SANTA FE › LA PROTESTA DEL CAMPO LOGRO "QUEBRAR" AL PJ EN LA PROVINCIA DE SANTA FE

Una disputa con final abierto ya comenzó

Con Reutemann al lado de Binner por el documento pidiendo a Cristina que ceda y retrotraiga las retenciones; Rossi se encamina a encolumnar al PJ santafesino detrás de su figura.

 Por Pablo Feldman

La firma que estampó Carlos Reutemann al documento que elaboró la Casa Gris pidiendo la "suspensión de las medidas que provocaron la crisis con el sector agropecuario" desató una serie de especulaciones acerca del futuro del ex piloto de fórmula uno y del PJ en Santa Fe. "Hasta hace tres días el Lole era el candidato a Senador" dijo a Rorsario/12 un dirigente kirchnerista de primera línea. "Eso ya no existe", sostiene Agustín Rossi que se mostró dispuesto a encolumnar al PJ detrás de su figura. Junto a las firmas de Hermes Binner y de Reutemann figuran la de la mayoría de los intendentes y jefes comunales del PJ y de la totalidad de los senadores departamentales. Ningún otro legislador nacional del PJ firmó y algunos dirigentes jugaron a "dos puntas". Una disputa con final abierto que ya comenzó.

Gobierno y oposición

Sin que se haya resuelto todavía el conflicto con las entidades que nuclean a los productores agropecuarios, ya hay derivaciones políticas tan impensadas como la intensidad del conflicto que lleva casi 20 días. Y no sólo en el tablero que enfrenta a gobierno/oposición, sino también en las filas del partido justicialista, donde hasta ahora sólo había subordinación a los deseos de Néstor Kirchner.

Los dos gestos políticos más relevantes a lo largo de la crisis tuvieron epicentro en Santa Fe: Hermes Binner fue el único gobernador en funciones que elaboró y firmó un documento en el que le solicitaba al gobierno no sólo la convocatoria al diálogo sino la "suspensión de las medidas que provocaron esta situación" según reza el documento de 3 puntos que rubricaron la mayoría de los Intendentes y Presidentes de comuna, incluidos los electos por el Frente para la Victoria.

Esto probablemente modifique el vínculo entre la Casa Rosada y la Casa Gris, aún cuando no se esperen "represalias' inmediatas -sería torpe y grosero- sobre todo porque entre otras cosas terminaría de empujar al Gobernador socialista a los brazos de Elisa Carrió a quien le atribuye el gobierno haber propiciado los cacerolazos -junto a Mauricio Macri- después del primer discurso de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Hasta el jueves pasado, Binner era un "opositor amigo", según le dijo a este cronista un dirigente kirchnerista de primera línea. Habrá que ver si ahora le retiran el "amigo" y va a la columna que encabezan Macri y Carrió. Hasta el jueves al menos, y no hay nada que indique lo contrario, Binner se sentía bastante cómodo en su propia columna y más allá de haber protagonizado el gesto institucional más claro en contra del aumento indiscriminado de las retenciones, no estaba contento con el tintineo de las cacerolas. Si bien el Presidente del bloque de diputados nacionales del FPV lo fustigó por haber asumido esa posición, Agustín Rossi le dedicó lo más pesado de su artillería a Carlos Alberto Reutemann a quien acusó de "pasarse de bando ante la primera difícil". La posición de Binner en favor de segmentar y reducir las retenciones no es nueva ni pudo sorprender al gobierno; el ex﷓intendente rosarino había intercedido -sin ningún éxito- ante el gobierno nacional a los pocos días de haber asumido en la gobernación y Cristina la presidencia. Por entonces nadie pensaba que la situación podía derivar en la crisis que aun mantiene en vilo a los argentinos, y la posición de Binner sobre el asunto no despertó ninguna inquietud en el kirchnerismo.

Astilla, ¿del mismo palo?

