CULTURA / ESPECTáCULOS › TEATRO. EL ESTUDIO DE COMEDIAS MUSICALES FESTEJA SUS VEINTE AñOS

Usina clave para un género complejo

Creada en 1994 por Nora González Pozzi, la escuela abrió el camino para que el género se revalorizara en la ciudad, alimentando con sus egresados escenarios del país y el mundo. Los festejos incluirán muestras, estrenos y reposiciones.

 Por Edgardo Pérez Castillo

Para relatar el nacimiento del Estudio de Comedias Musicales, Nora González Pozzi (responsable de crearlo allá por 1994) menciona como a su gran maestro a Ernesto de Larrechea, a quien conoció en la Escuela Municipal de Rosario, ubicada en San Juan y San Martín, donde se formó desde los 4 hasta los 20 años en música, danza y teatro. "Ernesto nos llevaba a actuar a los clubes, a hospitales, para que los chicos conocieran las actividades artísticas", recuerda González Pozzi, que luego aplicaría su orientación artística en su trabajo como maestra jardinera, mientras en paralelo continuaba perfeccionándose en danza.

Años más tarde, comenzaría a montar espectáculos con los alumnos del colegio Adoratrices, al que concurrían sus cuatro hijos, en una tarea ad honorem que desarrolló durante 15 años. "Esas puestas empezaron a trascender como espectáculos de calidad. Presentábamos las obras en El Círculo, y una de las primeras críticas que tuvimos fue de Héctor Barreiros (NdR: el recordado actor y director teatral, que también se desempeñó como periodista y fue jefe de Espectáculos de La Capital), que hizo una crítica fantástica. Hicimos un montón de espectáculos, entre ellos Cascanueces con Maximiliano Guerra, en puestas que Canal 3 filmaba y emitía".

Esa experiencia en Adoratrices sería el punto de partida para que González Pozzi decidiera ir en busca de un viejo anhelo: el de montar su propia escuela. Y, presentación del proyecto mediante, logró cumplir el sueño restante, el de concretarlo en el Teatro El Círculo. "En Rosario había escuelas de danza, de teatro, pero no había ninguna de comedia musical. La gente del teatro recibió la nota que presenté, me dijeron que les había parecido una idea maravillosa y votaron a favor de este proyecto. Así que puse un aviso en el diario, me senté con mi hija en el Café de la Opera y empezaron a llegar los primeros grandes artistas, jóvenes, de la ciudad de Rosario, que amaban el musical y buscaban un espacio para poder realizarse", rememora González Pozzi, la directora de un proyecto que por estos días comenzará a celebrar sus dos décadas de vida.

Aquellos primeros alumnos, según destaca González Pozzi con orgullo, "son todos primeros actores en Buenos Aires, y fueron los que marcaron a la escuela". La lista incluye a nombres como Alejandro Lavallén, Christian Giménez, Leo Bosio, Analía Cogliatti, Jimena Arce, Josefina Scaglione (nominada a un premio Tony en Nueva York), Sebatián Mazzoni, Roxana Fernández Godoy (quien fuera protagonista de Cenicienta, primera obra del ECM), Pablo Grande e Ignacio Pérez Cortéz, entre otros.

Pero, además, la escuela abrió las puertas para que otros proyectos formativos se impulsaran en la ciudad y en distintos puntos del país. "Empezamos a armar producciones, espectáculos que gustaban. Los alumnos que salían de la escuela empezaron a incursionar en obras en Buenos Aires, pusieron sus propias escuelas. Formamos maestros: hoy en todas las escuelas de Rosario, que hay muchísimas, los maestros son formados en el Estudio. También nos convertimos en formadores de maestros de música", remarca la creadora de un proyecto que permitió también cambiar la mirada en torno a la comedia musical, un género muchas veces apuntado como menor.

Lógicamente, la visión de González Pozzi lejos está de esa afirmación obsoleta y cargada de prejuicios: "El que estudia lo que es el musical, y profundiza en la comedia musical, se da cuenta que es un género complejísimo. Porque tenés que ser muy buen actor, muy buen bailarín y muy buen cantante. La comedia musical es un género muy complejo, que creo que se está valorando".

Por estos días, González Pozzi continúa diagramando algunas de las múltiples actividades con los que se conmemorarán los veinte años del ECM. En ese contexto, el 31 de marzo se montará Borracho, el musical con Leo Bossio (además autor de la obra), Josefina Scaglione y Mauricio Camuglia. Más tarde se repondrán obras como la premiada Robin Hood y habrá dos estrenos: Romeo y Julieta, el musical -puesta dirigida por Luciana González Pozzi, con el mismo elenco que el año pasado protagonizó 13, el musical-, y la puesta que la creadora del Estudio está elaborando junto a Angel Mahler, sobre la que anticipa: "Quiero que el público vea el trabajo de los chiquitos de la escuela, con elencos rotativos y música de Mahler, que está encantado con la obra".

Además, Bossio, Scaglione y Camuglia dictarán seminarios, continuando una modalidad que ya permitió la visita de maestros invitados como Eleonora Cassano, Pepe Cibrián, Valeria Lynch, y fortaleciendo así otro de los objetivos de González Pozzi, que asegura: "Me gusta que los chicos abran su cabeza a otras opiniones, a otras escuelas, y así seguir trayendo maestros".

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Nora González Pozzi en la sala del Teatro El Círculo
Imagen: Alberto Gentilcore
 
ROSARIO12
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