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Martes, 29 de marzo de 2016

CINE › TONI BESTARD, DIRECTOR DEL DOCUMENTAL I AM YOUR FATHER, SOBRE DAVID PROWSE

El lado oscuro del amo del lado oscuro

En las tres primeras películas del universo Star Wars, Prowse fue nada menos que el hombre que prestó su cuerpo a Darth Vader. Una disputa con George Lucas lo desterró para siempre de la saga: el documental de Bestar y Marcos Cabotá corre los velos sobre esa historia.

 Por Javier Aguirre

Darth Vader rompe el silencio. Alejado de las galaxias y de sus viejos compañeros imperiales, con su feroz máscara ya colgada desde hace décadas en un perchero y excluido de por vida de galas y ceremonias de LucasFilm, este ex levantador de pesas británico que hoy tiene 80 años, fue una vez (bueno, tres veces, en tres películas) el máximo malvado de la franquicia Star Wars. Y, acaso, el villano más popular de la historia del cine. David Prowse es un robusto actor de 2 metros de altura que, en el cine de los ‘70, además de Vader fue también el monstruo de Frankenstein y hasta apareció en La naranja mecánica (1971). Y fue expulsado del paraíso galáctico a causa de una pelea con George Lucas, el padre de la saga, quien lo acusó a principios de los ‘80 de spoilear en una entrevista los –por entonces– secretos de la familia Skywalker.

Aún sin estreno previsto en la Argentina, y nominado este año para los Premios Goya, el documental I Am Your Father cuenta un lado oscuro (otro de los lados oscuros) de Darth Vader, un personaje que en la saga fue construido –sí, cual Frankenstein– por varias personas: en La Venganza de los Sith (2005), por el joven paquete Hayden Christensen, y en las demás, por la voz blusera del morocho James Earl Jones y por el enorme cuerpo de Prowse... con la excepción de su cabeza. Es que cuando Vader cierra el círculo, vuelve al bien y se quita la máscara en El Regreso del Jedi (1983), la caripela magullada, herida y quemada que se ve es la de otro actor, Sebastian Shaw, de rostro más bonachón y menos mueca de Sith maléfico que la del propio Prowse. Esa “restitución histórica”, es decir, volver a rodar la escena del Vader redimido, pero con el Prowse redimido, estructura el juego narrativo de I Am Your Father. Es que se trata de un personaje con plena vigencia: en tiempos en los que Disney amplía la saga con más episodios, animaciones y spin offs que funcionan como precuelas, está garantizado que el célebre pater familias de respiración vibrante seguirá apareciendo en las pantallas.

Este documental, que tiene al Prowse actual como principal protagonista, hurga en una relación que fue tormentosa (I Am Your Father revela que, en el momento de rodar la escena original del Vader sin Prowse, las autoridades de LucasFilm dispusieron personal de seguridad extra en el estudio, por si el excluido actor intentaba ingresar en el set por la fuerza, o por La Fuerza). Y que continúa siendo tormentosa (el año pasado, cuando en El despertar de la Fuerza apareció, cual reliquia de los nuevos villanos, la máscara achicharrada y convenientemente deformada de Vader, Prowse desmintió que se tratara de la máscara original, que terminó en una pira funeraria en El Regreso del Jedi, y publicó en su Facebook una foto de la verdadera pieza, descolorida y despellejada en mechones de fibra de vidrio). El realizador español Toni Bestard, director de I Am Your Father junto a su compatriota Marcos Cabotá, habló con Página/12 sobre el desafío de colarse en la madre de todas las sagas, pero para meter el dedo en una llaga de proporciones galácticas. La llaga de la saga.

–Al explorar el incidente Prowse-Lucas, I Am Your Father expone a Darth Vader a cierto lugar de debilidad. ¿Cómo fue revelar la fragilidad, la tristeza, ese lado loser y derrotado de un villano enorme, omnipotente?

