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Sábado, 1 de marzo de 2014

CINE › SE ESTRENA EL ALUCINANTE VIAJE DE PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA

El origen de una banda y un mito

El documental hecho por el Comando Luddista retrata los primeros años de la banda, con profusión de material fílmico inédito. El estreno será hoy en Cosquín Rock y luego se verá en varias provincias, antes de llegar a Buenos Aires.

 Por Sergio Sánchez

La figura mítica de Patricio Rey no sólo consigue mover a multitudes sino que logra que cualquier información novedosa sobre la banda, separada desde 2001, adquiera una magnitud impensada. Desde hace algunas semanas, de manera viral, está circulando en portales y medios tradicionales la noticia acerca de un documental que retrata los primeros años del grupo platense a partir de material de archivo inédito. Muy pocos vieron la película (ni siquiera la prensa), pero su estreno oficial será hoy a las 17 en el festival Cosquín Rock. La película en cuestión se llama El alucinante viaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Página/12 se reunió con sus realizadores, quienes, para alimentar el mito, se presentan a través de seudónimos. “No importan tanto nuestras identidades sino la obra y lo que se dice en el documental”, coinciden los cuatro integrantes del Comando Luddista. Y la exhibición tampoco será de modo convencional: el film primero recorrerá las provincias y llegaría a Buenos Aires recién a fin de año.

La película –que dura una hora y cuarenta minutos– está contextualizada aproximadamente entre 1969 y 1984, es decir, hasta la salida de Gulp!, primer disco de la banda. Los realizadores prometen que contiene “joyas patricias” nunca antes vistas y el resultado final es el trabajo de ocho años de investigación minuciosa. Entre el material inédito se encuentran grabaciones fílmicas de los primeros ensayos y actuaciones en el Teatro Lozano de La Plata, imágenes de la mítica gira por Salta y hasta escenas del Indio Solari en su rol de actor. Gran parte del material fue facilitado por Bernardo Rubaja, tecladista de la primera banda de Skay Beilinson, Diplodocum Red & Brown; y por el cineasta Guillermo Beilinson, hermano del guitarrista y uno de los pilares fundamentales de la génesis de la banda. “Guillermo no sólo nos pasó material sino que es la primera vez que da su punto de vista sobre Patricio Rey”, resalta uno de los realizadores, escondido bajo el nombre ficticio de Hidroman.

Una de las premisas fue contar ese recorte de la historia ricotera a través de personajes que estuvieron estrechamente vinculados con el fenómeno. Entre otros, aportan su testimonio Alfredo Rosso, Claudio Kleiman, Lalo Mir, Willy Crook y “muchos personajes platenses que pasaron por la banda o hicieron algún tipo de expresión artística no sólo vinculada con la música sino también con la plástica, la fotografía y el cine”, cuenta Hidroman. “Nos interesaba destacar que Patricio Rey era un colectivo multidisciplinario que después se transformó en una banda de rock. Hay muchos nombres que aparecen en la película que quizá no resuenan en el oído de la historia de los Redondos. En los orígenes había un montón de voces. El documental está contado a partir de personajes que estuvieron presentes en los hechos que se cuentan. Y se trata de una investigación exhaustiva hasta el último de los detalles porque, en algún punto, esos años de trabajo nos permitieron acceder a ese material y a ese archivo inédito. No es nuestra idea contar una historia oficial o cerrada. Es el trabajo de nuestra investigación, es una mirada.” Aunque el Indio, Skay y Poli no participan en el documental, pudieron acceder a la película. “La vieron, saben de qué se trata el proyecto, pero no hubo un intercambio”, se limitan a contar. Según un medio cordobés, el Indio tuvo “discrepancias” con el relato que se cuenta.

“Nos propusimos hacer un documental sobre los Redondos porque, como fanáticos, no encontrábamos una obra que esté a la altura de las circunstancias de la banda”, se entusiasma Miguel Funes, otro de los realizadores. El Comando Luddista se completa con Balurdero y Walter Blanco. Durante casi una década, los realizadores hicieron un trabajo de reconstrucción de archivo de cintas fílmicas de 8 milímetros, de 8 y medio y 9 y medio. “En algunos casos fue muy difícil encontrar la máquina que reprodujera ese tipo de formatos”, cuentan. Y también usaron audios de cinta abierta de máquinas Revox. Para romper con el circuito convencional, decidieron presentar la película en Cosquín y luego llevarla a la capital cordobesa (7 de marzo), Villa María (10 de marzo), Paraná (13), Santa Fe (14 y 15), Firmat (19), Venado Tuerto (20) y Rosario (21, 22 y 23). “Consideramos que el fenómeno tiene la magnitud y el peso propio como para, de alguna manera, poner en discusión lo que es la circulación centralista de los bienes culturales en la Argentina”, apunta Hidroman. Toda la información sobre las proyecciones se puede consultar en www.elalu cinanteviaje.com

–¿Es un documental para fanáticos o puede ser disfrutado por cualquiera?

Hidroman: –Al fanático que vea la película probablemente se le vuele la peluca, porque tiene cosas que desarman la figura que tenés creada mentalmente de lo que son los Redondos. Son joyas patricias que salieron de un cofre y cada una es una bomba. Lo que nos parece muy importante, más allá del archivo, es el trabajo que hay por detrás y la investigación histórica. La película cuenta la historia de la juventud a fines de los ’60 y principios de los ’70: cuáles eran los horizontes de aquellos jóvenes que, de alguna manera, se rebelaban contra el sistema establecido en esa época. Desde ese lugar, se traza ese tipo de fisonomía: un joven que quizá tenía el pelo largo, hacía música distinta y tal vez era perseguido. Muchas veces hasta eran mal vistos por los militantes políticos. Esos jóvenes interesados en el arte buscaban la libertad, pero no desde lo estrictamente político sino desde las costumbres (como vivir en comunidad) y la vestimenta. Se genera la posibilidad de un cambio real y eso estaba en coincidencia con muchos movimientos contraculturales que sucedieron en todo el mundo. En la película también se ve una pata de la génesis del rock argentino, que es platense. También se ve la idea de la autogestión y la independencia. Nosotros nos sentimos muy identificados con esos postulados: de hecho, hicimos la película desde ese lugar, sin ningún tipo de apoyo, más que el cariño de nuestros amigos, aliados y gente que confió en este proyecto.

Balurdero: –Los mitos van a los orígenes de algo y la película va un poco a eso, a los orígenes de lo que son los Redondos. En algún punto, la película echa luz acerca de por qué luego hacen las cosas como las hacen. Nada sale de un repollo, hay una historia atrás que respalda sus decisiones.

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En el film se ve a El Doce repartiendo los redonditos de ricota en los primeros shows de la banda.
 
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