espectaculos

Sábado, 14 de abril de 2012

CINE › DOS FILMS FRANCESES SOBRE UN ACTIVISTA JAPONES

Cine, terrorismo y belleza

 Por Luciano Monteagudo

Es curioso, pero dos películas francesas presentes en el Bafici se ocupan de un mismo tema, llevan en sus títulos (a cuál más largo) al mismo personaje y merecen verse una como inmejorable complemento de la otra: Il se peut que la beauté ait renforcé notre resolution – Masao Adachi, de Philippe Grandrieux, y L’anabase de May et Fusako Shigenobu, Masao Adachi et 27 années sans images, de Eric Baudelaire. Se trata de sendas aproximaciones a una célula cinematográfica japonesa de los años ’60 que se comportaba también como una célula política de un radicalismo extremo, con lo que esto significa en Japón: a todo o nada, tanto en un campo como en el otro.

El líder o cabeza más visible era Masao Adachi, amigo y colega de Nagisa Oshima y Koji Wakamatsu, a quien Grandrieux (un “abonado” del Bafici) reencuentra ahora en Tokio y que, detrás de su fachada de abuelo inofensivo, sigue imaginando películas y piensa que “escribir un guión es como planear un ataque terrorista”. Tal como indica el título del film, Adachi –que sigue reivindicando el carácter esencialmente subversivo del surrealismo– piensa que “quizá la belleza haya reforzado nuestra resolución”. Y de esa belleza se ocupa a su vez el film de Eric Baudelaire, que no sólo recupera el fukeiron, una excéntrica teoría del paisaje desarrollada por Adachi, sino también a un compañero de militancia en el Ejército Rojo japonés y a su hija, que debieron exiliarse en Beirut, donde todavía viven en la semiclandestinidad. Una historia extraordinaria, relatada a dos voces con inteligencia y sensibilidad.

Compartir: 

Twitter
 

 
CULTURA Y ESPECTáCULOS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.