SOCIEDAD

Asesinaron a dos familiares de un comisario de la Policía Federal

Eran la madre y la hermana. Ambas fueron asfixiadas. Sospechan una venganza, pero también de dos empleadas que no aparecen.

 Por Horacio Cecchi

Dos mujeres, madre e hija, fueron halladas asesinadas en su chalet, en Villa Sarmiento, partido de Morón. Ambas fueron asfixiadas. El caso podría haber quedado dentro de los marcos de un doble crimen, horrendo, pero común. Pero desde el principio, algunos datos alimentaron sospechas entre los investigadores: las mujeres eran madre y hermana de un comisario de la Federal; en principio, no se verificó faltante de objetos ni de dinero, con lo que se descartaba el robo; las cerraduras no habían sido violentadas. Deducción: la principal hipótesis sostenía que se trató de una vendetta contra el comisario. Pero, en todo misterio que se precie de tal debe haber un mayordomo. Para el caso, dos mujeres se turnaban para cuidar a la dueña de casa, que era discapacitada. La hipótesis principal ahora se volcó a las dos mujeres. Motivo: no aparecen por ningún lado.
Marta Beatriz Carino de Contini, de 78 años, y su hija María Teresa Lucía Contini, de 44, vivían en un chalet en la calle Ameghino 792, esquina con Alberti, en Villa Sarmiento, del partido de Morón, entre Haedo y El Palomar. Villa Sarmiento es un barrio de casitas bien puestas, de pasar relativamente holgado. Tal era el caso de Marta y María Teresa. Marta, que era discapacitada, cobraba una pensión tras la muerte de su marido, el comisario inspector de la Federal, Rubén Horacio Contini, quien el 4 de octubre del ’73 había sido asesinado a balazos en la puerta de su casa, cuando intentó resistirse al robo de su auto. La pensión rondaba los 3 mil pesos.
Ayer, Luis Mario Contini, hijo de Marta y hermano de María Teresa, se presentó en la Comisaría 5ª de Morón, para denunciar que había hallado a su madre y su hermana asesinadas dentro de la casa. Según relató, hacía varios días que intentaba comunicarse con ellas pero, al no tener respuesta, decidió pasar por la casa de Villa Sarmiento. Al entrar encontró a su madre y su hermana muertas en el piso. Marta tenía la cabeza rodeada por una toalla, con la que podrían haberla estrangulado. Y la hermana del comisario había sido asfixiada con un cable alrededor del cuello.
En principio se comenzó a buscar evidencias de un robo. Pero un detalle movió a los investigadores a confirmar o descartar otra línea: la vendetta. Luis Contini es comisario inspector de la Federal. Hasta el año pasado estaba a la cabeza de la Seccional 49ª porteña. Luego pasó por la Superintendencia de Seguridad Interior, y hace pocos meses había sido designado jefe de la Delegación de la Federal en San Nicolás. Desde allí fue que intentó inútilmente comunicarse. Perfectamente podría tratarse de una venganza por alguna investigación del policía; tampoco se podría descartar que en el medio existieran negocios non sanctos.
A esta línea se sumaron datos: ni puertas ni ventanas habían sido violentadas; toda la escena interior estaba en orden; y, al menos en apariencia, no faltaban ni enseres domésticos, ni objetos de valor, ni dinero. Con lo que el robo, en principio, parecía descartado. Pero, algo no cerraba, pese a todo. Según los investigadores, una vendetta de corte mafioso deja otra marca: se utiliza un disparo, en general a la sien y a quemarropa, y siempre aparece alguna señal para que el destinatario no tenga la menor duda de que se trataba de un mensaje dirigido a él. No parecía ser el caso.
Y todo volvió a la pista del robo cuando los investigadores lograron determinar que, como Marta era discapacitada, recibía atención de una asistente que la cuidaba. Desde hacía poco tiempo, había contratado a dos mujeres, inscriptas en una bolsa de trabajo que organiza una institución religiosa de la zona. Una de las mujeres trabajaba de lunes a viernes, y la otra, de viernes a lunes. La encargada durante la semana no estaba en la casa cuando ingresó Contini y ninguna de las dos había sido hallada ayer pese a su búsqueda.
Los peritos agregaron dos datos: por el estado de los cuerpos, el doble homicidio se había cometido unos cuatro días antes. El viernes. Día del recambio de asistente. La hipótesis sostiene que al abrir la puerta, entró la asistente de los fines de semana (no se descarta que acompañada). Entre ambas mujeres podrían haber intentado forzar a que las víctimas revelaran el lugar donde se encontraba el dinero. ¿Por qué sospechan que participaron las dos? Porque sostienen que si el crimen se cometió antes del recambio, la asistente de los fines de semana debería haber presentado la denuncia. Si se cometió después, el lunes lo debería haber hecho la asistente de la semana.
El segundo dato aportado por los peritos también provee datos. Entre los dedos de María Teresa había un manojo de cabellos rubios.

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Frente del chalet de Ameghino 792, escenario del doble crimen.
Otra hipótesis dice que fue una vendetta contra el comisario.
 
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