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Martes, 10 de noviembre de 2015

CINE › PRIMER FESTIVAL DE CINE VENEZOLANO, EN EL HOYTS ABASTO

Imágenes con ritmo de joropo

Una selección de doce largos y otros tantos cortometrajes, todos inéditos en Argentina, viene a paliar el desconocimiento local sobre el cine producido en Caracas, que en los últimos años goza de reconocimiento en festivales de primera magnitud.

 Por Oscar Ranzani

Si bien en los últimos años se multiplicaron los festivales de cine de otras latitudes (alemán, polaco, finlandés, italiano, francés, portugués, árabe, judío, etcétera) había una deuda pendiente en la cartelera local. Es que la mayoría de las muestras de este tipo tienen una programación de películas europeas debido a que es escaso el material que se estrena comercialmente en la Argentina de los films del Viejo Continente. Estas muestras vinieron a llenar un vacío. Pero la deuda pendiente sigue siendo la del cine latinoamericano, que prácticamente pasa desapercibido por la cartelera local durante el año y los espectadores sólo pueden conformarse con ver una ínfima parte de lo que está sucediendo en la producción cinematográfica de la región en el Bafici o en el Festival de Mar del Plata. Para saldar parte de esa deuda, desde el jueves 12 al miércoles 18 de noviembre podrá conocerse lo mejor de la producción actual del cine venezolano en el Hoyts Abasto. Y si se tiene en cuenta que las películas latinoamericanas que llegan con cuentagotas a la Argentina provienen más que nada de Brasil, México y Uruguay, la primera edición del Festival de Cine Venezolano de Buenos Aires (Fecive) va a ser todo un descubrimiento para el público argentino, que en los últimos tiempos sólo tuvo la posibilidad de ver Pelo malo, el tercer largometraje de la venezolana Mariana Rondón, que luego de obtener la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián 2014 terminó colocando al cine de Venezuela en el mapa mundial. Un posicionamiento al que contribuyó también el León de Oro de la Mostra de Venecia para Desde allá, del debutante venezolano Lorenzo Vigas, apenas un par de meses atrás.

A lo largo de una semana se exhibirán 24 producciones (doce cortos e igual cantidad de largometrajes) de los géneros más diversos, desde el drama, la ciencia ficción, la comedia y el terror hasta documentales y animaciones. Fecive es una iniciativa independiente desarrollada por un colectivo de cineastas, productores, artistas y profesionales de distintas nacionalidades que busca reflejar a través del cine un espíritu de diversidad e integración cultural. “La gente acá en la Argentina prácticamente no conoce el cine venezolano. Lo poco que se conoce es de lo que se llama ‘de la primera hora’; es decir, de los 80, pero hay un nuevo cine venezolano que se viene gestando hace un montón de años y que hoy en día cosecha un montón de triunfos tanto a nivel de aceptación de público como de crítica y de premios internacionales”, cuenta el fundador y director de Fecive, Gastón Goldmann. “La idea es abrir una brecha para que en Buenos Aires, la capital latinoamericana de la cultura, la gente pueda acceder al cine venezolano”, agrega Goldmann. A su vez, el también cineasta diversifica el público al que apunta Fecive: “Los argentinos y la colectividad latinoamericana que reside en Buenos Aires, pero también hacemos especial hincapié en los estudiantes de las principales universidades de cine y centros de formación profesional referidos a la comunicación”.

Elegida como precandidata por Venezuela para los Oscar 2011, Hermano, de Marcel Rasquin, abrirá el Fecive, con la historia de dos hermanos que luchan por salir adelante a través del fútbol mientras sobreviven en medio de la pobreza y la violencia de un peligroso barrio de Caracas. Ganadora del Goya a la Mejor Película Iberoamericana en 2014, Azul y no tan rosa, de Miguel Ferrari, aborda en clave dramática una temática LGBT: Diego decide formalizar su relación de pareja con Fabrizio. Se van a vivir juntos pero, al mismo tiempo, Diego se ve obligado a hacerse cargo de su hijo adolescente al que hace años que no ve. Mientras este conflicto familiar se desarrolla, la película cobra un tono muy dramático cuando Fabrizio es golpeado brutalmente por un grupo homofóbico radicalizado que lo termina dejando en coma.

Día naranja, de Alejandra Szeplaki, es una comedia dramática que sigue la historia de tres mujeres de distintas ciudades (Buenos Aires, Caracas y Bogotá) que simultáneamente se encuentran un día frente a la misma sorpresa: un embarazo inesperado. Claudia Pinto Emperador es la directora de La distancia más larga, donde muestra dos caras de Caracas: una ciudad violenta y caótica y un paraíso rodeado de las montañas tan bellas como inmemoriales. En ese contexto se vinculan los dos protagonistas: una abuela y su nieto. El cine de género también estará presente en el Fecive con La casa del fin de los tiempos, de Alejandro Hidalgo, que tiene la característica de haber sido la primera película de terror del cine venezolano. Y fue la más vista en el país caribeño en 2013. La trama tiene como protagonista a Dulce, quien hace treinta años experimentó encuentros con misteriosas apariciones en su vieja casa que marcaron su vida. Tres décadas después, la actual anciana Dulce regresa a su vieja morada para desentrañar el misterio.

El documental Desde afuera, de Pedro Camacho y Johann Pérez Viera es un trabajo colectivo y autogestionado que refleja la historia de cinco venezolanos emigrantes en Inglaterra, Croacia, Estados Unidos, Japón y Australia. Registrado por sus propios protagonistas con sus cámaras fotográficas, celulares y conversaciones por Skype con los directores se construye un retrato colectivo que explora la distancia, la identidad y la cotidianidad del venezolano como inmigrante. Otro documental programado es Como Dios nos trajo, de Maury Marcano, que aborda la historia de la propia realizadora, quien siempre tuvo la fantasía de danzar desnuda en un escenario pero que nunca imaginó que podría convertirse en realidad. Hasta que conoció a Inés, quien se terminó convirtiéndose en su espejo. Luis y Andrés Rodríguez dirigieron Brecha en el silencio, una película dramática que enfoca en la vida de Ana, una adolescente sordomuda, de origen humilde, que trabaja como costurera para sostener a sus hermanos menores, pero que calla frente a los abusos de un ser pervertido, como es su padre, y de otro indiferente, como es su madre.

En cuanto a los criterios de selección, Goldmann señala que incluyeron los cortometrajes porque “muchas veces son considerados un género menor y justamente el corto te permite más experimentación y propuestas más arriesgadas ya que, por lo general, los largos tienen que hacer taquilla sí o sí para que sean rentables”. Otro de los criterios fue que todas las películas tenían que ser relativamente recientes: “No hay películas de más de cinco años atrás. Son películas de reciente producción e hicimos mucho hincapié en la diversidad, en la variedad. La idea es que sea un abanico de todas las miradas que tienen los directores –en su mayoría jóvenes– que hacen cine en Venezuela. Y cuidamos que estuvieran muy bien hechas, que tuvieran muy buena calidad y una participación importante o bien que hayan sido fenómenos de taquilla en Venezuela o que hayan tenido mucho reconocimiento internacional”, concluye Goldmann.

* Programación completa y horarios: fecive.com. Entradas a la venta en hoyts.com.ar/horarios o en boleterías.

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Azul y no tan rosa, de Miguel Ferrari, ganadora del Goya a la mejor película latina 2014.
 
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