PSICOLOGíA › EL RACISMO COMO ODIO AL PROPIO GOCE DESDE LA TEORíA FREUDIANA

La segregación contemporánea

Lacan afirmaba que el inconsciente es la política. En tanto, Jorge Alemán propone que en la pobreza actual no es carencia sino exceso de goce y los sujetos están a solas ante la pulsión de muerte, sin mediaciones simbólicas o imaginarias.

 Por Osvaldo Delgado*

Sabemos que para Sigmund Freud no hay en el ser humano desarraigo alguno de la maldad, y que la hostilidad inhibida sólo espera las circunstancias para que se presente la oportunidad de lograr su satisfacción. Es más, los hombres dan cuenta de sus intereses para solamente racionalizar, para poder fundar sus satisfacciones. Estas satisfacciones dan cuenta que a nivel de estas pasiones "extranjero" y "enemigo" son una misma cosa, y fundamentan la formulación freudiana de que la humanidad es una gavilla de asesinos.

La "oportunidad adecuada" durante el Siglo XX, fueron las grandes guerras mundiales, el fascismo, el nazismo y el stalinismo. Se trataba de las multitudes porque aún funcionaban los significantes amo en referencia al Ideal. Pero tenemos claro, tal como lo anticipó Freud en su texto Psicología de las masas y análisis del yo que una idea negativa (el odio por ejemplo como plus de goce), puede venir al mismo lugar que un significante amo, y que la caída del Ideal implica la presencia del "proto﷓padre" ya sin velos, como retorno en lo real del Nombre del Padre forcluido en lo social. Un racismo sin argumentos ideológicos, que confina a vastos sectores al hambre y la degradación, como un reino entre la vida y la muerte, tal como lo formula Agamben.

Hoy, el estatuto del objeto en el cenit, crea las coordenadas necesarias a tal fin. Estos "musulmanes" son el residuo mismo del diseño social de nuestra modernidad tardía, tal como lo aborda Bauman.

En la idea de sociedad actual, "...no hay ningún departamento reservado para los residuos humanos (humanos residuales, para ser más exactos)". Por este motivo, en tanto excluidos, sobreviven en un Estado sin ley. Este estado de las cosas da cuenta suficientemente de la aseveración de Lacan en 1967, cuando denomina a los nazis como meros precursores.

El odio al modo de goce del extranjero, no requiere siquiera el estatuto de un sacrificio a los dioses oscuros como ideología. El universalismo capitalista articulado a la lógica del para todos que impone la ciencia, implica la producción de "vidas desperdiciadas" tal como lo formula el ya mencionado Bauman.

Es posible pensar que los años en que Europa vivió períodos de "paz y prácticas democráticas" fueron posibles entre otras cuestiones por la cruel satisfacción del genocidio nazi, pero sus instituciones formales, revelan el carácter de frágiles semblantes, en el desencadenamiento del odio a las formas democráticas que alojan a los inmigrantes.

En América Latina, por su parte, el justo reconocimiento a los pueblos originarios no debe expresarse en odio a la democracia misma, como lo formula Ranciere.

Freud en el Proyecto de psicología para neurólogos aborda el complejo del semejante, específicamente en la experiencia hostil. Sabemos que una parte se presenta como cosa (lo inasimilable), mientras que la otra da cuenta de los atributos bueno﷓malo. Este ordenamiento sostiene la conceptualización del yo﷓placer originario, que quiere introyectar todo lo bueno y "arrojar de sí todo lo malo".

Lo llamado "subjetivo" es interior, y lo denominado "real", dice Freud que está presente también ahí afuera. La clave es el término también. Por lo tanto, lo "real" está en el interior también. Es un interior﷓exterior, y por este motivo puede advenir como siniestro. Se trata de la lógica de lo unheimlich. Fundamento freudiano del concepto de "extimidad". Al respecto conocemos la famosa frase de Schelling "unheimlich: es todo lo que destinado a permanecer en secreto, y en lo oculto, ha salido a la luz".

Precisamente esta es la perspectiva que toma J. A. Miller cuando en su curso Extimidad aborda el problema del racismo y su carácter insoluble. La fuente misma del racismo, es el odio al propio goce. "Si el Otro está en mi interior en posición de extimidad, es también mi propio odio".

¿Cómo se llamó este odio en las elaboraciones conceptuales psicoanalíticas? ¿Más allá del narcisismo de las pequeñas diferencias?:

Compulsión a la síntesis yoica. Por este motivo J. A. Miller tomará de Lacan la formulación: el inconsciente es la política; en tanto que lo que une y opone a los hombres entre sí, esto es, el inconsciente obedece al lazo social.

En nuestra actualidad nos hallamos con sujetos prácticamente a solas ante la pulsión de muerte, sin mediaciones simbólicas o imaginarias. Ahora la pobreza no es carencia sino exceso de goce, según las elaboraciones de Jorge Alemán.

Se trata en términos de Zizek de una violencia que uno está tentado de llamar Violencia del Ello, una violencia que no está basada en razones utilitarias o ideológicas.

*Psicoanalista. Miembro EOL y AMP.

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Cuando "extranjero" y "enemigo" son lo mismo, se ratifica que la humanidad es una gavilla de asesinos.
 
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