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Jueves, 19 de mayo de 2016

CINE › TIEMPO DE REVELACIONES, DIRIGIDA Y COESCRITA POR CATHERINE CORSINI

El melodrama sin exceso de azúcares

El film de la realizadora francesa suele ser comparado con La vida de Adèle, pero tiene suficientes valores propios como para diferenciarse. En el centro de la historia está Delphine, que lidia con los mandatos familiares y su descubrimiento sexual.

 Por Ezequiel Boetti

Como esos hermanos menores y de bajo perfil que en apariencia rumbean por el exitoso camino académico y laboral del mayor, Tiempo de revelaciones está condenada a espejarse en los logros y méritos de quien por cuestiones de azar llegó primero. En este caso, La vida de Adèle, aquel film de Abdellatif Kechiche que arrasó en Cannes 2013 y aunó a críticos y periodistas de todo pelaje bajo el manto de su excelencia, y con el que el de Catherine Corsini viene enfrentándose una y otra vez desde su estreno en el último Festival de Locarno y, sobre todo, desde su paso por el de Toronto. Las comparaciones son siempre odiosas y, al igual que entre hermanos, poco pertinentes, ya que lo puntos de contactos se limitan a una lejana similitud del arco dramático relacionada con el descubrimiento del lesbianismo de una mujer en principio heterosexual. Por su tratamiento, tono y capacidad para arrojarse a los brazos del melodrama sin caer en el exceso de azúcar, Tiempo de revelaciones tiene armas más que suficientes para valerse por sí misma y construir su propio camino.

Y es justamente de cómo construir un camino propio –y de cómo éste puede intersectarse o no con uno ajeno– que habla el opus nueve de Corsini. La encargada de hacerlo, y máxima responsable de sostener el peso del relato, es Delphine (primer protagónico de Izïa Higelin, quien, nobleza obliga, es una suerte de Adèle Exarchopoulos en versión más retacona). La chica anda por los veinticortos y lidia con una doble responsabilidad: la primera, laboral, es definir si está dispuesta o no a continuar poniendo su fuerza al servicio de la granja familiar; la segunda, personal, pasa por cómo hacerse cargo de su lesbianismo aun cuando esto implique ir en contra de los deseos del padre, quien ya al segundo o tercer minuto de metraje le espeta a la nena un “cuando te cases pedile a tu marido que plante maíz, aunque siempre dejás que los hombres se te escapen”. El contexto tampoco ayuda demasiado: la década del 70 recién arranca y la región del sur de Francia donde transcurre el film está bien lejos de los avances de género que vienen lográndose en París desde algunos años atrás, sobre todo desde el Mayo Francés en adelante.

El anuncio de su amante del casorio con un hombre es la excusa ideal para ir a probar suerte a la gran ciudad, donde descubrirá la revolución implementada por el feminismo, la lucha por la autonomía de los cuerpos y, claro está, la libertad sexual. A uno de esos grupos de militancia pertenece la profesora de español Carole (Cécile de France). La onda entre ambas es evidente; lástima que ella está de novia con un hombre. Aquí, entonces, la diferencia sustancial que anula la puesta a la par con la más naturalista La vida de Adèle, en la que quien se descubría homosexual era la protagonista y dueña del punto de vista, generando un bamboleo emocional interno del cual la película se hacía cargo. Corsini, en cambio, prescinde de cualquier atisbo de psicologismo en Carole, evitándole disquisiciones y arrojándola a la vivencia de un romance intenso y absoluto.

Película igual de luminosa que los paisajes de la campiña, Tiempo de revelaciones encuentra un quiebre narrativo en la inmovilidad del padre producto de un ataque cardíaco, situación que obliga a Delphine a volver al terruño junto a esa mujer unos cuantos años mayor a la que presenta como su “amiga”. Esa vuelta de tuerca, que ocurre exactamente en el ecuador del metraje y sirve de puntapié para su segunda parte, es felizmente el único elemento excesivamente melodramático de un relato que a partir de ese momento punteará las cuerdas más clásicas de las historias de amor contrariadas por el peso del contexto. Marcando una vez más que Historia e historias pueden ser un todo indivisible.

7-TIEMPO DE REVELACIONES

(La belle saison/Francia, 2015)

Dirección: Catherine Corsini

Guión: Catherine Corsini y Laurette Polmanss

Música: Grégoire Hetzel

Fotografía: Jeanne Lapoirie

Duración: 105 minutos

Intérpretes: Cécile de France, Izïa Higelin, Noémie Lvovsky, Kévin Azaïs y Laetitia Dosch.

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Los 70 arrancan y el sur de Francia está bien lejos de los avances de género que vienen lográndose en París.
 
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