CONTRATAPA

LA NOCHE ES UN SER VIVO

 Por Miriam Cairo

EL PODER EMOTIVO

Ese pájaro, sobre el borde filoso de la noche tiene miedo de que me aleje de su vuelo y por él despliego el esplendor de las alas que no tengo.

FIN DE TRAVESía

Mucho antes de la catástrofe y de la trama de su sensibilidad, la lectora empedernida estaba en su casa, si es que lo estaba, o en hoteles baratos, o pensiones, o en cuartos de huéspedes de amigos comprensivos, como si estuviera en el fondo de la música donde brotan las notas. Leía a la vez que empujaba toda su vida bajo la lengua. Las palabras pequeñas y las grandes desembocaban en el silencio donde la noche habla con voz propia.

Al ritmo de su existencia peregrina, fue capaz de hilvanar con su cuerpo la aguja del aire: nada fuera de lugar en toda lectora que se precie.

En cuanto a sus compañías eróticas, podemos decir que eran inquietantes y mal habidas, propias de una osadía leyente.

Ha tenido también la temeridad de dejar la página de un libro descuidadamente abierto, sin preocuparse por sus consecuencias. Y sin ningún interés por las cosas materiales, ha dejado olvidada en el colectivo una bolsa llena de Dios. Aprecia la distancia que la separa de estas cosas.

A tal punto la lectora empedernida anda sobre estos laberintos que no se sabe donde ha dejado sus pies y es posible que su futuro suicidio en la Biblioteca Argentina sea emblemático para el final de la travesía.

REALIDAD ENMASCARADA

Un pájaro dorado anda entre los pies de la mujer que lo rodea. Miniaturas que se burlan de la rigidez de la vida.

MOTIVOS COMO ÉSTE

"Tenemos la noche para que la luz no nos mate", dice la misántropa nacarada, y le sale un arrullo de palomas desde el fondo de la garganta. Su pensamiento se parece a una vieja tienda de curiosidades. Un desván de trapera metafísica que se mira en el espejo tutelar de la noche que la lleva de la sombra interior a la sombra exterior. Pero nadie la escucha, no porque sea peligrosa, sino porque para el mundo, con su enorme pene masculino, no existe el femenino de ciertas palabras.

LOS MUCHOS OCULTAMIENTOS

No, no, no. No es Godot quien espera sino que lo esperado aguarda a Godot, que se demora.

KAMASUTRA

Ella inventa otra postura: todos los gestos de su cuerpo y de su voz hacen salir la ofrenda y el beso que abandona el viento antes de atravesar el umbral.

UN CORAZóN VA A MORIR EN SU JAULA

Es justamente el rasgo prematuro de vejez lo que más llama la atención en ese hombre joven. Cómo se prohíbe a sí mismo su propio concepto de felicidad. Y el implacable propósito de seguir atado a la viga, como un pávido poeta que se aferra al soneto, incapaz de sentir el inconmensurable tembladeral de la poesía.

A CADA VIDA SU ESPERA

Yo podría invitarte a mi mundo si no te atemorizara entrar en un altillo o una cueva con grutas imaginarias pero con una iluminación y un cielo urbanos.

Yo te invitaría a entrar en mi corazón, si no te mareara vivir dentro de un caleidoscopio.

GENTE QUE EXISTE Y BAILA

¿Él viene porque yo lo hago venir? ¿Yo voy porque me llama? Vamos y venimos haciéndonos creer que somos nosotros los que vamos y venimos, y que no es el sueño el que nos empuja.

Y más de una vez hay silencio, como si callar fuera no decir nada. Pero el silencio dice lo que las palabras no quieren decir, entonces empiezan las palpitaciones y una conciencia de belleza que no se dice porque no es una cosa fácil de decir, pero en cambio se hace con tanta soltura, hasta que al final siempre es la belleza la que nos nombra.

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