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Lunes, 25 de marzo de 2013

AUTOMOVILISMO Y MOTORES › VETTEL GANó EN MALASIA DESOBEDECIENDO A SU EQUIPO

El campeón del mundo se ligó un reto

Es campeón del mundo, pero lo retaron. No fue un desafío: lo retó su equipo, pese a haber ganado tras desobedecer las órdenes que le fueron impartidas. Esa loca situación fue el eje de la máxima polémica del Grand Prix de Malasia, segunda carrera del Mundial de Fórmula 1, que ganó Sebastian Vettel (Red Bull) en un final para la discusión.

Camino al podio, el ganador fue objeto de recriminaciones de parte de su compañero de equipo, Mark Webber, finalmente segundo, quien le cuestionó el “arriesgado sobrepaso” que le ejecutó en el giro 46, cuando desde el box de la escudería austríaca la orden había sido clara: “Mantengan posiciones”.

“Cometí un error muy grave. Tendría que haber mantenido mi posición. No quiero cambiar la verdad y me disculpo ante Mark”, declaró luego el ganador. “No debí ignorar la orden del equipo, debí haberme comportado mejor. No estoy orgulloso de lo que he hecho. Si me encuentro otra vez en esta situación lo haré de forma diferente, pero ahora ya no lo puedo cambiar.”

Los dos pilotos de Red Bull protagonizaron una dura lucha después de la última parada en boxes. Vettel entró cuando iba segundo en la vuelta 43. Webber se detuvo un giro más adelante y pudo defender su posición durante las siguientes dos vueltas. “Mark es demasiado lento, sáquenlo de mi camino”, gritó Vettel por radio. Finalmente consiguió superarlo con una arriesgada maniobra, pasando entre el coche de Webber y el paredón de los boxes.

El descargo de Webber fue amargo. “Después de la última parada en boxes, el equipo me dijo que la carrera había terminado y que arriesgáramos lo menos posible de cara al final. Yo también quiero correr, pero Red Bull tomó una decisión. Seb tomó sus propias decisiones y no hizo caso a las órdenes del equipo, pero, como siempre, estará protegido. Siempre sucede lo mismo”, lo criticó. “Estoy realmente decepcionado, en la parte final venía forzando menos el motor y cuidando más las gomas, pero ahí empezó la pelea.”

“Eso es una insensatez”, recriminó a Vettel el director deportivo del equipo, Christian Horner. Vettel, campeón en los últimos tres años, siempre fue el niño mimado del equipo y prevaleció sobre su compañero a la hora de tomar decisiones; ahora, el equipo sufrió las consecuencias de semejante favoritismo durante tantos años. “Fue una situación incómoda. Les dimos instrucciones claras de aguantar, pero Sebastian tomó la decisión de acelerar; él quería ganar”, dijo Horner.

Los Mercedes de Lewis Hamilton y Nico Rosberg llegaron tercero y cuarto, respectivamente, pese a que al final el alemán era mucho más veloz que su compañero; el equipo había ordenado congelar las posiciones y Rosberg respetó la orden. Así como Vettel, Fernando Alonso se equivocó en Malasia: no paró en la primera vuelta a cambiar la dañada trompa de su Ferrari, la pieza colapsó en el segundo giro y sacó al auto italiano de la carrera. El ganador del GP de Australia, Kimi Raikkonen (Lotus), apenas si fue séptimo.

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Las caras de Webber y de Vettel lo dicen todo.
Imagen: EFE
 
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