CIUDAD › PREVENTIVA PARA EL POLICíA ACUSADO DE MATAR A BRANDON CARDOZO

Ni siquiera lo paró un colega

En la audiencia imputativa a Emiliano Martín G., la fiscal Marisol Fabbro detalló lo dicho por otro efectivo, que le había pedido que pare de tirar, y de otros testigos. Fue el primer homicidio de 2016, en una fiesta callejera.

 Por Lorena Panzerini

"Soy inocente; me hicieron una cama", dijo ayer Emiliano Martín G., el policía de 26 años imputado y detenido por el homicidio del adolescente Brandon Cardozo, el 1º de enero, en medio de una fiesta callejera en barrio Las Delicias. Frente a los padres consternados de la víctima, que tenía apenas 16 años, la fiscal Marisol Fabbro acusó al efectivo de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional II de homicidio agravado por el uso de arma fuego y por su función de policía. Además del testimonio de otro empleado policial que acusó directamente al imputado, la fiscal dijo que varios testimonios son coincidentes en la descripción de Emiliano G. como el civil que disparaba un arma. "Mirá ese pibe cómo está tirando", dijo una de las testigos, aquella madrugada. "Le pedí que deje de tirar pero nunca lo hizo", agregó el policía que estaba en la fiesta de Entre Ríos y Centenario, que delató al presunto autor ante la fiscal. El juez Luis María Caterina dictó la prisión preventiva sin plazo para el acusado.

Brandon era el único hijo en común de sus padres, quienes ayer no encontraban consuelo. Su mamá no dejó de llorar durante la audiencia y al término de ésta no pudo hablar. Mientras que Rubén, quien está separado de la mujer, apenas pudo contar algo sobre la vida de su hijo. "Cursaba la secundaria en la escuela de San Martín y Arijón. Jugaba al fútbol desde que tenía 4 años y ahora estaba en Sanford, en la Liga Casildense", alcanzó a decir al término de la audiencia.

Con ellos estuvieron otros familiares y Marcelo Parachú, de la Dirección de Atención a Víctimas, dependiente del Ministerio de Seguridad provincial. El profesional dijo que se está acompañando a los padres en el proceso judicial que recién empieza y que en las próximas horas se contactarán con el Centro de Atención Judicial (CAJ) para que se presenten como querellantes en la causa.

En la audiencia, la fiscal Fabbro aseguró que se trató de un "homicidio intencional", que se perpetró alrededor de las 4.50 de la madrugada de Año Nuevo, y fue el primer crimen de 2016. "Usted estaba en una fiesta en la vía pública, y en medio de corridas comenzó a disparar a la gente y provocó la muerte de Brandon Cardozo con un disparo en el mentón. La víctima ingresó ya sin vida al efector donde fue trasladado", acusó Fabbro al efectivo que estaba de franco, pero portaba su arma reglamentaria.

Entre las evidencias contra el imputado, mencionó los dichos del primo de Brandon, con quien éste fue a la fiesta. "Fuimos a la joda a las 2.30 con otro primo y cuatro amigos. Había mucha pirotecnia, empezaron los botellazos y todos corrían para todos lados. Le vi sangre en la boca a Brandon; pero no veíamos dónde tenía la herida", relató.

En tanto, el policía que acusó a Emiliano G., en la División Judiciales cuando se enteró que un chico había muerto, declaró en la Fiscalía de Homicidios que a las 4.50 empezaron las corridas. "Mi novia me dijo `mirá ese pibe tirando con un arma'; y yo le dije `salgamos de acá', así que nos metimos al auto, porque no podíamos salir. (Al que tiraba) lo reconocí como policía de la Motorizada; le pedí que deje de tirar pero no me hizo caso. Cuando salimos encontré a un móvil de la Comisaría 15º y les expliqué lo que pasaba, y me fui a llevar a una amiga de mi novia y de ahí a mi casa", dijo en la Fiscalía el efectivo que hace unos meses fue acusado de revender entradas del partido Boca-Central. Según indicó Fabbro, solo "dos horas después del hecho" habló con su jefe inspector y de ahí fue a la División Judiciales.

Sin embargo, G. no fue detenido con los dichos del otro policía, sino que primero se cotejaron las armas del testigo con las vainas del lugar, y dio resultado negativo. Entonces, se ordenó el allanamiento a la casa del imputado y se lo detuvo. Si bien Fabbro dijo que la pericia balística no podrá hacerse ya que la bala que se extrajo del cráneo de Brandon está "muy deformada", se advirtió que es "idéntica" a los proyectiles hallados en la casa del acusado, que tienen una característica particular: tienen la punta teflonada, color azul. Además, dijo que hay otros relatos "coincidentes" con lo que contó el efectivo; incluso el de una pasante de la Fiscalía que estuvo en la fiesta y dio su testimonio en el expediente.

Tras la acusación, Emiliano G. quiso hablar, pero dijo que no respondería preguntas. "Soy inocente; me están haciendo una cama. Fue una pelea generalizada, de botellazos y tiros; pero yo no fui. No vengo de familia de policías (dijo para diferenciarse del policía que lo acusó, quien es familiar de un ex comisario). Quiero que se investigue a fondo, aunque tenga que quedar detenido mientras tanto", expresó.

Su abogado pidió lo mismo y no se negó a la prisión preventiva, pero pidió que se pongan plazos. "No está comprobado que le plomo coincida con el arma. No creo que las balas con punta azul hayan sido una sola partida fabricada. Pudo ser otra persona. Los elementos son exiguos y endebles", dijo Cella.

Sin embargo, el juez Caterina estimó que cuando se haga el reconocimiento, la Fiscalía dará a conocer los resultados para saber si debe seguir preso; y resolvió la prisión preventiva.

La detención de G. se produjo el lunes pasado, en Grandoli al 4900, donde le secuestraron el arma reglamentaria y los proyectiles que fueron útiles para el cotejo. Además, el imputado está en proceso de destitución de la fuerza por disposición del Ministerio de Seguridad.

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La fiscal Marisol Fabbro salió de Tribunales junto a la familia de Brandon Cardozo.
Imagen: Andrés Macera
 
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