SANTA FE › EL JUEZ VERA BARROS DETUVO A ANDRéS ASCAíNI POR TRáFICO DE DROGAS

El narco que forma la empresa criminal conjunta con Tognoli

El acusado fue detenido nuevamente ayer por orden del juez federal Carlos Vera Barros, tras un pedido de los fiscales federales Juan Murray y Federico Reynares Solari, que investigan la conexión ilegal con los jefes policiales.

 Por José Maggi

Carlos Andrés Ascaíni, el hombre de Villa Cañás procesado por tráfico de estupefacientes a quien le diera protección el ex jefe policial Hugo Tognoli, fue detenido nuevamente ayer por orden del juez federal Carlos Vera Barros. La medida se concretó tras un pedido firmado por los fiscales federales Juan Murray y Federico Reynares Solari, que lo acusaron de formar parte de una Empresa Criminal Conjunta junto al ex jefe policial detenido y dos subalternos. Vera Barros pretende armar el rompecabezas del nuevo paradigma planteado por el Ministerio Público, y acumular en su despacho las tres causas conectadas: se trata del expediente que en el que fue detenido Ascaíni por el ex jefe de Drogas Alejandro Druetta, y que terminó en escándalo porque la cocaína resultó ser azúcar. La otra causa la tramita el juez federal santafesino Francisco Miño, y tiene como imputado al comisario Jose Luis Baella, en el marco del cual ya fue indagado también Tognoli por supuesta extorsión a Norma Castaño, madre de un adicto y denunciante de Tognoli. La tercera causa ya está siendo instruida por el propio Vera Barros y en ella se encuentran las escuchas telefónicas que terminaron con la primera detención de Tognoli por brindar protección a Ascaíni.

La detención de Ascaíni, de 37 años, que reside en Villa Cañás se produjo en la mañana de ayer. "El Vasco" como se lo conoce, será indagado el próximo lunes por el juez federal 3 de Rosario, luego de ser trasladado desde Venado Tuerto, donde está alojado.

El último jueves, Vera Barros detuvo nuevamente a Tognoli luego de que se negara a responder preguntas en una ampliación de su indagatoria solicitada por el fiscal del caso, Juan Patricio Murray. Tognoli fue detenido por primera vez el 22 de octubre pasado, también por el juez Vera Barros, tras las revelaciones de Página/12 sobre su protección a Ascaini. Pero fue liberado apenas 15 días después, el 5 de noviembre. En diciembre, la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó designó a Murray y Reynares Solari en la fiscalía para dar impulso a las causas por narcotráfico.

Anteayer, la Fiscalía pidió la declaración indagatoria y la detención de Ascaíni en el marco de la causa por presunta protección policial a la venta ilegal de estupefacientes, en la que está detenido Tognoli y fueron procesados otros dos policías santafesinos.

El fiscal Murray entiende que Tognoli, Ascaíni y los policías Néstor Fernández y Carlos Quintana --procesados en el caso-- integraron una "empresa criminal conjunta" que permitió la venta de drogas.

Hasta ahora la causa sólo había avanzado sobre la "pata policial" del caso, pero en el expediente que investiga la actividad policial de protección nunca había comparecido el presunto narco, Ascaíni.

En rigor, el pedido de detención de Ascaíni, alias "El Vasco", ya lo había hecho en diciembre pasado la anterior fiscal de la causa, Liliana Bettiolo, pero no había sido resuelto por el juez Vera Barros. Ahora, después que la dupla Murray-Reynares Solari instalara el paradigma de "empresa criminal conjunta" el juez decidió convocarlo a indagatoria. Esta es una herramienta jurídica que se utiliza con frecuencia en los expedientes de violaciones a los derechos humanos, que tiene penas de seis a 20 años de prisión.

En tanto a los otros dos involucrados en el caso, el comisario Néstor Fernández y el cabo Carlos Quintana, Vera Barros los procesó como partícipes necesarios del delito de "tenencia de estupefacientes con fines de comercialización". Esa figura tiene una pena de 5 a 14 años. Cabe recordar que Ascaíni está procesado por narcotráfico en una causa que tramita el juzgado federal 4 de Rosario, a cargo de Marcelo Bailaque, en la que fue excarcelado a fines del año pasado. Esta causa pretende ser acumulada por Vera Barros. Si el juez Bailaque decide mantenerla en su despacho, será la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario la que resuelva. Ese expediente se originó tras su detención en mayo del año pasado en un cruce de rutas del sur de la provincia de Santa Fe, en el que la delegación Venado Tuerto de la ex Drogas Peligrosas de la provincia le secuestró un arma y algo más de un kilo de cocaína.

Sin embargo, un análisis de laboratorio realizado más tarde por la policía determinó que sólo había una porción ínfima de droga y el resto era azúcar y anestésicos, por lo que fue excarcelado por el juez Bailaque.

Lo que viene, lo que viene.

En su breve declaración ante el juez federal Carlos Vera Barros, el ex jefe policial Hugo Tognoli desplegó una curiosa estrategia defensiva: pidió que citen a declarar a cuatro ex jefes policiales para que describan ante el juez la forma en que se manejaban con los segu (nombre dado a una identidad necesaria para ingresar en el sistema) y las claves de seguridad que les correspondían, con las que se hacen las consultas de patentes en el Registro Automotor.

Tognoli pidió que citen a los anteriores jefes de Drogas Peligrosas Hugo Baigoria y Gabriel Leegstra, así como al comisario general Romitti, y a Cristian Sola, su sucesor en el cargo al frente de la jefatura provincial. No parece menor el detalle, ya que Sola está siendo investigado además por supuesto enriquecimiento ilícito, y tiene entre sus bienes una propiedad en Roldán, valuada en más de medio millón de dólares.

Una perla

En la misma declaración indagatoria, Tognoli cometió un desliz: al momento de esgrimir su defensa, verbalizó ante el juez: "No conozco ni tengo nada que ver con Ascaíni, ni con Quintana (el cabo) ni con Mendoza" (sic). Segundos después se corrigió: "Quise decir Fernández" (en referencia al comisario procesado por usar la clave con la que se descubrió que los autos que seguían a Ascaíni en Villa Cañas eran de la Policía de Seguridad Aeroportuaria) aclaró Tognoli al juez.

Es que Mendoza no es otro que Daniel, alias el Tuerto, un narco detenido en Santa Fe, ligado en una causa por extorsión a la madre de un adicto, cuyo principal acusado es Tognoli.

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Ascaíni fue detenido con cocaína pero lo liberaron porque era azúcar.
Imagen: Gentileza Editorial Perfil.
 
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