–Es lo que nos llevó a contar esta historia: cómo detrás del villano más poderoso y conocido de la historia del cine había una historia humana, la de alguien que de la noche a la mañana había conseguido ponerse en la piel de un personaje como Darth Vader, pero que toda su vida había vivido en el más absoluto de los anonimatos. Y encima se había convertido en “persona non grata”, en una incómoda piedra en el zapato de los que controlaban el negocio de esta gran franquicia, y por ese motivo lo habían apartado completamente.

–¿Está absolutamente tranquilo de que no tendrá ningún problema legal con Lucasfilm? ¿O acaso despierta cada mañana temiendo una citación judicial...?

–Nunca hemos pretendido que el documental vaya en contra de nadie, y menos de LucasFilm o George Lucas. Hemos dado voz a una serie de personas que tenían cosas que decir sobre su relación con la saga. Y hemos medido cuidadosamente todo lo que decían, en el sentido de que no hemos puesto nada en la película que no pudiéramos documentar. Además, siempre fuimos muy cautelosos a nivel legal (con asesoramiento durante toda la producción) para no sobrepasar ninguna línea. Y hemos estado en contacto con LucasFilm: ellos nos vendieron algunas fotografías para ilustrar la historia. Por contrato debíamos entregarles una copia del documental, y la tienen desde el pasado mes de octubre. No nos quita el sueño porque no creo que haya nada en el documental que atente contra la imagen de la compañía actual.

–¿Confían en que, con el tiempo, y tal vez gracias a I Am Your Father, pueda verse alguna vez la cara de Prowse en alguna futura reedición de El regreso del Jedi?

–Nunca veremos el rostro de Prowse en una película o reedición de Star Wars. Para ellos, Vader tiene muchos intérpretes y Prowse es sólo uno de ellos. No consideran que deba tener ese privilegio. La escena que nosotros rodamos sólo la hicimos para David Prowse. Y nunca se editará ni se mostrará en público, por recomendación legal.

–El hecho de que, para la financiación de la película, hayan recurrido en parte a los aportes de fans o crowdfunding, ¿sugiere que los seguidores piden más de lo que el propio canon Star Wars puede mostrar? ¿El pueblo quiere saber?

–Star Wars es como una religión. Tiene adeptos por todo el mundo. Fueron películas que marcaron profundamente a una generación de niños (entre los cuales me encuentro), que han transmitido su pasión a sus hijos, que ellos seguro harán lo propio con los suyos. Los fans de Star Wars no sólo quieren las películas, sino que también buscan todo tipo de contenidos relacionados con la saga. Por eso tuvimos un gran apoyo en el crowdfunding por parte de la comunidad fan. Aunque hay que decir que el documental también ha gustado mucho a gente que ni tan siquiera ha visto las películas. Es una historia apasionante en sí.

–¿Cómo fue el rodaje de esa escena, la del Vader de Prowse moribundo que se quita la máscara?

–Fue una escena rodada de una forma muy profesional, muy técnica, ya que queríamos reproducir con exactitud el plano original. Casi no nos dimos cuenta del momento mítico que estábamos viviendo. Si de niño alguien me hubiera dicho que un día estaría dirigiendo al mismísimo Darth Vader, no me lo hubiera creído nunca. Lo más emocionante fue cuando la vimos en privado, en el cine, con David. Eso sí que fue realmente mágico, y creo que esto se aprecia en el documental.

–Como fan de Star Wars, ¿le queda alguna otra espina clavada vinculada con la saga?

–No, ni la teníamos clavada antes. Somos grandes fans de Star Wars y esperamos con entusiasmo todas las futuras películas. Como directores hemos querido contar un capítulo de la historia de Star Wars, ya que nadie lo había hecho. Es cierto, este capítulo es algo oscuro, pero, ¿qué querías? Si el protagonista es Darth Vader...

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Prowse, ex levantador de dos metros de altura, también fue Frankenstein y apareció en La naranja mecánica.
 
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