CULTURA / ESPECTáCULOS › SIGUE HASTA DICIEMBRE ABSTRACCIONES EN EL CASTAGNINO.

Formas dominantes en el arte

La muestra articula un conjunto de pinturas, dibujos, esculturas y grabados de casi 50 autores argentinos, que testimonia la gesta estética que fue el arte abstracto del siglo 20. Destacan la obra de Domingo Candia y Eduardo Serón.

 Por Beatriz Vignoli

Se extendió hasta diciembre la exposición Abstracciones/ Un recorte en la colección Castagnino+macro, que despliega en las dos alas de la planta baja del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino (avenida Pellegrini 2202) una selección realizada por los curadores María de la Paz López Carvajal, Nancy Rojas, Leandro Comba y Marcelo Villegas (quienes conforman el equipo curatorial Castagnino+macro) de entre las más de 3800 obras con que cuenta actualmente la colección del Museo, iniciada en 1917. La muestra articula un conjunto de pinturas, dibujos, esculturas y grabados de casi 50 autores argentinos, que testimonia, por un lado, aquella gesta estética que fue el arte abstracto del siglo veinte, y por otro sus repercusiones y su vigencia en este siglo. Se buscó destacar la obra de dos artistas rosarinos: Domingo Candia y Eduardo Serón.

Abstracciones ofrece un recorrido ameno por una exquisita y bien documentada selección representativa de una corriente que, debido a su ausencia de contenido figurativo fácilmente reconocible, no siempre se llevó bien con el gran público. La muestra es un reencuentro bienvenido con piezas que en otros tiempos estuvieron en exhibición permanente, una alegría para los rosarinos que aprendieron a amar el expresionismo abstracto contemplando el audaz collage tipográfico de 1965 obra de Luis Gowland Moreno (1962-1971), la abstracción en dominante amarilla de 1958 por Juan Del Prete (1897-1982) o los grafismos sígnicos que evocan un paisaje sobre crepuscular fondo naranja en un suntuoso óleo de 1956 del pintor y traductor Kasuya Sakai (Buenos Aires, 1927/ París, 2001). A ellas se suma la importante revaloración de Yente, seudónimo de Eugenia Crenovich (1905-1990). Una composición al óleo de 1964 representa a esta pintora abstracta, esposa de Juan del Prete, que recién en la década pasada volvió a cobrar visibilidad. Cuenta Alberto Giudice: "Del Prete, que residió en París hasta 1933, donde se había vinculado con la asociación Abstraction-Création, mantuvo una fluida relación con Joaquín Torres García. Secundado por Yente, Del Prete fue un solitario. Recién en 1945 su condición pionera le fue reconocida".

En torno a una sala en góticas luminosidades modernas de puros rojos y azules que reúne a Lucio Fontana, Julio Le Parc, Eduardo Serón y Gyula Kosice, se despliega la geometría pura y dura de Raúl Lozza, Juan Melé y Arden Quin, sumando a los más recientes Ary Brizzi y la rosarina María Suardi (premio adquisición 1981), como también una premiada Efigie (1983) de Alfredo Hlito. Un espacio privilegiado está reservado a los pioneros: allí, cuatro litografías de Petorutti donadas en 1961 y dos bocetos de Julio Vanzo conviven con una escultura cuasi figurativa de Pablo Curatella Manes de 1922. Pueden verse obras constructivistas de Claudio Girola, Enio Iommi y Marcelo Bonevardi, como también obra informalista de los 60 de Esteban Lisa (1895-1983), Rubén Naranjo (1929-2005), Oscar Herrero Miranda (1918-1968) y un encáustico de 1958 por Raquel Forner (1902-1988).

Sorprenden piezas informalistas de 1961 de Clorindo Testa, Kenneth Kemble, Marta Minujin y Nicolás García Uriburu; un dibujo de 1970 de Víctor Magariños y las pinturas de Fernando Espino parecen predecir conexiones con los grafismos más recientes de Eduardo Stupía, Ernesto Ballesteros, Claudia Del Río, León Ferrari, Roberto Elía, y con las propuestas singulares de Pablo Siquier o de Guillermo Kuitca, de quien figura The Ring (2000), una obra inspirada en Wagner.

En torno a una geometría metafísica de Roberto Aizemberg se organiza un conjunto de relecturas y apropiaciones, en los 90 y años posteriores, por Fabio Kacero, Fabián Burgos, Magdalena Jitrik, Sergio Avello, Graciela Hasper, Nicolás Guagnini y Jorge Gumier Maier; sensibles y líricos estudios a la manera de Cézanne testimonian la obra maestra El gran barco, que Candia dejó inconclusa al morir en 1976; y al fin, atemporales, majestuosas y rotundas, las Señoras formas de Serón se enseñorean del espacio. (Más información en http://www.museocastagnino.org.ar).

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Una pintura abstracta del autor rosarino Eduardo Serón.
 
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