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Domingo, 3 de septiembre de 2006

NAVEGá

Hoy: cuatro sitios web para mirar y explorar

 Por Mariana Enriquez

¡¡Awwwwwwwwwww!!
Montones de animalitos preciosos

El sitio lo armó una diseñadora de 33 años que se llama Meg Frost, y desde su lanzamiento en el 2005 recibió 11 millones de visitantes. ¿Y qué miran? ¡Bichitos! Fotos de animalitos, todos preciosos, desarmantes, tiernos, bonitos, chiquitos, cachorritos, gatitos, que aflojan las rodillas y provocan gritar ¡ahh! y hablar como si uno fuera un bebé o un tarado completo.

Se llama Cute-Overload, que quiere decir algo así como “recarga de cute”. Cute es un término que en inglés se usa para definir algo lindo, pero con ciertas característica: infantil, frágil, juguetón, afectuoso, de ojos grandotes y hoyuelos. Hello Kitty y Pokemon son cute, por ejemplo (en Japón, lo cute es una verdadera industria que roza con la obsesión nacional). Los cachorros de animales son cute, pero lo son más si cumplen algunas características, como imitar a los humanos o dormir despatarrados, o levantar la patita. En cualquier caso, este sitio enumera las reglas del cute y recibe fotos de todo el mundo, que son sopesadas antes de su publicación. Para ordenar la navegación, Cute-Overload está dividido en perritos, gatitos, erizos (increíble), caballos, y el gran apartado de “animales inusuales” que ofrece pandas (número puesto), canguros, bambis, monos, llamas (inolvidable la foto de dos orangutanes husmeando una rosa roja), jirafas, focas, lagartijas. Lo más tremendo: el apartado “¿Cute y triste?”, con animalitos enyesados o melancólicos. Dan ganas de estrujarlos.

www.cuteoverload.com


Cuelgue total
Animación flash interactiva, y terriblemente adictiva

Al principio, no se entiende muy bien qué hay que hacer. El sitio, en hermosa animación Flash, existe desde el 2001, viene sin indicaciones y ni siquiera consigna quién es el autor (aunque el rumor de la web dice que se trata del diseñador Patrick Smith). Se divide en tres secciones, cada una es un juego interactivo. El primero, que se llama “Levers”, consiste en ubicar perchas y balancearlas con determinados pesos (que vienen en forma de bolas, aviones, baldes y demás) hasta lograr determinado equilibrio que dicta un relojito en la parte superior. Pero si se gana o se termina, no queda claro. De todos modos, es de verdad imposible dejar de intentarlo (aunque no se sepa exactamente qué diablos está intentando uno). La segunda pantalla tiene a un hombrecito con catalejo; en el círculo de luz que abre hay una suerte de sierras con forma de papas detrás de las cuales se esconde un personaje que cuando es liberado mediante clics de mouse cae por una cuesta y entonces aparece un pino, y una pipa, y otro personaje que duerme en una cama, mientras de la luna salen conos voladores con alas. Mucho más misterioso que el anterior. Y, por último, una tercera parte dividida en muchas pantallas con huevos que andan en bici, una pelota que se puede mover con el mouse... de exploración obligatoria.

Para noches de insomnio o tardes de aburrimiento, es tan recomendable como cualquier otra lisergia, y relativamente —porque se corre peligro de obsesión grave— más sana.

www.vectorpark.com. Para usarlo hay que tener instalado el programa Flash.


La belleza está en la calle
Huellas, stickers, garabatos, stencils y todo el arte callejero.

Según Jake, alma mater y curador de este enorme archivo visual llamado Streetsy, el arte callejero incluye stencil, stickers, posters, pinturas, esculturas que se hacen en la calle sin permiso, y son un desprendimiento natural del graffiti. Y su ambición es tener el sitio con fotos de estas obras más grande de la web. Lo está logrando, de a poco. El comenzó su trabajo de documentación en Nueva York, verdadera Meca de este arte, pero en sus viajes recopiló imágenes de Tokio, Santiago de Chile, Los Angeles, Reykjavik... Así, se puede explorar este sitio ya sea por ciudades —es especialmente bueno el apartado de San Francisco— o por tags o palabras clave. Por ejemplo: si se clickea en “cat” aparecerán todos los gatos en forma de pintura, pegatina, flyer o cualquier otro medio en cualquier calle del mundo. Y la curaduría de Jake es especialmente interesante porque tiene un gusto marcado por las repeticiones, las huellas: así incluye en la palabra clave “iloveyou” cientos de “te quiero” en cortinas de negocios, paredes, trenes, en cada piso de un edificio de cinco plantas, en camionetas, y siempre con la misma caligrafía, capaz de desafiar a un experto (aunque es imposible que lo haya hecho la misma persona, ¿o sí?); o la palabra “hell” (“infierno”), con las “eles” en forma de tirabuzón, de modo que parece un garabato más que una palabra, escondida a lo largo en palos de luz y semáforos; o los hermosos y coloridos mosaicos parisinos, pegados en una pared cualquiera.

Todas las imágenes de www.streetsy.com se pueden bajar de forma gratuita y, en claro espíritu de rebelión y comunidad, se pueden reproducir con o sin crédito en cualquier medio.

www.streetsy.com


Guerreros con aerosol
El mayor y más completo portal de graffiti de la web.

La forma de arte callejero más establecido, el graffiti, sigue siendo la más perseguida, y por lo tanto efímera. Lejos de darle reconocimiento o incluso ofrecerla como atractivo turístico, los gobiernos de las ciudades del mundo siguen combatiendo a la pintura en aerosol callejera, y por eso un portal-archivo como éste es necesario: porque las obras, con el tiempo, se pierden. El sitio “Art Crimes-The Writing on the Wall” (www.graffiti.org) es un verdadero trabajo de proporciones épicas. Cada apartado linkea con sitios donde se recopilan imágenes de todas partes, pero en serio: en el de Estados Unidos, por ejemplo, hay —predeciblemente— 106 sitios de fotos de Los Angeles y 93 de San Francisco, pero también hay sitios de Milwaukee o Louisville, Kentucky; lo mismo sucede con Europa: claro que están los legendarios y perseguidos graffiti de Barcelona, pero también los de Senj, en Croacia, y los de Tallinn, en Estonia; la sección resto del mundo es bastante pobre en cuanto a Africa (apenas Argelia y Sudáfrica), pero la recopilación de Asia, América latina y Oceanía apabulla. Lo mismo sucede con los sitios personales de artistas que, ordenados alfabéticamente, son casi mil.

Eso sí, graffiti.org no es sólo visual. Incluye entrevistas a grafiteros y artículos sobre esta forma de arte sencillos y exhaustivos —pero también académicos— en inglés y castellano (se puede encontrar una nota con el artista Sizerom de Lima, Perú, por ejemplo). Y hasta manuales sobre cómo fotografiar graffiti, legislaciones y un pequeño apartado de merchandising. Se recomienda calma, porque es tan inabarcable como suena, y a uno se le puede ir la vida clickeando.

www.graffiti.org

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