SOCIEDAD › UN CHICO DE 16 MATó A SU NOVIA DE 14, EMBARAZADA, Y LA ENTERRó EN SU CASA

Un femicidio en la adolescencia

En Rufino, Santa Fe, un adolescente mató a golpes a su novia, Chiara Páez, y la sepultó en el patio de su casa.
Lo detuvieron junto a su familia, de la que sospechan que, como mínimo, encubrió el hecho. A la chica la buscaban desde el domingo.

 Por Carlos Rodríguez

La ciudad de Rufino, en el sudoeste de la provincia de Santa Fe, amaneció ayer conmocionada por un hecho atroz: el femicidio de Chiara Páez, una chica de 14 años que fue asesinada a golpes por su novio, de 16, y cuando llevaba en su vientre un embarazo de pocas semanas. El cuerpo de Chiara estaba enterrado en el patio de la casa donde el novio adolescente, llamado Manuel, vivía con su madre, la pareja de ella y sus abuelos. El joven confesó la autoría del hecho señalando que habían discutido con Chiara y a partir de allí él “perdió el control de sus actos”. Cuando lo recuperó, para hacer desaparecer el cuerpo levantó las baldosas del patio, se presume que con la ayuda de otras personas, y abrió un pozo donde depositó el cadáver de la niña. Los cuatro parientes del joven están presos, al igual que él, porque lo menos que se sospecha es que encubrieron el femicidio. El impacto del caso en Rufino es sólo comparable con lo ocurrido en el año 2000, cuando encontraron muerta en su cama a Natalia Fraticelli, de 15 años, hija del juez Carlos Fraticelli.

“Esto es algo terrible porque ella tiene 14 años y estaba saliendo con este chico, que tiene 15 o 16”, le dijo a la prensa Fabio Páez, el padre de Chiara, hablando en presente sobre su hija. Contó que la chica estaba desaparecida desde “la 1.25 de la madrugada del domingo”, cuando se comunicó por última vez con una amiga, con la que había estado y a la que dejó para ir a encontrarse con su novio. “Es todo muy macabro porque estaban de novios hace unos meses; la mamá (de Chiara) lo conocía al nene más que yo y es toda una sorpresa lo que pasó.”

Fabio Páez relató que después de la desaparición y cuando la estaban buscando por todos los medios “con un sadismo increíble (el novio) llamaba a la mamá (de Chiara) y preguntaba si sabía algo de ella y hasta daba pistas de por dónde podía haber andado, cuando ya estaba enterrada en el patio de su casa”. El hombre, consternado, consideró que es “una cosa inentendible de parte del pibe y de su familia; fue algo terrible encontrarla así, algo terrible”.

El padre de Chiara sostuvo que “no hay manera de que el chico pueda haber hecho todo esto solo” porque “es imposible que la haya enterrado este chico solo. Chiara era una nena de un metro setenta, que pesaba setenta kilos, era una chica de contextura grande. Aparte, en esa casa no vivía este pibe solo, sino que vivía con su familia”. Agregó que “todo se hizo en la casa” y que estaría probado que no participó “gente de afuera”, por lo que cree que “la familia lo ayudó”, aunque no sabe si “a matarla” o “a esconder todo” para quedar impunes.

Precisó que el pozo donde enterraron a su hija “estaba bien hecho y lo taparon con fierros. Los que estaban en la casa se enteraron todos porque ahora hay versiones de vecinos que dijeron que mi hija gritaba a la una y media de la mañana (del domingo pasado). Había gritos. Ella decía ‘no me peguen más’, eso dicen que decía ella”. Señaló que los vecinos le comentaron, luego del hallazgo, que “el mismo día que enterraron” a Chiara, los ocupantes de la casa “estuvieron comiendo un asado a metros” de distancia del patio donde estaba sepultado el cuerpo.

“La gente que la mató, a las dos horas de que la nena había muerto, estaba llamando por teléfono a la madre preguntándole si la habían visto, si sabían algo de ella, que le daban su apoyo. Todo con un sarcasmo increíble. Ni en una película de terror hacen lo que terminó haciendo esta gente”, declaró el papá de la víctima. Dijo que antes de la aparición del cuerpo “la mamá de Chiara no tenía sospechas sobre ese pibe porque tenía una apariencia y una conducta muy buenas, le iba bien en el colegio. Era un buen pibe”. La noche en que encontraron el cuerpo enterrado en el patio, el novio se fue de la casa momentos antes de que llegara la policía, guiada por los perros adiestrados en la búsqueda de personas. Uno de los animales entró en la casa y se sentó sobre las chapas y hierros con los que habían tratado de ocultar las baldosas y la tierra removida.

“Hubo un perro que se sentó en un lugar, hizo un ladrido, cavaron ahí y la nena estaba abajo.” Fabio Páez afirmó que su hija “estaba desfigurada” por los golpes. Cuando le preguntaron si creía que el embarazo haya sido el motivo de la discusión y del femicidio, Fabio Páez respondió: “No existe detonante para que maten a una criatura de catorce años a golpes”. Con amargura, recordó que Chiara “estaba muy contenta” y “no había habido antecedentes de violencia entre ellos” porque “se llevaba bien”. Chiara jugaba al hockey desde hacía varios años, iba a la iglesia local para ayudar a chicos discapacitados. “Era increíble verla, la vitalidad que tenía, las ganas de vivir y de ayudar”, resaltó el padre.

El fiscal del caso, Mauricio Clavero, confirmó que hay cuatro adultos detenidos, junto con el chico de 16 años. Por su parte, el subsecretario de Protección Civil provincial, Antonio Moyano, reveló que el novio de Chiara se había mostrado nervioso durante el interrogatorio, hasta que finalmente “asumió que la había matado a golpes”. El cuerpo estaba en el patio de la casa ubicada en San Martín al 800 de Rufino, donde también funcionaba un taller de herrería.

El fiscal Clavero precisó que el cuerpo estaba “en posición fetal en un pozo de aproximadamente 80 centímetros” que luego había sido “cubierto meticulosamente con chatarrería y elementos que había en el patio”.

El joven que sería el autor material del femicidio fue puesto a disposición del juez de menores y trasladado a la localidad de Venado Tuerto.

Una versión señaló que, luego del hallazgo, el chico se presentó detenido acompañado por su padre biológico, que es policía y que no vivía en la misma casa. El hombre le dijo a la prensa: “Mi hijo es el autor del hecho”.

Más tarde se supo que el adolescente, muy nervioso, declaró que “discutieron con Chiara y a él le dio un ataque y perdió el control”, según informaron fuentes judiciales.

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El cuerpo de Chiara Páez, de 14 años, apareció enterrado en el patio de la vivienda donde el novio vivía con su familia, en Rufino.
 
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