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Viernes, 24 de octubre de 2014

VISTO Y LEíDO

Quiénes somos nosotras

Cyborgs, hiperconectividad y criterios de inclusión pensados por la feminista Donna Haraway, mucho antes de que la tecnología invadiera nuestra vida cotidiana.

 Por Malena Rey

Manifiesto para cyborgs. Ciencia, tecnología
y feminismo socialista
a finales del siglo XX

Puente Aéreo Ediciones
124 páginas
Traducción de Sofía Bras Harriott

¿Cuánto cambiaron los estudios de género de la década del 80 a esta parte? Da la impresión de que mucho, a juzgar por toda la literatura crítica que se fue publicando en los últimos años y que propició la aparición de investigaciones cada vez más específicas, junto con la multiplicación de equipos, institutos y maestrías dedicados a profundizar esta disciplina. Por eso en parte llama la atención la reedición en pleno siglo XXI de Manifiesto para cyborgs. Ciencia, tecnología y feminismo socialista a finales del siglo XX (Puente Aéreo), parte de una obra mayor de Donna Haraway publicada por primera vez en 1985 y revisada en 1991 para el libro Simians, Cyborgs and Women, a la vez visionaria y anacrónica.

Haraway nació en Denver, EE.UU., en 1944 y es profesora del departamento de Historia de las Conciencias en la Universidad de California en Santa Cruz. Dentro del campo de los estudios de género publicó muchos artículos, pocos traducidos al español, y en ellos prima el cruce entre los enfoques feministas y las ciencias biológicas. Se definió como “posgenerista, neo-marxista poco rigurosa y posmodernista”, todas calificaciones tan discutibles como provocadoras, que intentará ir profundizando a medida que avanza el libro, en el que parte de la revisión de los conceptos de “ciencia”, “tecnología” y “feminismo”, para repasar algunos términos claves de Foucault (biopolítica, sexualidad), Jameson (posmodernidad), así como algunas de las fracturas dentro de la teoría feminista: “La conciencia de género, raza o clase es un logro forzado en nosotras por la terrible experiencia histórica de las realidades sociales contradictorias del patriarcado, del colonialismo y del capitalismo. Y, ¿quién cuenta como ‘nosotras’ en mi propia retórica? ¿Qué identidades están disponibles para poner las bases de ese poderoso mito político llamado ‘nosotras’? ¿Qué podría motivar nuestra afiliación a tal colectividad?”, se pregunta sin un ápice de ingenuidad. Con capítulos tan sugerentes como “El sueño irónico de un lenguaje común para las mujeres en el circuito integrado”, “La informática de la dominación” o “La economía del trabajo doméstico fuera del hogar”, para el momento en el que estos textos fueron escritos, Haraway estaba también adelantándose al espíritu de los tiempos: no tenía por qué saber hasta dónde iban a llegar las nuevas tecnologías a invadir casi todos los aspectos de nuestras vidas públicas y privadas, pero lo intuye. Ella escribe antes de la hegemonía de las computadoras, cuando poníamos en duda que pudiéramos pasar tanto tiempo “conectadas”, cuando el capitalismo post-industrial avanzaba a pasos agigantados justo después de la Guerra Fría. Por eso son tan interesantes sus apreciaciones sobre la organización del trabajo casero (“el éxito del ataque a los trabajos privilegiados y sindicalizados está vinculado de manera estrecha con las nuevas tecnologías para integrar y controlar el trabajo, pese a la dispersión y la descentralización”) y fundamentalmente sobre los cyborgs, esos seres híbridos a medio camino entre los organismos y las máquinas, criaturas sociales ambiguas que le permitían delimitar un universo crítico en el que la política de los cuerpos estaba por fuera de las marcas genéricas y de sus consiguientes parcialidades: “El cyborg es una criatura en un mundo posgenérico (...). Es opositivo, utópico, y de ninguna manera inocente. Al no estar estructurado por lo público y lo privado, el cyborg define una polis tecnológica basada parcialmente en una revolución de las relaciones sociales en el hogar”, dice en este Manifiesto. Un estudio lúcido, mordaz y muy documentado que rompe prejuicios y es a la vez un original alegato del feminismo militante.

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