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Martes, 12 de julio de 2011

TEATRO › MARTíN SALAZAR Y RICARDO TALENTO HABLAN DEL NUEVO ESPECTáCULO DE LOS MACOCOS

“Es un mundo que perdió la memoria”

El grupo le encomendó al director el montaje de ¡Todo a la basura!, obra planteada como musical, con elementos circenses. La historia se desarrolla en un tiempo sin recuerdos ni registro del pasado. “Puede transcurrir en 2935, pero también mañana mismo”, coinciden.

 Por Cecilia Hopkins

“¿En el futuro seremos todos inmortales, ésa será nuestra condena?”, se preguntaron Los Macocos cuando comenzaron a pensar ¡Todo a la basura!, su nuevo trabajo. Este espectáculo que se estrena pasado mañana en el Teatro de la Ribera (Pedro de Mendoza 1821) fue creado sobre la base de una obra que les sugirió Alberto Ligaluppi, director del Complejo Teatral de Buenos Aires cuando los convocó a formar parte de la programación de este año. Al leer el texto en cuestión, El inmortal, de Martha Gavensky, los actores Martín Salazar y Gabriel Wolf decidieron realizar una versión libre y buscaron a Ricardo Talento para encomendarle la dirección del proyecto: “Somos del mismo palo –argumentan Talento y Salazar en una entrevista con Página/12–. Los Macocos siempre tuvieron admiración y cariño por los payasos y yo siempre estuve ligado al teatro popular, comunitario y de calle”, completa el director.

El elenco está integrado por los mismos Salazar y Wolf, además de Dan Breitman, los acróbatas Leandro Aita, Rosina Fraschina, Iván Larroque y Fernando Rosen y los músicos Lucas Ferrara, Nicolás Rainone, Guadalupe Soria y Manuel Toyos. Si bien la versión fue escrita por Salazar, todos los intérpretes son, según aclaran los entrevistados, coautores del espectáculo: “Lo que escribí en un principio fue modificándose gracias a la contribución única y particular de cada uno de los actores”, afirma Salazar. Por otra parte, el diseño de sonido pertenece a Diego Aranda, el diseño y la realización de video a Sebastián Irigo, la dirección musical a Lucas Ferrara, la iluminación a David Seldes, en tanto que la escenografía y el vestuario es obra de Fernando Dopazo y Marta Albertinazzi, respectivamente.

Estrenada en 1975 en el Teatro Margarita Xirgu, El inmortal fue dirigida por Salvador Santángelo e interpretada por Esther Ferrando, Rita Terranova, Adrián Ghío, Gonzalo Urtizberea, Eduardo Gualdi y Tony Barquet. La obra de Gavensky, a modo de marco de la historia que narra, muestra una función de circo en Medellín, Colombia, que sucede el 24 de junio de 1935, el mismo día en que Carlos Gardel muere en un accidente. Al igual que aquella pieza, el espectáculo creado entre Los Macocos y Talento es la historia de cómo un grupo de artistas circenses crea un héroe colectivo. Solamente que la acción transcurre mil años después de ese suceso, con el agregado de que todo el planeta ha sido tapado de basura. “Esta historia puede transcurrir en el año 2935, pero también mañana mismo”, asegura Salazar, a quien el tema de los desechos le interesa muy especialmente: “Envueltos en la dinámica de producción-consumo, inventando necesidades cuanto más superficiales mejor, nadie pensó en dónde meter todo eso que, una vez consumido y muchas veces aún antes de hacerlo, se convertía en basura. Tanto producir peor para que se consuma más rápido terminó transformando a la Tierra, la esfera celeste, en una bolita de mugre pestilente que rueda por el Cosmos”, concluye.

Según adelantan actor y director, la obra transcurre en un tiempo sin recuerdos ni registro del pasado: “El poder barrió con todo vestigio de memoria”, resumen Talento y Salazar. “Y son los integrantes de la compañía de circo Le Reciclé quienes intentan sumarse con sus números artísticos al viaje de la última nave que saldrá rescatando gente de ese mundo infectado de basura.” En ese tiempo apocalíptico, donde los seres humanos nacen de “máquinas expendedoras de pibes”, la muerte no significa mucho: “Alguien tiene que tener una copia de uno en algún lado para recrearlo”, especulan ambos. Lo que esta compañía intenta recuperar es la biografía de un tal “Carlito”. Según los datos que se encuentran en la basura, todos creen que tuvo un pasado de boxeador, pero que también fue automovilista, payaso, rey del panqueque y hasta presidente. Y que también cantaba de un modo inigualable. Este “Carlito” que ellos creen que fue uno solo, en realidad es la conjunción de muchos “Carlos”, entre ellos Monzón, Reutemann, Balá, Scazziotta, Menem, la “Mona” Jiménez, Charly García y, por supuesto, Gardel.

–No es fácil encontrar datos acerca de la obra, que quedó inédita...

Martín Salazar: –No, a nosotros nos dieron la obra en fotocopias escritas a máquina. Lo que hemos averiguado de la autora es que ponía en sus obras una visión simbólica del mundo y que lo mostraba regido por otras leyes que no son las evidentes, porque había mucho de esoterismo en su concepción.

Ricardo Talento: –Es una obra muy poética y divertida a la vez, planteada como un musical. Pero las partituras están perdidas.

–¿De dónde partieron para hacer la versión?

M. S.: –Resolvimos utilizar una idea que teníamos pensada para una pieza que finalmente quedó sin terminar, para el Bicentenario. Se nos había ocurrido que podíamos hacer un sainete en la basura.

–¿Qué mundo retrata este espectáculo?

M. S.: –En 2935 ya nadie conserva ni una sola memoria del pasado. Y todo está cubierto de basura producida por el amontonamiento de años de desechos provenientes de la producción y el consumo incesantes.

R. T.: –Se puede decir que cada vez se produce peor y se envuelve mejor. Antes había menos desechos. No existía el packaging exacerbado que hay ahora.

–¿Cómo son los artistas de esta troup?

M. S.: –Sus saberes son los del circo, pero están tan fragmentados que no pueden ponerse en funcionamiento. Podría decirse que son clowns grotescos, en un contexto oscuro que los saca de la inocencia y la frescura del payaso.

R. T.: –Hacen rutinas con guiños de las rutinas clásicas del payaso. También hay destrezas circenses, como la rueda alemana, alambre y acrobacia.

–¿Cómo entra allí el tema del mito?

M. S.: –La necesidad de contar con un héroe colectivo es muy de este país. En ese mundo, encima de todo, se ha perdido la memoria y al inventar una figura que los salve, recurren a cualquier cosa y arman un mito muy berreta.

R. T.: –Es el poder el que ha provocado esta pérdida de memoria.

M. S.: –Y es por esto que los personajes la “cirujean” en la basura. Y como todos tienen recuerdos parciales, para construir al “Carlito”, hacen una ensalada de muchos “Carlos”.

R. T.: –En realidad, ellos toman fragmentos de lo que encuentran. Como hace uno, hoy mismo, cuando toma fragmentos del Google.

* ¡Todo a la basura! va los jueves y viernes a las 20 y los sábados y domingos a las 18.30.

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El actor Martín Salazar y el director Ricardo Talento. Estrenan pasado mañana en el Teatro de la Ribera.
Imagen: Luciana Granovsky
 
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