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Jueves, 25 de marzo de 2010

MUSICA › EL ZURDO BESSIO Y EMILIANO MUñIZ, LAS VOCES DE JAIME ROOS

Carnaval sin bombo ni platillos

Los cantores de Contraseña, la banda del autor de “Si me voy antes que vos”, se unieron para formar un dúo que incursiona en el género más típico de la música popular uruguaya: la murga-canción. Mañana se presentarán en el teatro IFT.

 Por Cristian Vitale

“¡Freddy, el zurdoooo Beeessio!” El grito con tono y fraseo de locutor de cancha que Jaime Roos lanzó al trascender la presentación de “Si me voy antes que vos” en Buenos Aires, lo coronó. El zurdo, solista de aquel clásico –en la otra versión fue Mercedes Sosa– era ungido como un elegido del canto popular uruguayo por el rey esponja del sonido celeste. Llegaba, él, de nacer en La Unión, y de hacer las inferiores de la vida en el Bella Italia, un barrio rutero de las afueras de Montevideo. De fundar Falta y Resto, serpentear entre Curtidores de Hongos, La Bohemia, La Reina de la Teja y Araca la Cana –murgas madre, todas– y enredar su voz con la del recordado Canario Luna, en momentos de épica ginebrera. “Lo que él diga, le voy a decir que sí”, resume, sobre Roos. Emiliano Muñiz, de Las Acacias, había debutado como cantante en La Gran Siete en 1993 y nueve años después subió a primera con Curtidores de Hongos, murga que alguna vez compartió con Bessio. “Nos subimos juntos en el carnaval 2003, y también con Psicodelia –otra murga– en 2006”, agrega Muñiz. Ambos, también y hoy, confluyen en Contraseña, la banda estable de Roos desde el alba del siglo, y ambos –también y hoy– comparten un dúo de pura música uruguaya que acaba de debutar con un disco: Cantor de Esquina.

“La idea es poder continuar durante todo el año con el murguista que está sobre los escenarios en carnaval, pero desde el lugar de una banda. ¿Por qué no seguir en invierno? Hay una frase que pinta muy bien lo que queremos: ‘Guarda murguista, febrero vuela y se nos lleva todo el color’”, se emociona Muñiz, algo menor que Freddy, a punto de presentar el disco en Buenos Aires (mañana en el Teatro IFT, Boulogne Sur Mer 549). Claro que esta especie de “todo el año es carnaval” a la oriental es en formato minimal y con características que ligan a la mayoría de sus composiciones (“El último escalón” y “El loco Omar” en especial) al género murga-canción. “Respetamos el género, pero mezclado con instrumentos y en un formato muy reducido, que no cuenta con los instrumentos tradicionales del género, bombo, redoblante y platillo, sino con bajo, teclado, guitarra y batería. Incluso las voces, ¿no? En una murga no bajan de catorce y nosotros nos arreglamos con muchas menos”, explica Bessio, sobre esta variante de carnaval permanente.

–¿Por qué Zurdo?

Freddy Bessio: –(Risas) Bueno, en realidad soy zurdo y cerrado para todo. Uso la mano y la pierna izquierda exclusivamente y la derecha sirve para pararme nomás. Además, si va por ahí la cosa, nunca tuve pelos en la lengua para decir que soy de izquierda. Por suerte vivimos en una época en la que no tenés que andar esquivando nada, y yo pongo lo mío para cantar en el Himno al Frente Amplio, o decir que lo voto.

Lo que el Zurdo tampoco esquiva es su pertenencia barrial (“extraño un montón al Bella Italia, ese barrio era mi casa”) ni el “vamo’ arriba” que significa lo que el “meta” para todo Santiago del Estero. En este caso, lo usa como preámbulo a una definición: la de la MPU (Música Popular Uruguaya), la corriente de canciones urbanas que ambos integran junto a otros ungidos por Jaime, Pinocho Routín, Pitufo Lombardo y Alejandro Balbis, entre ellos. “Hace dos años hemos logrado conformar esta corriente que define muy bien al Uruguay musical y urbano de hoy, ¿no? Esa mezcla entre murga, milonga, un poco de rock y tango que llevamos en la sangre. Ya nos juntamos todos en el Cine Metro de Montevideo, e incluso vinimos a Buenos Aires con el Canario como invitado especial”, reseña Muñiz, compositor de casi todas las músicas del dúo.

–Otra vez Jaime como catalizador y disparador. Casi todos los que integran la MPU pasaron por su banda. ¿Es impensable concebir al movimiento sin su figura “guardiana”?

F. B.: –Totalmente. Yo, más allá de la amistad musical que conservo desde que empecé a trabajar con él en el ’87, lo sigo idolatrando como antes de conocerlo. Me figuro como el niño que soñó triunfar en el fútbol al lado de un grande, ¿no? Para mí, sigue siendo ése que veía en la tele o escuchaba en los discos aunque, si bien no somos de salir juntos de copas, tenemos una amistad laboral y súper respetada que ha logrado superar algo de mi personalidad que me lleva a decir “si no me gusta, no lo hago”. Los años te dan esa cosa en la relación: saber hasta dónde es joda, hasta dónde no... lo mismo me pasa con Emiliano. La diferencia es que con Jaime empecé a trabajar cuando todavía tenía pelo (risas).

Emiliano Muñiz: –Puedo agregar poco: sólo digo que para mí es un privilegio cantar con Jaime, teniendo en cuenta la cantidad de buenos cantores que hay en Uruguay.

–Volviendo al dúo, ¿por qué ninguno de los dos compone letras? La mayoría, excepto “Cantor de Esquina” de Emiliano, proviene de plumas ajenas...

E. M.: –En mi caso, no me siento un tipo que escribe, un escritor nato. Me es más cómodo componer música sobre un texto. Pero en el caso de “Cantor de Esquina”, me salió fácil porque es lo que siento, es lo que soy yo: un tipo de barrio que se crió cantando en las esquinas. “El loco Omar” también es un personaje de los que hay en cualquier barrio, un loco lindo y, si bien aporté poco en el texto, la historia de Gustavo Custiel me gustó tanto que terminé la música en 20 minutos. Esta es también una forma de decir que escapa a las palabras.

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Bessio y Muñiz mostrarán los temas de Cantor de Esquina, su primer CD.
Imagen: Guadalupe Lombardo
 
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