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Lunes, 12 de mayo de 2008

FúTBOL › UNA DE LAS PEORES SEMANAS FUTBOLíSTICAS DEL CLUB ACABó CON UN TRIUNFO 4-2 SOBRE GIMNASIA

Y al séptimo día, River resucitó

Después de la derrota en el superclásico ante Boca y la dolorosa eliminación de la Libertadores a manos de San Lorenzo, el equipo de Simeone consiguió ayer un triunfo que le sirve para mantenerse en la punta del Clausura, el único objetivo que le queda.

 Por Adrián De Benedictis

Una de las peores semanas en la vida de River finalizó ayer con la permanencia del equipo en lo más alto de la tabla, pero con todas las incógnitas sobre lo que realmente puede ofrecer este plantel. El dolor por la caída ante el máximo rival y sobre todo la eliminación de la Copa Libertadores ante San Lorenzo han dejado secuelas serias, y sólo River deberá encontrar las respuestas sobre su futuro.

¿El que jugó ayer es otro River?

No. El equipo no se diferenció mucho de lo que venía realizando en los anteriores encuentros. Durante el primer tiempo siguió cometiendo los mismos errores, y se fue perdiendo apenas 2-1, cuando pudo haber sufrido un gol más. Los problemas en la defensa continuaron, a partir de que los relevos en esa línea no se efectúan con acierto. Gimnasia lo aprovechó para marcar esos dos goles a través de Piatti y Neira. En el primero, el volante definió luego de una gran jugada combinada, enganchó en el área para dejar pasar al arquero y convirtió de zurda. En el segundo, la defensa de River se quedó cuestionando una falta al árbitro, mientras Villar jugó rápido para Neira, quien convirtió con un remate al primer palo, que Carrizo había desprotegido.

¿La despedida de la Copa quedó atrás?

No. Los jugadores evidenciaron ese golpe durante varios minutos, y recién en el segundo tiempo demostraron una actitud más comprometida para encaminar la situación. Como para el público es especial el torneo continental, aun en el caso de consagrarse en el Clausura, River no podrá cerrar la herida abierta el jueves pasado. Como el reclamo mayor fue la falta de carácter, ante el rival de ayer no se puede tener una medida cierta. En las dos oportunidades que pudo desechar esas dudas (llámense Boca y San Lorenzo) no lo hizo, y esas frustraciones continuarán rondando los pasillos del estadio Monumental.

¿Qué cambió para que volviera la victoria?

En esta ocasión, el técnico Simeone finalmente acertó con las modificaciones en el segundo tiempo. Ortega le dio más movilidad en la zona ofensiva, y a partir de él creció el rendimiento de Alexis Sánchez y de Buonanotte. River convirtió dos goles en cuatro minutos y todo comenzó a definirse a su favor. El empate fue de Buonanotte con un tiro recto, luego de que Abelairas lo habilitara desprendiéndose por la izquierda. Después fue el propio Abelairas –que había igualado en el primer tiempo con un zurdazo al ángulo–, el que puso en ventaja al local con un remate cruzado después de conectar un envío de Sánchez. El cuarto tanto llegó cuando Gimnasia se encontraba con diez hombres por la expulsión de Ormeño, en un contraataque que construyeron entre Abreu, Buonanotte y Ortega. El jujeño definió llegando por la derecha con un toque suave. El ingreso de Ahumada también fue importante, porque le dio más presencia en el medio.

¿Le alcanza a River con estos nombres?

Está comprobado que no. Las distintas disposiciones tácticas que diseñó el entrenador en el año no le han permitido aún alcanzar los objetivos requeridos. La confusión que suele exhibir el equipo en varios pasajes también sucedió ayer. Si bien Gimnasia jugó el mejor primer tiempo de todo el campeonato, River no supo cómo adueñarse de la pelota en la zona central. Como ahora el plantel tendrá que afrontar un partido por semana, quizá Simeone pueda darle continuidad a una formación base que le permita consolidar el sistema.

Estas son algunas de las incertidumbres que rodean a River, donde la exigencia crecerá también a medida que llegue la definición del torneo. Otro barrera que tendrá que superar para romper una sequía que, por estas horas, parece eterna.


Estadio: River.

Arbitro: Javier Collado.

Goles: 26m, Piatti (G); 36m y 53m Abelairas (R); 40m, Neira (G); 49m, Buonanotte (R); 74m Ortega (R).

Cambios: 45m, Ortega (7) por Fernández (R) y Ahumada (6) por Ponzio (R); 56m, Cuevas (5) por Aued (G); 66m, Salvatierra por Neira (G); 76m, Archubi por Buonanotte (R) y Martinena por Quinteros (G).

Incidencia: 58m, expulsado Ormeño (G).

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Abelairas salta para dejar en el camino a Neira. El volante jugó en gran nivel y fue el autor de dos goles.
Imagen: Télam
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