CIUDAD › NO LE RENOVARON EL CONTRATO A TRABAJADORES DE UN CENTRO DEL SEDRONAR DE BAIGORRIA

Primeras brujas cazadas por aquí

Son empleados de la Casa Educativa Terapéutica (CET) donde atienden a pacientes con adicciones. La misma suerte corrieron los empleados de otro centro del Sedronar en Juan José Paso al 2000 en Rosario. "Más allá de los puestos laborales, peleamos por este espacio", dijeron.

 Por Claudio Socolsky

El gobierno nacional de Cambiemos, echó a la primera tanda de trabajadores nacionales en la región. En medio de la masiva ola de despidos estatales que ya puso en alerta a los gremios del sector; ayer se conoció la decisión de no renovar los contratos laborales de los trabajadores de la Casa Educativa Terapéutica (CET) de Granadero Baigorria, la primera que se creó a partir del programa Recuperar Inclusión, que depende de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). En esa situación se encuentran 21 trabajadores, por lo que se redujo considerablemente el horario de atención del CET, pasando de 12 a tan sólo 3 horas por día. "El trabajo se basaba en que ellos permanezcan 12 horas contenidos en la casa realizando actividades y no se sabe cuál será el futuro del espacio", señaló Federico Casale, uno de los trabajadores involucrados en el conflicto. En idéntica situación se encuentran los trabajadores del Centro Preventivo Local de las Adicciones (Cepla), ubicado en Juan José Paso al 2000. "Hay una incertidumbre total, no hay una política clara sobre lo que va a pasar con el tema de los puestos de trabajo", dijo Conrado Cardile, delegado de los trabajadores.

El pasado 30 de diciembre, desde el gobierno nacional decidieron cortar el convenio por el cual estaban contratados 21 trabajadores del CET de Granadero Baigorria. Solamente quedaron con contratos la directora de la casa y cuatro médicos que dependen del programa nacional Médicos Comunitarios. Desde el Sedronar pidieron a los trabajadores una semana de espera para conseguir los fondos que permitieran rehacer un nuevo convenio de trabajo. A partir de esa notificación, se redujo la atención de 12 horas por día, y ahora la casa atiende de 9 a 12.

Además de las actividades, se perdieron el desayuno, el almuerzo y la merienda. Para los trabajadores se trata de una cuestión fundamental en los tratamientos. "El trabajo que se hacía, tanto de la terapia como desde los talleres, se basaba en que ellos permanezcan las 12 horas dentro de la casa", subrayó Casale.

"Más allá del trabajo general con las adicciones, trabajábamos con la vulnerabilidad social, que es lo que se ve mas afectado con esta reducción de horas. De las 12 que estaban contenidos dentro de la casa ahora solamente pasan 3", consideró el trabajador. "Ellos notan que durante muchos años el Estado no estuvo presente, apareció durante un año, y ahora volvió a desaparecer, llevándose a toda la gente con la que ellos trabajaban a diario", agregó.

Mientras aguardan para la próxima semana que contar con más información del Sedronar, para los 21 trabajadores del CET de Granadero Baigorria todo es incertidumbre. "Más allá de esta lucha por la continuidad laboral, el objetivo es el de poder seguir brindando un espacio para los pibes porque vemos que la contención que estábamos dando quedó totalmente nula", planteó Casale.

En tanto, los 23 trabajadores del Cepla de Juan José Paso y Travesía están viviendo una situación similar. "Hay una incertidumbre total con el futuro de los trabajadores y el sostenimiento del lugar de trabajo. No hay una política clara sobre lo que va a pasar con el tema de los puestos de trabajo", dijo Cardile, quien ayer fue designado como delegado de los trabajadores.

"Estamos muy preocupados, han tomado al sector más precarizado de los trabajadores, además con una política sensible como el narcotráfico y la prevención que en los CET y los Cepla que apuntan a una cuestión más inclusiva, con actividades para los chicos. Nosotros estamos sosteniéndolas, incluso hicimos una fiesta de fin de año para estar con los jóvenes", contó el trabajador.

Durante este mes, el Cepla debió entrar en receso porque los trabajadores no tienen ninguna garantía sobre sus futuros laborales. "Como está pasando a nivel nacional, donde están enfocados en ver a cuántos echan y dejan en la calle, y toda esta falsa propaganda de que somos ñoquis, y a su vez somos víctimas de la precarización", denunció Cardile.

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El diputado Ramos, Capitanich y el padre Molina en la inauguración del centro en 2014.
 
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