SOCIEDAD › ESTUDIAN MULTAR A EDENOR POR 14 MIL HOGARES SIN LUZ

Un fin de semana a oscuras

Unos 75 mil porteños seguían anoche sin suministro eléctrico. La demora en la restitución del servicio generó cacerolazos en Belgrano, Palermo y Saavedra. El ENRE estudia aplicar sanciones.

La tormenta pasó, pero inundó cámaras de luz, derribó cables de media y alta tensión en la ciudad de Buenos Aires y dejó a 75 mil personas a oscuras –muchas desde el viernes a la noche–, que ayer continuaban sin luz. Mientras por la tarde los vecinos de los barrios más afectados como Belgrano, Palermo y Saavedra salían a la calle a protestar con un cacerolazo contra las concesionarias, el gobierno porteño reunió a los responsables de las empresas para resolver las urgencias. Anoche se repitieron los cacerolazos. Voceros de Edenor, la compañía cuyas redes resultaron más perjudicadas, anunciaban que por la noche restablecerían el servicio en 10 mil de los 14 mil hogares sin energía. Ante este panorama, el Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE) abrió sumarios para determinar posibles sanciones y le pidió al gobierno de Aníbal Ibarra un informe que será clave para la evaluación. Según adelantó una fuente porteña, el informe sería especialmente “duro” contra Edenor: “Actuaron con una precariedad muy grande y con falta de previsión, teniendo en cuenta que había un alerta meteorológico”, dijo Ibarra a Página/12.
En algunos sectores de Palermo, el corte comenzó el sábado a la mañana. Los vecinos, cansados, salieron a la calle o se asomaron por las ventanas de los edificios con la ya clásica protesta del batido de cacerolas: “Estamos sin luz y sin agua, y la gente de Edenor nos dice que no va a haber luz porque se rompió un cable de alta tensión”, decía Ethel Media, moradora de un edificio de Santa Fe al 4900, con 124 departamentos distribuidos en 14 pisos. Esperaban desde el viernes por la noche una máquina que la empresa necesitaba para restituir la luz. “Nos dicen que esto va a seguir hasta el lunes o martes, pero en realidad no saben qué decirnos”, decía la mujer con el mismo espíritu combativo de quienes batían cacerolas en Amenábar y García del Río, en el barrio de Saavedra: “No vamos a ser rehenes de los aumentos de tarifas”, le decía uno de los vecinos a una cámara de televisión instalada en la zona.
De acuerdo con los datos del ENRE, el corte afectó en la ciudad de Buenos Aires a unos 450 usuarios de la red de Edesur y a 14 mil de Edenor, concentrados, especialmente, en los barrios porteños de Palermo, Belgrano, Saavedra y Núñez. Varios centros de transformación subterránea de electricidad quedaron anegados como consecuencia de las lluvias, indicaron voceros del organismo en un comunicado de prensa difundido durante el día. En ese momento, el ENRE había activado su sistema de emergencia a su máxima capacidad operativa para restablecer el servicio con equipos de profesionales y técnicos en las zonas afectadas.
Durante la tarde, el gobierno de la ciudad convocó de urgencia a los responsables de Edenor y Edesur para exigirles respuestas a la emergencia. “Los edificios que no se recuperen durante el día –explicaba Ibarra– los vamos a asistir con generadores eléctricos, mientras que los equipos de Defensa Civil colaboraron con los técnicos de Edenor en los depósitos anegados”.
Consultado por Página/12, el vocero de Edenor, Mario Yanicowski, señalaba que la causa principal del megacorte fue la cantidad de agua caída. “La compañía sufrió uno de los golpes más fuertes del año –dijo–: muy superior incluso al apagón de enero del 2001.” En esta ocasión, “el sábado se inundó una zona ubicada sobre el arroyo Maldonado que no permitió desagotar rápidamente las cámaras de luz”. De acuerdo con los datos de la compañía, las cámaras estaban en condiciones, impermeabilizadas. Sin embargo, “la tormenta y la lluvia –dijo Yanicowski– sobrepasaron cualquier tipo de previsión”. Y agregó los datos del servicio meteorológico: “Se esperaban 130 milímetros de lluvia para todo enero, y en un solo día cayeron 160”.
Contra ese argumento, el jefe de gobierno porteño repitió durante toda la tarde, y en diálogo con Página/12, que a esta altura, después de los viajes a Marte, “con un poco de inversión se impermeabilizan las cámaras”.
La investigación sobre causas y responsabilidades quedará ahora en manos del Ente de Regulación de la Electricidad. En un comunicado de prensa, susautoridades anunciaron que intimidaron a las empresas distribuidoras de energía a entregar en forma perentoria “un pormenorizado informe sobre el origen de la interrupción del suministro y los procedimientos que están llevando adelante para su restitución”. El comunicado adelantaba el comienzo de “sumarios tendientes a determinar las responsabilidades de las empresas en los cortes que afectan a miles de usuarios”.
Para los sumarios será clave el informe encomendado por Ibarra al secretario de Infraestructura de la Ciudad, Roberto Feletti. A pedido del ENRE, la ciudad elevará una evaluación de la actuación de las compañías durante la emergencia. En ese sentido, fuentes del gabinete adelantaron que la evaluación será dura y crítica, particularmente contra Edenor. Entre otros aspectos, destacaron que a pesar de los avisos de alerta meteorológico repetidos por los medios de comunicación, la compañía no habría actuado con la previsión necesaria para estos casos. “Contaban con 20 equipos de trabajo, un número demasiado escaso para atender una situación que a esa altura registraba con 14 mil usuarios fuera de servicio. Además, durante el día hubo quejas de los porteños porque la empresa no respondía los llamados de teléfono por emergencias”, confió una fuente porteña.
Esas demoras, “la falta de previsión y la precariedad con la que actuó Edenor”, según opinó Ibarra, podrían transformarse ahora en elementos válidos para las sanciones y posibles multas, además de los reclamos de los propios vecinos que durante el día no se hicieron esperar. “Era necesario atender rápidamente la situación de varios edificios y ni siquiera estaban al tanto de dónde estaban las urgencias, que para esa hora ya transmitían imágenes de algún canal de televisión”, comentó Ibarra.
La situación de Edesur fue bastante menos crítica. El corte más importante se concentró entre 800 usuarios de La Boca y fue a pedido de Defensa Civil para evitar accidentes por las zonas anegadas. La luz volvió después de doce horas, a las siete de la tarde del sábado.

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El jefe de gobierno porteño durante la reunión que mantuvo con representantes de Edenor y Edesur.
“Actuaron con falta de previsión, teniendo en cuenta el alerta meteorológico anunciado el viernes”, opinó Ibarra.
 
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