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Martes, 13 de abril de 2010

CULTURA › LA MUERTE DE MALCOLM MCLAREN TUVO QUE VER CON SU TIENDA SEX

La peor estafa del punk

El local de ropa de King’s Road, Londres, donde germinó el estallido producido por los Sex Pistols, tenía grandes cantidades de asbesto, una sustancia peligrosa que le provocó un mesotelioma al ex factótum del cuarteto británico.

 Por Emily Dugan *

Malcolm McLaren murió a causa de una exposición al asbesto: así lo señaló en una entrevista del periódico The Independent on Sunday su pareja Young Kim, quien dijo que la exposición a ese material habría ocurrido cuando McLaren tiró abajo el techo de Sex, el local que tenía en los ’70 en King’s Road con su entonces novia, la diseñadora Vivienne Westwood. El manager y músico murió la semana pasada a los 64 años a causa de un mesotelioma, cáncer relacionado con el asbesto.

“Cuando Malcolm creó Sex, rompió el techo para hacerlo parecer como si le hubiera pegado una bomba”, dijo Kim. “Siempre sospeché del local porque fue el único lugar donde Malcolm pasó realmente mucho tiempo, y había muchas obras de construcción y cambios. Entonces Ben Westwood dijo que su madre había mencionado que allí había asbesto en gran cantidad, y como eran los ‘70 nadie se preocupaba demasiado por ello, con lo que no creo que se haya hecho nada para quitarlo de allí.” Desde Suiza, donde McLaren fue tratado en las últimas semanas de su vida, Kim (de 38 años) también reveló cuán enojado estaba McLaren con los médicos británicos que, durante dos años, habían ignorado los signos de daño pulmonar causado por el asbesto. Tras un escaneo pectoral de rutina en 2008, un médico advirtió puntos “benignos” en los pulmones de McLaren, que se veían como placas pleurales producidas por la exposición a ese peligroso material. Para enero del año pasado, el empresario estaba convencido de tener cáncer de pulmón, pero los doctores insistieron en que todo estaba bien.

“Malcolm estaba completamente asustado. Me llamó desde el consultorio del médico y me dijo: ‘Young, tengo cáncer de pulmón, tengo cáncer de pulmón’. Pero el médico decía que estaba perfectamente, ‘sólo tiene estos pequeños puntos, son completamente benignos, no tienen de qué preocuparse’. Sólo unos meses después, su pulmón izquierdo estaba lleno de fluido, y se le diagnosticó un mesotelioma”, relató. “Malcolm estaba muy enojado, enojado conmigo por no haber presionado un poco más al médico. Realmente me culpó por no haberle creído a él. Si eso hubiera cambiado o no las cosas, no lo sé, pero la verdad es que tenía razón. Enfrenté al médico en privado, y él sólo puso caras y dijo: ‘De todos modos, con esta enfermedad no hay nada que hacer’. No podía creer que me dijera eso. Ni siquiera nos dio una oportunidad; simplemente asumió que no había nada que pudiera hacerse. Nunca le conté eso a Malcolm, no quería enojarlo aún más.” Ahora Kim dice que está considerando presentar una queja formal contra el médico. “Era de una clínica privada en Harley Street y su actitud fue realmente inexcusable. Creo que si vas a hacer un escaneo de rutina por otras razones y aparece eso, deberías hacer algo en lugar de ignorarlo y ser nihilista al respecto. No es tu vida con lo que estás siendo nihilista.”

Cuando se le dio el diagnóstico final, el año pasado, McLaren continuó con su energético estilo de vida. “Hace seis semanas no te hubieras dado cuenta de que estaba enfermo”, dijo Kim, pareja de McLaren durante más de una década. “Estaba en Nueva York trabajando, había hecho un trabajo de arte que iba a ser exhibido en museos. A comienzos de marzo estaba en Londres, donde hizo una pieza de música muy especial para el diseñador belga Dries van Noten, para una presentación de moda en París... Estaba muy ocupado y muy feliz. Incluso en las últimas dos semanas estuvo planeando cosas, como el programa de radio que estaba preparando para la BBC: una serie sobre la cultura pop desde su personal perspectiva. Así que estuvo trabajando hasta el final. Pasó todo tan rápido que incluso los doctores en Suiza estaban shockeados. Ellos pensaban que, aun haciendo un cálculo conservador, iba a vivir unos meses más. Pero sólo fueron semanas.”

Aun en sus últimos días, McLaren mostró un optimismo a toda prueba, diciéndole a su familia: “Esto todavía no ha terminado”. “Yo creía lo mismo”, explicó Kim en la entrevista. “El martes le drenaron el pulmón y estaba mucho mejor. Pareció volver a la vida, se sentía bien, capaz de hablar y de comer.” La renovada energía de McLaren fue breve, ya que el cáncer, de un tipo muy agresivo, tomó el control nuevamente. “Para el miércoles las cosas se pusieron peor, lo vi la noche anterior a que muriera y fue muy dulce, preguntó si al día siguiente le iban a dar el alta. Tenía demasiado dióxido de carbono, porque su respiración no era lo suficientemente fuerte... Sólo se durmió y no volvió a despertar.”

El hijo de McLaren, Joe Corre –que estuvo peleado con él en el pasado–, llegó a la clínica suiza el martes. “Su hijo llegó justo a tiempo”, dijo Kim. “Pudo pasar tiempo con él y hablar luego de que le drenaran el pulmón. Malcolm estaba bastante bien, así que fue bueno que pudieran pasar un tiempo juntos antes que muriera.” En las horas finales, Corre, Kim y el medio hermano de Corre, Ben Westwood, estuvieron junto a él. El cuerpo de McLaren llegará esta semana para ser sepultado en el cementerio Highgate, al norte de Londres. “Quería ser enterrado allí”, dijo Kim. “Aparece en La gran estafa del rock’n’roll, la película que él hizo, y era un lugar muy cercano a su corazón.”

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

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Malcolm McLaren murió la semana pasada a los 64 años, víctima de un cáncer de pulmón.
Imagen: AFP
 
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