CIUDAD › EL PARANA RECIBE 4 METROS CUBICOS POR SEGUNDO DE AGUAS SERVIDAS

El lado oculto del río marrón

La Legislatura aprobó un pedido de informes al Ejecutivo sobre la disposición final de los líquidos cloacales que las empresas desagotadoras vierten en el Paraná desde los municipios de la región. Assa afirma que no hay riesgo ambiental.

La Legislatura aprobó esta semana un requerimiento al Poder Ejecutivo para que informe sobre la disposición de líquidos cloacales en el río Paraná que vierten los camiones atmosféricos. Los propios dueños de este servicio privado han denunciado que ellos descargan esos desechos en los dos vertederos de Aguas Santafesina SA, pero que los fluidos se van al curso fluvial sin ningún tratamiento, y que la empresa estatal les cobra por ello. Desde la firma explican que esas descargas son controladas y aseguran que esa práctica no representa un riesgo de contaminación frente al gran caudal del Paraná.

La mecha se encendió el mes pasado, cuando un grupo de propietarios de camiones atmosféricos protestaron frente a la sede de Assa y en los dos centros operativos de descarga, uno en Ayolas y Acceso Sur, y el otro en Orsetti y colectora de Circunvalación, en Granadero Baigorria. Estaban descontentos porque Assa le había aumentado -dijeron- 300 por ciento el derecho a descargar sus unidades en esos vertederos. Y en esa protesta denunciaron que la empresa les cobra por "un servicio que no presta, porque hace diez años prometieron realizar una planta de tratamiento y eso no ocurrió. Todo lo que recogen las desagotadoras proveniente de cámaras sépticas y pozos ciegos termina en el río sin ningún tratamiento".

El diputado Carlos Del Frade (Frente Social y Popular) presentó el pedido de informes que el pleno de la sesión del jueves aprobó y dirigió al Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, conducido por José Garibay. El documento requiere "si Assa informó al respecto, si cumplió con las obras prometidas para el tratamiento de líquidos atmosféricos, si aumentó 300 porciento el valor de los cupos de descarga para empresas desagotadoras, si existe un registro de esos vertidos y un control sobre los efectos de los mismos, y si las constataciones realizadas por medio de esos controles son accesibles a la población en general", plantearon los diputados.

Consultado por Rosario/12, el gerente de Relaciones Institucionales de Assa, Guillermo Lanfranco, dijo que "nunca se habló de tratamiento de esos líquidos, el destino es el mismo que el que se hace desde 1900". En cambio, valoró como un avance que desde 2011 Assa habilitó esos dos vertederos porque hasta entonces las descargas de los camiones se hacían fuera de control, en cualquier lugar de la periferia y sin la certeza de que los líquidos derramados fueran puramente orgánicos y no otros de origen industrial y, por tanto, más nocivos.

Lanfranco dijo que desde entonces la descarga es controlada, y que cuando se detectan líquidos no cloacales se regresa el camión a su municipio de origen. Las desagotadoras recogen los detritus del 15 por ciento de viviendas rosarinas que aún no tienen cloacas, y de poblaciones vecinas como Alvear, Pueblo Esther, Funes, Fray Luis Beltrán o Villa Gobernador Gálvez.

En cuanto al destino directo al río, el representante de Assa confió en "la alta capacidad de dilución que representa un caudal de 14.000 m3 por segundo, cuando lo que se arroja es sólo 4 m3 por segundo". Además, remarcó que "los volcamientos se hacen por debajo de las tomas de plantas potabilizadoras", y recalcó que "el Paraná es un río sano, no está en riesgo de contaminación". No obstante, aclaró, "los paradigmas cambian y por eso existen dos anteproyectos para construir sendas plantas de tratamiento a futuro, una en San Lorenzo y otra en Alvear".

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Los camiones deben descargar en dos vertederos de Assa, uno en el Bajo Ayolas, el otro en Baigorria.
 
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