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Viernes, 24 de junio de 2011

PANTALLA PLANA

Una familia americana muy disfuncional

Con una impecable puesta en época y actuaciones sobresalientes de Diane Lane, James Gandolfini y Tim Robbins, el telefilm de HBO Cinéma Verité, que se presenta en estos días, refiere la historia del primer reality show protagonizado por una familia americana, supuestamente ideal, en los tempranos ’70.

Aunque la etiqueta cinéma-verité remite habitualmente a ciertas realizaciones francesas (con Crónica de un verano, 1960, como emblema), la verdad es que cuatro décadas antes el soviético Dziga Vertov ya proponía que el cine renunciara a la puesta en escena, los actores, los decorados, el guión, para mostrar la vida registrada por el cine-ojo. Otros antecedentes de este género que obviamente nunca logra la vérité total –porque el tiempo real se modifica en la edición, entre otras razones– pueden encontrarse en el neorrealismo italiano, en obra de Rober O’Flaherty y, luego del auge del movimiento francés con tintes etnográficos, aparece su influencia en muchas películas entre el documental y la ficción. Llamativamente, en 2011 HBO retoma el rótulo para darle título a una producción que relata la historia –delante y detrás de cámara– del primer programa de telerrealidad. Es decir, An American Family, una serie emitida en doce episodios en 1973, con material editado durante 1971 de las trescientas horas filmadas en 1971, bajo la producción y conducción de Craig Gilbert, además generador de la idea de registrar la vida cotidiana de una familia tipo que reflejara el llamado modo americano de vida.

Luego de una serie de entrevistas, Gilbert creyó haber dado con el grupo familiar ideal, los Loud, de Santa Barbara, California: Pat y Bill, más sus cinco hijos adolescentes, se avinieron a la arriesgada propuesta sin sospechar en qué berenjenal se metían. Pero resultó justamente la zona conflictiva que se fue destapando durante el rodaje (celos por protagonismo; tensiones que finalmente estallan entre los integrantes de la pareja; revelación de las infidelidades del marido; salida del ropero de Lance, el mayor de los hijos, homosexual apoyado por la madre y negado por el padre) lo que disparó el rating: An American Family llegó a tener diez millones de espectadores/as. Al año siguiente, ya separada de Bill (volvieron a unirse años después), Pat publicó una autobiografía sobre la experiencia, reconociendo lo difícil que fue sobrellevar semejante exposición pública, las críticas que sufrió por darle respaldo a su hijo Lance. Y tres décadas después, en 2001, Lance, a los 50, enfermo de sida, llamó a las cámaras de la PBS, la misma cadena que produjo la serie, para que registraran sus últimos días de vida... Lo que se dice rizar el rizo de aquel proyecto que en principio fue resistido por los ejecutivos de la Public Broadcasting Service.

La primera escena de Cinéma Verité, donde se ve a la familia Loud antes de que empiece a filmarse el reality, muestra al padre –viajante de comercio, gran creación de Tim Robbins– que llega a su confortable casa suburbana. En el jardín retozan cuatro de sus hijos (Lance está en Manhattan) y aunque su mujer lo mira con un dejo de inquietud en el entrecejo, el cuadro parece bastante idílico. El productor Craig ya ha detectado el malestar secreto de Pat, la mujer que luego reconocerá las sospechas que le despertaban los viajes de Bill y su esperanza, al aceptar la propuesta, de que su marido se quedara un tiempo en casa, “mostrarle al mundo que su familia era algo indestructible”. Estas frases son pronunciadas por la espléndida Diane Lane, intérprete sensible de Pat en esta reconstrucción no solo de las instancias del reality, sino también de la relación que mantuvo con Craig y de otras escenas desarrolladas lejos de las cámaras de TV. Porque, en definitiva, Pat es el eje de Cinéma Verité desde el momento en que asiste a la primera entrevista con el productor, hasta la explosión de la crisis, cuando resuelve dejar a Bill y trata de no hacerlo frente a las cámaras para evitarle la humillación. Pero las cosas se dan de tal manera que la penosa escena queda registrada y, desde luego, hace subir la audiencia. Aun considerando lo mucho que embarcarse en este proyecto afectó a los/as Loud, el saldo estimable es que An American Family pulverizó en forma masiva la idealización alimentada por el cine, la TV, la publicidad hasta bien entrados los ‘60, a la vez que desenmascaró el fuerte prejuicio hacia la homosexualidad. La propia Pat se despierta de ese sueño que trató de sostener durante muchos años y admite frente a la cámara: “Construí mi vida mirando a otro lado”.

Cinéma Verité, hoy las 15.10 y el domingo 26 a las 14.35 por HBO, mañana sábado 25 a las 22.15 y el lunes 27 a las 18.20, por HBO HD.

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