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Jueves, 12 de mayo de 2016

CINE › 8 APELLIDOS CATALANES, DE EMILIO MARTINEZ LAZARO

Cuando una secuela es menos de lo mismo

 Por Diego Brodersen

La secuela de la película más taquillera en la historia del cine español es menos de lo mismo. O, en otras palabras, se trata de una versión degradada de un film que, definitivamente, no está entre lo mejor del cine ibérico contemporáneo. Pero si en 8 apellidos vascos la celebración satírica de las diferencias entre euskaras y sevillanos mantenía más o menos a flote su endeble estructura de comedia romántica, en 8 apellidos catalanes, que suma a la ecuación a los secesionistas más empedernidos de España (al menos, en los papeles), la repetición de la fórmula no hace más que agotar conceptos, gags y retruécanos desde el minuto uno. Nuevamente dirigida por el veterano Emilio Martínez Lázaro, la secuela tiene como punto de partida la frustrada ligazón matrimonial de Rafa y Amaia (Dani Rovira y Clara Lago), y encuentra al caballero de vuelta en Andalucía, seduciendo extranjeras y connacionales sin demasiado éxito, y a la señorita a punto de casarse con Koldo (Karra Elejalde), un catalán que hace pasar vergüenza ajena al concepto mismo de hipsterismo.

Así las cosas, basta que el padre de la novia se le aparezca al ex futuro yerno, para que juntos emprendan un viaje al pueblito de Cataluña donde está a punto de consumarse el casorio, con la clara misión de abortarlo. Lo que sigue es un refrito de tópicos de la picaresca y la comedia de enredos shakespeariana: gentes que salen y entran por puertas, confusiones de identidades y orígenes, amantes que no son tales colgados de balcones, amores no confesados y otros nunca olvidados. Rosa María Sardá interpreta a la matriarca de la mansión y del pueblo todo, convencida de que la comunidad autónoma ha logrado la independencia absoluta gracias al engaño diseñado por su hijo, allegado y lugareños (si bien el guión no lleva al extremo las similitudes, la idea es, desde luego, sospechosamente similar a la del film alemán Good Bye Lenin!).

Previsible hasta el empalagamiento, incluso en detalles ínfimos, lo único verdaderamente llevadero y simpático de 8 apellidos catalanes es la velocidad de algunos de los diálogos y la súbita mezcla de idiomas, que sólo surge en escasos momentos: al fin y al cabo, no deja de ser una película castellano-céntrica. Salvo esas raras instancias, las puteadas bien dichas y algún desnudo al pasar, la película bien podría haber sido producida durante los años de gloria del Generalísimo, a mayor bienaventuranza de España. El resto es un trapo viejo y ajado al que ni la lozanía de los protagonistas ni los colores de las banderas que se despliegan en pantalla logran devolverle algo de vida.

4-8 APELLIDOS CATALANES

España, 2015

Dirección: Emilio Martínez Lázaro.

Guión: Borja Cobeaga y Diego San José.

Fotografía: Juan Molina.

Montaje: Angel Hernández Zoido.

Música: Roque Baños.

Duración: 99 minutos.

Intérpretes: Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde, Carmen Machi, Belén Cuesta.

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