soy

Jueves, 24 de diciembre de 2015

SALIÓ

Manga de enamorados

Se acaba de editar en Argentina el bestseller Junjou Romántica, de Shungiku Nakamura, que narra el amor entre un profesor y un alumno caprichoso.

 Por Facundo Soto

Junjou Romántica es el primer manga del género yaoi, creado por Shungiku Nakamura, también autor de Sekaiichi Hatsukoi, que figuró primero en la lista del New York Times, rubro “Best Seller”, allá por el 2008 cuando la tira vio la luz; la Editorial argentina Ivrea publicó los primeros 4 libros con una excelente y aggiornada traducción.

Yaoi es el género que desarrolla el amor explícito entre muchachos, también conocido como  boys love. La manga, en formato animé, cuenta con 3 temporadas de 12 capítulos de 20 cada uno. Recientemente se emitió el último capítulo. La primera y la segunda temporada pueden verse íntegramente en YouTube. Sus fans esperan ansiosos que terminen de subir los últimos capítulos a la web.

Hace unos días, en la panadería de San Martín y Tucumán, entre flautas y miñones me encontré con Cesar Cigliutti, presidente de la CHA. Le conté sobre esta nota que estaba preparando para Soy. César me dijo algo que me dejó pensando: “Facu, en los 80 necesitábamos descontrol, diversión y excesos; porque veníamos de una etapa negra, pero ya... Ahora tenemos una gran deuda con la gente de la comunidad, y es la del amor. Hay que volver al amor”. Junjou Romántica no alecciona ni tiene la moralina del romanticismo endulzado, ni nada que se le parezca. Los personajes están construidos gestálticamente: el profesor, enamorado del alumno rebelde y gay todavía no asumido del todo, cuenta con una sapiencia suprema, con tolerancia y estrategia para soportar los caprichos, desprecios e indecisiones de la persona que él sabe será su chico- chico. Las escenas son dinámicas y divertidas, están llenas de enseñanzas y valores que cada uno puede rescatar de acuerdo a sus proyecciones, por la condensación de universalidad y subjetividad a la vez en la precisión personal de cada capítulo. 

“Akihiko es muy amable (como casi todo japonés) y es justamente por eso que no puedo soportarlo”, piensa Hiroki en voz alta, el alumno, cuando Akihiko le pasa la mano por el pelo, mientras recuerda cuando estuvo dentro de él y le decía que de esa manera los dos podían ser uno. Tanto el manga como el animé remite a la cultura griega, sobre todo al El Banquete, que se encuentra en capas del plot, teñido de cultura pop, sin omitir la paciencia y la tradicional sabiduría del Japón.

Compartir: 

Twitter
 

 
SOY
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.