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Domingo, 22 de abril de 2007

PERSONAJES > ISOL, PLUMA Y VOZ

Mi voz es un dibujo

Algunos la conocen como la voz aniñada de los dulces hits de Entre Ríos, pero Isol lleva una doble vida: cantante de noche y autora de día. Sus libros-álbum ya acaparan nominaciones, premios y elogios de medio mundo, incluido Nick Cave.

 Por Natali Schejtman

Foto: Xavier Martin

Amigos, éstas son las últimas novedades. Así dice Isol en su página y empieza a desperdigar una sorprendente cantidad y variedad de noticias. Quienes ya la conocen, tal vez la recuerden como la cantante rosita bebé y menudita de Entre Ríos, banda de canciones con base electrónica que hacía brillar su voz melódica y aniñada. Y si bien el terreno musical no lo tiene para nada relegado y gracias a la expansión geográfica de las canciones de Entre Ríos un joven cura neoyorquino llamado Paul Francke la contactó para grabar –todo vía Internet y sin conocerse– 6 temas con su banda Alsace Lorraine, que ya tiene la voz de e-sol en su flamante disco Dark One, en este momento la lista de novedades abunda en distinciones de academias literarias, nominaciones, invitaciones a escuelas en Italia, muestras, menciones y reconocimientos de México, Estados Unidos y Europa. Todo se debe a una actividad paralela que Isol desarrolla hace más de 10 años como autora –dibujante y escritora– de literatura infantil y de esa especie que por lástima escasea para adultos llamada libros-álbum.

Cronológicamente, éstas son las postas de Isol ilustradora: dibujó desde que es realmente chica, a la edad pertinente se metió en el magisterio de la carrera de Bellas Artes –en donde era reprendida con la frase “¡esto es pintura!” cuando agregaba textos a sus dibujos– e ingresó naturalmente al mundo del comic autogestionado y para prensa –Noticias, Página/12, Lápiz Japonés o Vestite y Andate–, hasta que llegó su primer libro Vida de perros, editado por el Fondo de Cultura Económica de México en 1997 tras recibir una Mención de Honor en uno de sus concursos (aun habiendo despertado comentarios tales como que sus niñitos parecían, nada menos, psicóticos, sobre todo por los ojos gigantes y asimétricos).

Pero uno de los mayores hitos personales, tal vez al mismo nivel que la reciente candidatura para el Premio Andersen (uno de los más importantes de la literatura infantil) es su historia con Nick Cave. El hermano de Isol, el músico Federico Zypce, con quien ahora está ensayando un dúo, había tocado con Blixa, el histórico guitarrista de Nick Cave & The Bad Seeds. Isol, ultra-fan, le mandó por medio de él una especie de fanzine-poster-historieta hecho en serigrafía que era una ilustración “con texto de Nick Cave” de su canción “The Carny”. Contado por su voz angelical, uno puede llegar a creer que estas cosas le pasan casi sin querer: “Tiempo después, cuando vino Nick Cave a tocar a la Argentina, yo lo fui a ver con mi hermano. Y cuando se bajó de la van, veo que Blixa me señala, entonces de repente viene hacia mí y me da un abrazo, le había encantado... Ese día le había llevado otra edición, con texto del tema ‘Happy Birthday’ y cuando se la mostré se emocionó... me dijo que ni se acordaba de esa canción, me contó la historia del tema, cómo la compuso. Por momentos, si querés hacer algo no es tan difícil, porque en definitiva es lindo que alguien te muestre qué es lo que se le pasó por la cabeza cuando escuchó un tema tuyo...”.

Casi al mismo tiempo, Isol mandaba su libro al FCE, porque había advertido que ahí publicaban libros para chicos más jugados, parecidos a los de la Colección de Cuentos de Polidoro que ella se devoraba, en los que Hermenegildo Sábat o Ayax Barnes hacían implotar formas y colores tradicionales. “Eso te contagia, como que se puede hacer cualquier cosa”, dice. “Me gusta el género porque me gusta trabajar con los personajes de los chicos. Ellos cuestionan todo y yo siempre estoy del lado del nene.” Así, cuestionando, Isol inventa a un nene que se pregunta por qué no es un perro si hace todo lo mismo que su mascota; a una nena que quiere ser todo lo que no es y se tropieza con un genio no tan solícito; a otra nena a la que se le cumple el fervoroso deseo de que su madre, muy gritona, se convierta en un globo para jugar, o a un mundo al que van las piñatas cuando las rompen con un mar anodino de las piñatas que no se rompieron porque se escondieron detrás de otras o tuvieron miedo. Ella escribe e ilustra para editoriales de todos lados, pero también dibuja para el poeta Jorge Luján y hasta tiene libros con textos de Auster o Prevert.

Es inevitable que el halo de electro-duende que la ilumina como cantante haga pensar en el mismo tono para el resto de sus actividades, pero ella reniega del infantilismo entre risas: “Obviamente tengo algo con mi cuerpo y con mi voz que no puedo solucionar, pero las nuevas cosas que estoy haciendo son un poco más pesutis. Igual, me gusta jugar con algo que parece inocente y tiene un trasfondo más denso. Las letras de Entre Ríos no eran tipo el tonti-pop español. Y pasa lo mismo con mis cuentos. Me gusta que sorprenda un poco. ¡Algunas historias son un horror!”.

Hoy, Isol estará firmando libros en el stand de FCE en la Feria del Libro, a las 18.
Para más información sobre el flamante disco de Alsace Lorraine, consultar en isolisol.blogspot.com

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