó junto a otro preso de la cárcel de máxima seguridad de Marcos Paz, asaltó a una pareja en un country de la localidad bonaerense de Cañuelas y se la llevó cautiva hasta el partido de La Matanza, donde la liberó cinco horas después, tras robarle dinero y una camioneta.

Se trata de Gabriel “Larry” Figueroa (28), quien anoche permanecía prófugo al igual que el otro evadido, Luciano Javier Campos (36), que también está acusado de haber participado del asalto en esa localidad de la provincia de Buenos Aires.

Este hecho ocurrió alrededor de las 2 del lunes pasado, en una casa del country Las Cañuelas, ubicado en el kilómetro 56,300 de la ruta 3, donde un hombre, identificado como Juan Eduardo Goya, se encontraba junto a su novia y ambos fueron sorprendidos por dos delincuentes que irrumpieron en el lugar. Según las víctimas, los asaltantes los amenazaron con un objeto punzante y les dijeron que se habían fugado de la cárcel y que no les harían daño, ya que sólo querían ropa para cambiarse.

Los delincuentes permanecieron en la vivienda hasta las 7, cuando obligaron a la pareja a subir a su camioneta Ford Ranger, en la que huyeron hacia la localidad de González Catán, en La Matanza.

Los investigadores creen que para salir del barrio cerrado, los asaltantes se escondieron dentro del vehículo conducido por las víctimas para evitar ser detectados por la custodia del lugar. Al llegar a González Catán, la pareja fue liberada ilesa, mientras que los delincuentes huyeron con la camioneta, que anoche aún no había sido localizada por la policía.

Tras ser liberada, la pareja denunció lo ocurrido ante la policía de Cañuelas y reconoció a los asaltantes como Figueroa y Campos a partir de las imágenes de ambos que habían sido difundidas por los distintos medios de prensa a raíz de la fuga del penal.

La investigación quedó a cargo del personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) La Plata.

Por su parte, el Servicio Penitenciario Federal (SPF), del que depende la cárcel de Marcos Paz, continuaba con su investigación interna para determinar con precisión las circunstancias en las que se produjo la fuga.

Se inició un sumario administrativo a todos los guardias que estaban de servicio al momento de la evasión aunque ninguno de ellos fue relevado de sus funciones hasta el momento, situación que cambiará si la Justicia determina que hubo connivencia con los presos fugados.

Además, las autoridades penitenciarias investigan si al momento de la fuga funcionaban correctamente los sensores de movimiento con los que cuentan los cercos perimetrales de la prisión.

María Inés Daverio, madre de Berardi, dijo ayer que tomó conocimiento de lo ocurrido con la pareja de novios de Cañuelas y reiteró que hoy a las 19 encabezarán una concentración en el Obelisco porteño. “El objetivo es difundir lo más posible la foto de Figueroa y pedir por mayores medidas de seguridad en las cárceles para evitar que se repitan este tipo de hechos y que asesinos como éste anden impunemente por la calle”, explicó la mujer y aclaró que su intención es “colaborar con la policía y la Justicia” para que recapturen al condenado por el crimen de su hijo.

La fuga de Figueroa y Campos fue descubierta la madrugada del domingo, cuando los guardias hacían el recuento de presos alojados en la Unidad Residencial II de Marcos Paz. De acuerdo con el SPF, los detenidos allí habían sido trasladados la noche del sábado, luego de cenar, al salón de usos múltiples de la unidad, donde se cree que Figueroa y Campos atravesaron una ventana rota para acceder a un patio externo. Desde allí, siempre según los primeros peritajes ordenados por la Justicia, los detenidos rompieron al menos cuatro cercos perimetrales y recorrieron entre 150 y 200 metros hasta la calle donde completaron la fuga sin ser descubiertos por los guardias.

Según fuentes judiciales, los peritos no hallaron ningún tipo de herramienta abandonada en el recorrido que aparentemente hicieron los presos, al tiempo que los perros adiestrados perdieron el rastro de ambos a varios kilómetros del penal.

Larry Figueroa cumplía una condena a prisión perpetua por el secuestro y crimen de Berardi (16), cometido en 2010 en Escobar, aunque también cuenta con otras dos sentencias por sendos homicidios: el de Maximiliano Leguizamón (9), cometido en 2002 en Los Polvorines; y el de Germán “Pichi” Bustamente (30), el sindicado líder de la banda narco Los Soria baleado en una pelea por la venta de drogas en las villas Korea, de San Martín, y Santa Rita, de San Isidro.

Campos, en tanto, fue uno de los 13 presos que en agosto de 2013 se fugaron del penal federal de Ezeiza tras cavar un túnel y que en octubre del mismo año fue recapturado en el barrio porteño de Villa Lugano y alojado en Marcos Paz.

En su caso, tiene una condena por “homicidio agravado” y también fue uno de los tres delincuentes que en 2001 asaltó el Banco Itaú Buen Ayre del barrio porteño de Flores, donde 60 personas fueron tomadas como rehenes, hubo un tiroteo con la policía y fue baleada una mujer embarazada que estaba en un cajero automático con un bebé en brazos.

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Gabriel “Larry” Figueroa, de 28 años, durante el juicio por la muerte de Matías Berardi.
 
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