PSICOLOGíA › CON UN CUERPO FRAGMENTADO Y DOLORIDO, FRIDA KAHLO SE REFUGIó EN EL ARTE

Autorretratos que la hicieron vivir

La artista mexicana logró a partir de su pintura darle una envoltura a su cuerpo. En la búsqueda conceptual que es su trabajo pictórico, la artista reitera formas y juegos y los pone en valor para construir el envoltorio corporal.

 Por Edit Beatriz Tendlarz*

Inválida, ya desde los veinte años postrada en la cama a partir de un grave accidente de tranvía, la pintora mexicana Frida Kahlo (1907﷓1954) hizo uso de la pintura al óleo, especialmente el género del autorretrato, para expresar y expresarse. "Pinto autorretratos porque estoy gran parte mi tiempo sola, porque soy la persona a la que mejor conozco", explica la pintora.

Un cuerpo despedazado por la enfermedad y los accidentes, a lo que se sumaron sucesivas intervenciones quirúrgicas a las que fue sometida. Un cuerpo fragmentado, un cuerpo deshecho en piezas sueltas. Ella lo dice con estas palabras: "Mi cuerpo es un marasmo. No puedo escapar de él. Mi cuerpo me abandonará, a mí, que siempre fui su presa." El cuerpo de Frida se fue reparando a partir de cirugías, volvió a movilizarse gracias a prótesis y sillas de ruedas y aun en camillas. Sin embargo es a partir de la función que cumple la pintura para Frida que su cuerpo puede rearmarse.

A los siete años Frida había contraído poliomielitis, con lo cual una pierna le quedó más delgada que la otra. En la escuela sus compañeros la llamaban "pata de palo". Pero fue después del accidente de tranvía de 1925 cuando el padre le regala una caja de colores. Su madre diseña un caballete especial para su hija, que no podía mantenerse sentada. Le coloca un espejo en la parte superior, desde donde Frida podía ver su imagen en cualquier momento.

En 1928, el muralista Diego Rivera, el gran pintor de la Revolución Mexicana, inicia su relación con Frida; ella tenía 21 años y él 41. Al año siguiente contrajeron matrimonio en Coyoacán. En esa época la fama de Diego ya se había consolidado: era uno de los mayores artífices de la vanguardia artística moderna. Al año siguiente del casamiento, Frida sufrió su primer aborto espontáneo. El padre de la pintora había comentado que las bodas de Frida con Diego eran "los esponsales de un elefante con una paloma".

En 1933, Frida descubre que su hermana Cristina es amante de su marido Diego. En 1939 Frida y Diego se divorcian. El mismo año pinta su impactante autorretrato doble Las dos Fridas. Como lo resumirá el Premio Nobel de Literatura J.M.G. Le Clézio en su libro Diego y Frida (1993), "Frida no se separará nunca más de su doble. En este cuadro, dos hermanas siamesas están sentadas una al lado de la otra, tomándose de la mano, sus dos corazones unidos aparentemente por la misma arteria. La enfermedad progresiva, el encierro, la soledad del dolor han transformado el sueño infantil en fantasma, y dado un valor casi mítico a esa otra ella misma que Frida escruta indefinidamente en su espejo".

Ya desde 1926, Frida se había comunicado preferentemente a través del autorretrato. Pero en el momento de la separación de su esposo, ella se pinta duplicada. Como dice Carlos Monsiváis, "el autorretrato es el espejo que le concede la imagen que necesita en este preciso instante; es el archivo de la memoria y de la fantasía más radicales. El espejo es dúctil y es severo, fomenta y desbarata el narcisismo. Frida se exhibe y se inhibe, asume que ella es otra".

Según dice Frida, "he perdido tres hijos y otra serie de cosas que hubiesen podido llenar mi horrible vida. La pintura lo ha sustituido todo. Creo que no hay nada mejor que el trabajo". La pintora sostiene que "lo único que sé es que pinto porque necesito hacerlo, y siempre pinto todo lo que se me pasa por la cabeza". Cada obra de Frida parece ser una conquista subjetiva donde el dolor y la angustia se ven transformadas en formas artísticas.

Una mujer que con retazos de su historia, con piezas sueltas de su cuerpo roto, logró a partir del arte de su pintura darle una envoltura a su cuerpo. En la búsqueda conceptual que es su trabajo pictórico, la artista reitera formas y juegos y los pone en valor para construir el envoltorio corporal. Frida con su arte se vuelve el soporte de su puesta en escena permanente: ella representándose en la frontera mexicano﷓norteamericana, o con muletas, o con su doble, o con su médico, o con su corsé de hierro.

*Psicoanalista. [email protected]

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Frida pinta "Las dos Fridas" tras divorciarse, y nunca más se separará de la doble que creó.
 
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