libros

Domingo, 27 de agosto de 2006

LAWRENCE BLOCK, MARY HIGGINS CLARK, JUSTINE SCOTT Y OTROS > ASESINATO ENTRE AMIGOS

Amigos son los amigos

Misterios amables y bien sazonados entre los amigos del restaurante Adams.

 Por Liliana Viola

Asesinato entre amigos
Lawrence Block, Mary Higgins Clark, Justine Scott y otros
Emecé
275 páginas

Los escritores de suspenso también son maestros de algo que podría llamarse el arte del estereotipo. Ellos mismos resultan sus primeros clientes, víctimas, objetos de experimentación. Así es que, según sus tácitas reglas, los hijos de esta estirpe suelen ser anglosajones, prolíficos, de aspecto casi vulgar al menos comparados con las expectativas que despiertan en sus lectores, entusiastas de las reuniones entre colegas y de las antologías temáticas. Con este identikit resultará muy sencillo reconocer detrás de Asesinato entre amigos a los autores de la ya célebre Mesa redonda del Restaurante Adams. Esta vez, once destacados en su género se reunieron con la consigna de escribir una pieza de misterio —aprovechando sus laxos límites entre el policial y lo fantástico— con punto de partida en la amistad. Amigos que mueren y son vengados, amigos que matan, amigos que secundan al criminal, amigos que lo fueron en la otra vida. La variedad, tanto en la elección de situaciones como en los recursos para resolver los acertijos, parece haber sido otra de las condiciones de esta mesa. Desde 1982, los primeros martes de cada mes Mary Higgins Clark reúne a maestros del suspenso en el mismo restaurante de Nueva York. El grupo, que además recibe invitados —en este caso Justin Scott tuvo a cargo un sugestivo prólogo— saca a la luz los resultados de sus experimentaciones. En esta entrega, fiel al policial, Lawrence Block con “Larguémonos de aquí” eligió un detective retirado que se ocupa de manipular las escenas del crimen con el fin de despistar a las fuerzas de la ley. Mary Higgins Clark en “¿Nos conocemos de alguna parte?” entorpece la labor de un promisorio investigador enamorado con la inclusión de vidas paralelas y mensajes del más allá. Stanley Cohen crea tensión en “Una noche en tiendas Manchester” y en “Deshaciéndose del Señor Basura” Judith Kelman propone un retrato costumbrista de los rencores femeninos frente al modelo patriarcal y donjuanesco. Mejor logrado que anteriores intentos, como Murder in family, este Asesinato entre amigos es un ejercicio de ingenio, un compendio de recursos y de pistas sobre los secretos del género. Algo de sangre, sí, pero contenida por manos expertas.

Compartir: 

Twitter
 

 
RADAR LIBROS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.