Diferente a lo hecho por Binner es la conducta asumida por su antecesor Carlos Reutemann, quien el mes pasado había "cerrado" con Nestor Kirchner su pertenencia al sector en una visita a las oficinas del ex-presidente en Puerto Maderos. Allí el Lole no sólo sostuvo que "hay casi unanimidad para que Kirchner sea el Presidente del PJ" sino que avanzó en su candidatura a la reelección como Senador por Santa Fe, y la de Rossi para la cámara de diputados conformando el "dream team" para enfrentar a los candidatos de Binner.

"Eso ya no existe" dijo tajante un dirigente K que se sumó a las declaraciones de Rossi que lo ubica al ex-piloto de fórmula uno "fuera del FPV". Esto no pareció importarle demasiado al Lole que asumió que "me pueden mandar a Siberia o hacerme la cruz". Reutemann rodeó su definición -de firmar el documento elaborado por el gobierno socialista- con un discurso que reivindicaba su representatividad; "a mi me eligieron en Santa Fe, no en la Casa Rosada " dijo el Lole con una actitud que no siempre tuvo. Para Rossi -y tal vez para el kirchnerismo- lo de Reutemann es imperdonable, no así lo de los jefes comunales que "tienen una situación especial, sobre todo en el interior donde la presencia del sector agropecuario es importante" dijo el diputado que adelantó que "la firma del documento no generó ninguna división en el PJ, salvo lo que hizo Reutemann" insistió el "Chivo"

La indulgencia de Rossi se explica de cara a los comicios del año que viene, en los que probablemente superado este episodio, se pase por alto aún cuando en el "comando K le tomaron la patente" a más de uno como el Intendente de Venado Tuerto a quien dicen haber visto en los cacerolazos, u Omar Perotti que mandó a un funcionario de su gabiente a firmar el documento la Casa Gris, y él viajó a Buenos Aires para estar en el acto de Cristina. El Intendente rafaelino era otro de los nombres que se barajaban para las nóminas de legisladores nacionales, habrá que ver qué efecto surte su ubicuidad que lo llevó también a compartir el seminario de la Fundación Libertad (de mercado) que trajo a Rosario a "próceres" como Roger Noriega, José María Aznar y Vicente Fox, entre otros.

Pero para sustento de los jefes comunales hay que decir que todos los senadores departamentales suscribieron el documento de la Casa Gris, y eso tiene una doble lectura: Por un lado, reportar a sus votantes de cada pueblo de la provincia, y por otra coincidir con su "jefe" político, Reutemann. Es por eso que lo que viene en el PJ de Santa Fe tiene final abierto pero principio cierto: Rossi va a salir a "buscar" a Reutemann y a sus herederos. Lo que no se sabe todavía es si este sector dará batalla, en rigor lo que hay que dilucidar es si Reutemann va a seguir o no en la política. A partir de eso, los otros verán. "Si el Lole no juega qué sentido tiene enfrentar a Kirchner", sostiene razonablemente un reutemista que vuelve a hablar de "alambrar la provincia". No va a pasar mucho tiempo para que esto se defina. Antes, y eso es realmente importante, se tiene que encaminar la solución del conflicto que desarmó un tablero que parecía ordenado, sobre todo en el peronismo. Cerca del Lole sostienen que la vuelta al campo del hombre de Llambí Campbell está vez será definitiva, otros sostienen que esto lo reposiciona otra vez frente al electorado santafesino. Habrá que ver desde qué espacio, porque una cosa es ser el candidato del peronismo y otra es serlo contra. Este último casillero parece bien cubierto por el socialismo, el primero está vacante. El último que lo ocupó protagonizó la primer derrota electoral en un cuarto de siglo y eso que Rafael Bielsa era el candidato del FPV.

Compartir: 

Twitter
 

Reutemann y Rossi juntos. En el campo de Lole en 2005, para una foto para la campaña. Hoy las cosas son diferentes y Rossi lo criticó: "A la primera dificil, ¿se pasa de bando?".
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.