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Viernes, 14 de agosto de 2009

MUSICA › ARRANCA UNA NUEVA EDICION DE LA TRADICIONAL FIESTA TANGUERA

Porvenir del dos por cuatro

Junto con Leopoldo Federico, Susana Rinaldi, Raúl Lavié y Néstor Marconi, entre otros, hoy, en el teatro Avenida, será el debut de la Orquesta Típica El Porvenir, integrada por chicos de una edad promedio de 16 años, provenientes de barrios carenciados.

 Por Karina Micheletto

Hoy arranca el Festival de Tango y el concierto de inauguración será una de esas “producciones especiales” que anuncia la grilla, esta vez, especial en más de un sentido. Es el gran debut de la Orquesta Típica El Porvenir, integrada por chicos de una edad promedio de 16 años, provenientes de distintas orquestas infantiles y juveniles de la Villa 31, de Lugano y del Centro Cultural del Sur. Son chicos de barrios carenciados, de las llamadas “zonas de acción prioritaria”. Se formaron como músicos desde hace años y ahora eligieron el tango. No van a estar solos en el concierto de inauguración de hoy a las 20 en el teatro Avenida: junto con ellos actuarán Leopoldo Federico, Susana Rinaldi, Luis Salinas, Raúl Lavié, Néstor Marconi, Pablo Agri, Carlos Copello, Gabriel “Chula” Clausi, Guillermo Fernández, Juan Carlos Cuacci y Popi Spatocco.

Claudio Espector es el director de esta orquesta y el coordinador del programa de la Secretaría de Educación porteña que desde 1998 ya formó cerca de 1400 pequeños músicos. Además de director de orquesta, Espector es pianista –está por salir de gira con Daniel Binelli–, fue director del Conservatorio Manuel de Falla y se formó en Moscú, donde conoció las experiencias de educación musical temprana de la Unión Soviética, que más tarde relacionó con una idea similar llevada a cabo en Venezuela, y con una certeza: la música puede ser un vehículo para mejorar la escolaridad en contextos sociales desfavorables, pero también los vínculos entre los chicos, que aprenden a trabajar en equipo y a manejarse en un espacio reglado como el de una orquesta.

Espector no tiene palabras rimbombantes para definir su trabajo, sólo el recuerdo de aquella tira de Mafalda en la que unas damas de beneficencia preparan banquetes para juntar plata para comprar “todas esas porquerías que comen los pobres”. Y si el objetivo básico del programa de orquestas infantiles y juveniles tiene que ver con bajar los índices de deserción, de fracaso escolar y de repitencia, estos objetivos sociales van de la mano de las metas artísticas. “Sólo se pueden cumplir si les enseñamos de la mejor manera la música”, sintetiza Espector. De hecho, muchos de los chicos que pasaron por las orquestas han tomado la música como una vocación y ya forman en las filas de orquestas “preprofesionales”, como la Orquesta Académica del Teatro Colón (actualmente en suspenso, como casi todo lo que rodea al Colón), o la orquesta de la Universidad de Lanús.

El año pasado algunos de estos chicos ya tocaron en el Festival de Tango, con la Orquesta de Lugano, cuando Pablo Agri presentó obras de su padre, Antonio. Y la experiencia no tuvo nada que ver con el miedo escénico. “El entusiasmo que tienen no es tanto porque tengan ídolos en el tango, lo que realmente les interesa y lo que los atrae es la música –cuenta el director–. Por eso lo van a encarar con mucha frescura y con una adrenalina que es muy buena, no con el miedo de estar tocando con los monstruos sagrados del tango.”

La Típica El Porvenir mostrará esta noche un repertorio donde hay lugar para Piazzolla (harán “Verano porteño” con el violín de Pablo Agri como invitado, “Oblivión” con el bandoneón de Marconi), o para la guitarra de Luis Salinas (con él harán “El porteñito”) o para la voz de Susana Rinaldi en tres temas, o para invitaciones al baile, como Gallo ciego (los acompañará el ballet de Carlos Copello). Los chicos no sólo tuvieron que aprender este repertorio. “También tratamos de enseñarles los yeites del tango; con Pablo Agri y Popi Spatocco estuvimos trabajando las cuestiones estilísticas y los chicos se divierten mucho con estas cosas”, cuenta Espector. “Ahora hablan del arrastre de los contrabajos, de las acentuaciones que son características del estilo tanguero, del estilo Pugliese o el estilo de Piazzolla. Están reenganchados.”

Los integrantes de la Típica El Porvenir van bien preparados al estreno: “Tuvimos mucho ensayo, y hasta tuvimos que transgredir las reglas de la gripe H1N1”, advierte Espector. “Abrieron la escuela especialmente para los ensayos, y en vacaciones de invierno lo mismo. De todos modos, el tango nos sirvió de antídoto contra la gripe.”

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La Típica El Porvenir incluye músicos de distintas orquestas infantiles y juveniles.
Imagen: Sandra Cartasso
 
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