CULTURA / ESPECTACULOS › POESIA. HIPOLITA PUBLICO QUEERLAND, DE GABRIELA DE CICCO

Patria de amor entre iguales

Lo que De Cicco funda bajo el título de su nuevo libro no es sólo una patria lésbica, gay, travesti, transexual o queer sino una matriz igualitaria para el eros en general. Este viernes lo presenta, a las 19.30, en Librería Oliva.

 Por Beatriz Vignoli

Parafraseando una conocida saga literaria contemporánea, el título de esta nota podría ser "La mujer que quería escribir un libro y fundó un país propio". La mujer se llama Gabriela De Cicco. Nació en 1965 en Rosario, donde vive y fue docente de la UNR, dirigió una revista, editó y edita literatura; coordina talleres, escribe artículos, escucha música, tiene dos blogs (pontdesarts.blogspot.com y apuntesdelabuhardilla.blogspot.com), ha colaborado en Feminaria, Rosario/12 y Soy, y lleva publicados con éste cinco libros de poesía. Pero prefiere definirse, antes que como poeta, como lesbiana y feminista, es decir: como militante política y comunicadora social.

Desde su memorable Diario de estos días (Del Dock, 1998) que De Cicco no publicaba poemarios. El siguiente iba a llamarse "Literatura argentina". Sus futuros lectores lo esperaron más de diez años, y mientras tanto alcanzaban a escuchar alguno que otro de sus poemas en esporádicas lecturas de poesía. Por decisión expresa de su autora, "Literatura argentina" nunca existió como libro, pero es la cuarta sección del que salió ahora y cuyo título nombra un mundo: Queerland.

Publicado este año por Hipólita Ediciones, con Irene Ocampo al cuidado de la cuidada edición, el esperado libro suma sus 82 páginas a un catálogo de tres títulos más, que comparte con obras de Macky Corbalán, Irene Ocampo y Raúl Bartolomé. Queerland será presentado este viernes a las 19.30 en la Librería Oliva (Entre Ríos 548), con la participación de la autora, de Corbalán y de Javier Gasparri, autor de un epílogo situado y fechado en "Queerland, agosto 2009".

Es posible que otra presencia vaya a ser la fantasmal de Aldo Oliva, el poeta y maestro de poetas a quien alude el nombre de la librería. De Cicco, que acusa su influencia, pertenece a la última generación de poetas rosarinos que esperaban años para ver publicados sus libros y mientras tanto los pulen, los redondean y van creando lentamente las condiciones de posibilidad de la realización del sueño.

Así empezó Hipólita Ediciones: como plaquetas, el biológico nombre que reciben esas hojitas dobladas con poemas impresos de los dos lados. Hoy es el Programa Editorial de RIMA, Red Informativa de Mujeres de Argentina (www.rimaweb.com.ar/hipolita﷓ediciones). Gabriela De Cicco e Irene Ocampo fundaron en el año 2000 la hoy multipremiada RIMA, de donde nació Hipólita en 2005. Mariel Bianco diseñó para el libro una tapa que resulta imposible pasar por alto (dato curioso: en la foto de tapa de un libro de poesía de Eduardo D'Anna figura accidentalmente una tía de Gabriela de Cicco a quien ella hoy dedica parte del suyo). La foto de tapa de Queerland fue tomada en París en julio de 2010 por Sanderien Lidewij de Bruin, pertenece a la muestra The Refuge, que puede verse en la plataforma virtual Second Life, y de algún modo ilustra la cita de Spinoza que trae a colación Gasparri en el epílogo: aquello de que no sabemos cuánto puede un cuerpo. El cuerpo en la foto es el de una misteriosa mujer orinando de pie.

"Ciudades utópicas e imaginarias, pueblos que construyen toda una poética: la literatura está llena de esto", escribe Gasparri. El desplazamiento que va de "Literatura argentina" a Queerland, de lo nacional a lo cosmopolita (y que abarca una década de maduración vital de autora y obra) constituye en sí mismo una operación semiótica y política que instituye simbólicamente un país (en inglés, land) imaginario y responde conscientemente a ciertas preguntas. ¿Qué es una patria? La palabra patria se cifra en la latina pater (en castellano, padre), de donde deriva patriarcado, luego: ¿son posibles un padre y una patria más allá o más acá del patriarcado? "Sin patria ni padre", la tradicional consigna anarquista y feminista, encuentra su reverso afirmativo en este neologismo toponímico que designa lo otro como lo uno, lo extraño como lo propio, la zona "rara" (queer) donde se confunden los géneros como la posibilidad ya no de un ostracismo sino de un legítimo lugar. Un lugar donde es posible el amor entre iguales.

Y lo que De Cicco funda bajo este nombre no es sólo una patria lésbica, gay, travesti, transexual o queer sino una matriz igualitaria para el eros en general. Queerland es la obra poética (y política) de una mujer que no por amar a otra mujer renuncia al padre. Al contrario: lo asume, lo encarna, reconoce esta identificación y la expresa. Por una astucia cronológica, el libro se lee al revés de cómo fue escrito. Comienza por su provincia más nueva. En la fulgurante sección inicial, "Queerland", se habita la felicidad de la intimidad lograda. El centro del libro está dedicado al ideograma como metáfora de la escritura; al fin viene el casco original, "Literatura argentina".

La letra allí trabaja la propia identificación contra la veta de un dolor fundante: ser adolescente y lesbiana durante la dictadura. Todo esto se reescribe al amparo del padre, la amada y la mentora, las tres figuras que fundan o continúan un linaje biográfico y literario: "Soy la distancia justa/ que existe entre la sombra/ de mi padre y nuestra historia", escribe De Cicco en uno de los poemas donde enlaza el amor con el amor al padre. Y a la poeta Diana Bellessi le dedica estos versos: "Pero/ en la fogata verde de tus ojos/ algo sanó. Algo se consumió/ y fui, en vos, recibida".

La poesía, más aún que en los libros anteriores de De Cicco, no sólo deja constancia del cuidado de sí, sino de las luchas políticas que le dan un sentido más allá de lo individual. La ideología se deja leer al trasluz en la imagen del padre perseguido, en la vaca inmolada y devorada como símbolo de la mujer oprimida ("No fui invitada/ a este asado y mi cuerpo/ es anhelo de los comensales") y la voz se hace grito en versos que homenajean "a Natalia Gaitán y las cumpas activistas": "No son mártires, son víctimas", concluye luego de reclamar: "Queremos/ que ninguna más muera". La política es además una forma de trascendencia: "Hay quien siembra/ arrojando puñados de sí para los otros". Y un epígrafe cita una consigna de Audre Lourde: "La poesía no es un lujo".

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Gabriela De Cicco fue docente de la UNR, edita, coordina talleres y escribe poesía.
 
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